Traiciones, querellas y contratos irregulares: el fuego cruzado del Gobierno de PP y Ciudadanos en la ciudad de Murcia
La pugna abierta entre el Partido Popular y Ciudadanos en el Ayuntamiento de Murcia rompe un nuevo techo. Socios de Gobierno desde el comienzo de la legislatura tras los comicios del 26 de mayo de 2019, la relación ha estado marcada por la crispación y el desgaste. La coalición está ya virtualmente rota tras el cruce de denuncias protagonizado por las formaciones políticas: una impulsada por Mario Gómez, vicealcalde y portavoz de Ciudadanos, contra su propio equipo de Gobierno en el Ayuntamiento de Murcia por corrupción; la otra impulsada por el PP por infidelidad en la custodia de documentos y revelación de secretos contra el propio Gómez.
Ya en las negociaciones para pactar una coalición las formaciones se enfrentaron: el vicealcalde pedía más de lo que el primer edil, José Ballesta, estaba dispuesto a dar, y el PSOE tentaba a Ciudadanos con una alternativa de cogobernanza que implicaba un gobierno regional socialista –a pesar de que su aliado era el PP en el resto de España–, a cambio de la alcaldía. Finalmente, y con la sutil intervención de la dirección nacional aún en manos de Albert Rivera, el pacto llegó a puerto.
Lo cuenta Santiago Cabrera Catanesi.