Catalunya estrena la fase de la distensión
Los indultos son el primer paso, necesario pero insuficiente. En eso coinciden tanto en ERC como en Junts. Los primeros se muestran prudentes aunque esperanzados y conscientes de que el camino que se inicia ahora está lleno de minas. Los segundos son más que escépticos respecto a que la negociación con el Gobierno acabe fructificando y pese a que reconocen que los indultos favorecen la distensión, los consideran también una manera de maquillar lo que denominan “un regreso al régimen del 78”. En el partido de Puigdemont no tienen ninguna fe en que se pueda encarrilar una solución y así lo expresan en público. Pero por contrato, el acuerdo de gobierno firmado con los republicanos, están obligados a sentarse en la mesa de diálogo y a explorar esta vía.
Escribe Neus Tomàs.