La coalición abre una nueva fase pendiente del papel que juegue Iglesias tras el 4M
La precipitada salida de Pablo Iglesias del Gobierno abre una nueva fase en la coalición. Nadie preveía un episodio así apenas un año después del inicio de la andadura del primer bipartito desde la Segunda República. Y aún tiene capítulos por delante que son una incógnita incluso para los protagonistas. Lo cierto es que Unidas Podemos aprovecha las elecciones madrileñas para reforzar la candidatura que tenía riesgos de no obtener representación parlamentaria y acelera una sucesión en la que Iglesias llevaba tiempo pensando. Ahora está por ver el papel que juega Yolanda Díaz y si su nuevo papel como máxima representante de Unidas Podemos en el gabinete conlleva nuevas formas de funcionamiento interno. Los socialistas ansían un cambio, aunque tienen dudas del papel de Iglesias fuera del Gobierno.
La remodelación del Gobierno llega en un momento en el que la tensión interna había llegado a su punto más álgido. Las desavenencias en materia de Igualdad y la presión de Unidas Podemos en algunos asuntos sociales llevaron la relación entre socios al límite. La coalición llevaba meses saltándose sus propias normas internas y las elecciones catalanas caldearon aún más el ambiente. Ahora los comicios en la Comunidad de Madrid marcan un nuevo punto de inflexión, aunque el escenario es de mayor complicidad entre las fuerzas de izquierdas que se disputan un mismo electorado, pero que tienen como objetivo desbancar a Isabel Díaz Ayuso en una circunscripción que es proporcional.
Por Irene Castro.