Seis claves de la nueva ley vasca que hace obligatorias las mascarillas en la calle el mismo día en que dejarán de serlo en España
El Parlamento Vasco ha aprobado, este jueves, casi dieciséis meses después de la llegada del coronavirus y tres meses después de que fuera registrada una ley antipandemia. Promovida por los partidos del Gobierno vasco, PNV y PSE-EE, que tienen mayoría absoluta, ha sido pactada con Elkarrekin Podemos-IU, al que se le ha aceptado un paquete de enmiendas, y ha suscitado el rechazo de EH Bildu, PP+Cs y Vox. Unos entienden que la “la ley nace muerta”, otros que tiene “eficacia cuestionable” y los terceros que es “manifiestamente inconstitucional”. “Diálogo, acuerdo, izquierda transformadora. No tenemos vértigo [a pactar] y no nos casamos con nadie. Hay que saber decir que sí y que no de manera coherente en cada caso. Eso es lo que tenemos que hacer”, ha argumentado Miren Gorrotxategi, cabeza de la coalición de izquierdas, sobre su pacto con el Ejecutivo. Nacionalistas y socialistas, por su parte, han enfatizado que ojalá la ley no se tenga que aplicar en toda su extensión, ya que ello implicaría el avance de la vacunación y la mejora de la situación sanitaria. Han felicitado la responsabilidad de sus aliados en este debate.
Escribe Iker Rioja Andueza.