Fedea señala que una condonación general de impuestos “carece de sentido”
La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ve “aconsejable” la flexibilización de los plazos tributarios pero rechaza cualquier medida de condonación general de tributos y cotizaciones sociales porque “carece de sentido”, al tiempo que ve un “despilfarro inútil” aprobar transferencias generalizadas de renta, como una renta básica universal, en la primera fase, ya que iría en parte a quien no las necesita y no ayudaría a estimular la demanda.
Así lo señala Fedea en un documento publicado este lunes por Julio López Laborda (Universidad de Zaragoza y Fedea) y Jorge Onrubia (UCM-ICEI y Fedea) con consideraciones sobre finanzas públicas y el Covid-19, en el que subraya que se requiere “agilidad” y la “calidad de gestión” en las políticas y que en la primera fase de la crisis, los recursos transferidos deben ir destinados, prioritariamente, a preservar la capacidad productiva, para lo que considera que deben tenerse en cuenta las interrelaciones entre sectores, con el mercado de trabajo y con el sector financiero.
A su juicio, las obligaciones tributarias y las correspondientes a las cotizaciones sociales “deben adecuarse a la capacidad de pago de las empresas y de los trabajadores”, por lo que cree que “carece de sentido” cualquier medida general de condonación de deudas tributarias o por cotizaciones sociales.
No obstante, ve necesaria la flexibilización y ajuste a la capacidad de pago real de los mecanismos de pagos a cuenta establecidos en la normativa tributaria y, por razones de gestión, cree que sería recomendable diseñar medidas de aplazamiento durante la primera fase de la crisis, bajo “contingencias verificables”, posponiendo para la segunda fase los correspondientes ajustes definitivos en función de los cambios que se hayan producido en la capacidad de pago gravada en cada impuesto.
Asimismo, Fedea hace hincapié en que la focalización correcta de las medidas presupuestarias es “crucial” en la primera etapa de la crisis y considera que, aceptando que seguramente serán “insuficientes” para las empresas y hogares que lo necesitan, las transferencias generalizadas de renta serían un “despilfarro inútil” porque irían “a quienes no lo necesitan, bien porque tengan recursos, bien porque no puedan utilizarse por falta de oferta o de demanda”.