Las víctimas de la pederastia clerical denuncian “trato degradante” en las oficinas antiabusos de la Conferencia Episcopal
“A ustedes no les interesa ni los abusos que sufrió él, ni los abusos que sufrió su hermano, ni el calvario que sufre día a día por este motivo, ni el hecho de que necesita que la Iglesia reconozca los abusos para poder respirar por las mañanas porque el asunto le está matando”. Las víctimas de la pederastia en España han dicho basta, y han exigido, oficialmente, una reunión “urgente” con la cúpula de la Conferencia Episcopal para denunciar los “tratos degradantes” que desde las algunas comisiones de abusos se está dando a los supervivientes de los abusos a menores en la Iglesia española.
La gota que ha colmado el vaso fue el encuentro mantenido este lunes entre la responsable de la Oficina Antipederastia del Obispado de Astorga, María Jose Diez Alonso, acompañada de una abogada (y miembro de la comisión) Ana Belén Fraile, con 'Javier', la víctima de los abusos del sacerdote Ramos Gordon en el seminario de La Bañeza a finales de los 80. Tanto 'Javier' como su hermano, y varios niños más, sufrieron violaciones por parte de clérigo, quien admitió los hechos y que, actualmente -tras un proceso cargado de polémica- se encuentra en algún monasterio del norte de España haciendo penitencia. El caso ha prescrito penalmente.
Lo cuenta Jesús Bastante.