Santa Fe, epicentro de los terremotos de Granada, evalúa daños mientras el suelo sigue temblando bajo sus pies: “Estamos desesperados”
Parecía el día después, pero no lo ha sido. Porque este jueves ha vuelto a temblar la tierra. Otra vez. En Santa Fe, la localidad epicentro de la serie de seísmos que llevan sucediéndose desde el fin de semana. Aún sin los efectos de los nuevos terremotos a última hora de la tarde, caminando por el pueblo ha sido fácil apreciar grietas provocadas por la noche del miércoles, pero hay heridas que estos seísmos han generado y que tardarán más en sanar. Las caras de los lugareños, su permanente atención a todo lo que les rodea, ojos que evidencian el sueño de quienes llevan noches sin reconciliarse con la cama, un estado de máxima alerta y una ansiedad que sobrecoge delatan que el pulso de Santa Fe está alterado. Más de 80 terremotos en solo cinco días son los responsables. Varios de ellos, por encima de la magnitud 4 y a poca profundidad, el último, este mismo jueves. Enemigos invisibles de una población que trata de calcular sus daños y cuyo Ayuntamiento ha habilitado polideportivos y zonas amplias para que la gente se acerque a ellos.
Escribe Álvaro López.