Los establecimientos comerciales y de restauración de Portugal cerrarán de 13.00 a 08.00 horas durante los dos próximos fines de semana
El Gobierno portugués ha decidido este jueves que todo el comercio y la restauración, salvo excepciones contadas – consultorios médicos y veterinarios, farmacias, funerarias, gasolineras y tiendas de alimentación con puerta a la calle de un máximo de 200 metros cuadrados–, deberá permanecer cerrado los dos próximos fines de semana entre las 13:00 y las 08:00 horas del día siguiente en gran parte del país para frenar la propagación de la COVID-19.
“La regla es todo cerrado”, dijo el primer ministro, António Costa, en la rueda de prensa posterior al consejo de ministros en la que se decidieron las medidas, y en la que insistió en que la situación en el país “es grave”.
El Ejecutivo luso ya había decidido decretar el toque de queda entre las 13:00 y las 05:00 horas del día siguiente los sábados y domingos en los municipios de elevado riesgo, pero la medida provocó confusión y polémica durante esta semana respecto a los comercios que podían permanecer abiertos y sus horarios.
Los comercios que ya abrían antes de las 8:00 horas, como es el caso de algunas panaderías, podrán mantener su horario de apertura habitual. En cuanto a la restauración, a partir de las 13:00 horas sólo podrá trabajar en régimen de entrega a domicilio. Las medidas estarán vigentes hasta el próximo 23 de noviembre, cuando acaba el periodo de estado de emergencia actual.
Con información de EFE.