Chile comienza a desconfinar Santiago mientras crece el temor por la variante Delta
Alrededor de 3,8 millones de personas salieron este martes de la cuarentena en Santiago de Chile, donde los hospitales llevan semanas al borde del colapso sanitario por la pandemia de la COVID-19, desafiando así a la contagiosa variante delta, cuya llegada al país se confirmó la semana pasada.
Tan solo un día después de que se detectara el segundo caso de esta cepa en Chile en un estudiante proveniente de Armenia, restaurantes y comercios no esenciales abrieron sus puertas de nuevo, poniendo fin al tercer confinamiento total en la capital desde que comenzó la crisis sanitaria.
En Chile, país que mantiene las fronteras cerradas desde abril excepto para viajes de primera necesidad, se interceptó el pasado jueves en una mujer de 43 años que viajó desde Estados Unidos por una situación de emergencia.
Pese a que en la última semana, el número de infectados nuevos y el índice de positividad nacional ha disminuido, la tasa de ocupación de las UCI ronda el 95% y la saturación hospitalaria se ha convertido en el principal desafío.
En las últimas 24 horas se registraron 2.648 nuevas infecciones y 35 muertos, lo que eleva el balance total desde el inicio de la pandemia en 1,55 millones de contagios y 32.489 decesos.
La ola de contagios ocurre pese a que el país ha desplegado uno de los procesos de inmunización contra la COVID-19 más exitosos del mundo, que a día de hoy alcanza con una dosis a más del 80% de la población objetivo, 15,2 de los 19 millones de habitantes.
Con dos dosis se ha vacunado ya al 68% de la población objetivo, la mayor parte, con la vacuna del laboratorio chino Sinovac, y en menor medida Pfizer-BioNTech, AstraZeneca y CanSino.
Informa EFE.