La Junta de Castilla y León obliga a identificar a las manifestantes feministas de Palencia y no aclara la falta de unidad de criterio
Las manifestantes feministas de Palencia también tendrán que identificarse por orden de la Junta de Castilla y León, que en un informe de Servicio Territorial de Salud casi idéntico a otros tantos de León, Segovia y Soria, establece que es “obligación” de los organizadores mantener el control “a través de un registro de asistentes donde consten sus datos de contacto”. La consejera de Sanidad, Verónica Casado, ha explicado este lunes en una rueda de prensa que es una manera de garantizar “la trazabilidad de los contactos” mientras que el vicepresidente, Francisco Igea, ha apuntado que no era obligatorio a pesar de que el informe lo establece claramente.
Ni el vicepresidente ni la consejera han respondido acerca de la falta de unidad de criterio de los servicios territoriales de salud de las nueve provincias de Castilla y León, ya que sólo en cuatro se ha exigido la identificación de las manifestantes. En el caso de Palencia hay dos comunicaciones distintas: una del 26 de febrero en el que no se hacía más requerimiento que el uso de mascarilla y la distancia social de 1,5 metros. Pero posteriormente, el 2 de marzo, el informe cambió, y pasó de un párrafo a tres páginas de indicaciones y obligaciones, entre ellas, el registro de asistentes con datos de contacto.
Escribe Laura Cornejo.