Fin del culebrón Julián Álvarez: el delantero argentino se queda en el Atlético de Madrid
“Creo que lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño”. Así de contundente se mostró Julián Álvarez tras el término del encuentro de la segunda jornada del Mundial 2026 entre Argentina y Austria, en declaraciones a la cadena ESPN. Unas declaraciones que han derivado en el culebrón del verano, con comunicados cruzados entre Atlético de Madrid y Barcelona, quien ha reiterado su disposición a negociar por el delantero argentino.
En esa ecuación ha entrado más gente. El Real Madrid también presentó una oferta al club colchonero para hacerse con los servicios de Álvarez, de lo que informó en otro comunicado. Un gesto poco habitual. El Arsenal tampoco ha escondido su interés. Sin embargo, ninguna de las ofertas presentadas han convencido al Atlético de Madrid, que ha rechazado todas de plano y ni ha querido sentarse a negociar con el Barcelona.
No, no y no. Esa ha sido la respuesta más repetida por Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid. La entidad repetía que La Araña, como se le apoda, era un futbolista imprescindible para la plantilla y se remitían a la cláusula de 500 millones de euros de su contrato, una cantidad nunca vista ni pagada en la historia del fútbol.
No hubo negociación ni sueño cumplido. Finalmente, el delantero seguirá esta temporada a las órdenes de Diego Pablo Simeone, su principal valedor ante una afición molesta, que le ha abucheado en la única aparición que ha tenido esta temporada en el estadio Riyadh Air Metropolitano. Y queda toda la temporada por delante.
“Quiero cumplir mi sueño”
El 23 de junio llegaba la sorpresa, desagradable para la afición colchonera. Álvarez transmitía en público su deseo de marcharse del club madrileño, al que llegó hace dos años desde el Manchester City y con el que ha marcado 49 goles en 106 encuentros a lo largo de estas dos temporadas.
“Creo que no es momento para hablar de esto, pero tampoco puedo esconderme ni hacerme el otro. Trato de ser una persona honesta. Yo hablé con la gente del club, con los que tenía que hablar”, dijo a ESPN. “¿Si hay algo bueno te vas?”, le pregunta el entrevistador. Y el atacante contesta: “Creo que lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño”.
Todo el mundo señaló públicamente al Barcelona. El club colchonero explicó incluso que se planteaba denunciar al club catalán ante la FIFA por su intento de fichaje sin permiso del club. Desde entonces, se han sucedido los comunicados y las declaraciones de Marín, que se pueden resumir en lo siguiente: “El Atlético de Madrid está abierto a las negociaciones propias del mercado de transferencias, pero siempre de una forma ética y profesional y con respeto entre los clubes”.
El Atlético de Madrid también ha cargado contra el representante del jugador por “engañarlo y confundirlo”. Ante el culebrón del verano, Simeone recordó que el club había sido claro y contundente: la salida no era una opción, pese a que han mostrado interés Barcelona, Real Madrid y Arsenal.
La entidad culé ha repetido hasta el último momento del mercado de fichajes su predisposición a negociar por el delantero argentino, pero esa puerta nunca se abrió. Tampoco la del Real Madrid, rechazada por el club colchonero. El Arsenal se barajó, pero ninguna propuesta económica convenció. Mientras, el jugador ha dejado de entrenar varios días con el grupo y ha sido abucheado por la afición, parte de ella pidiendo su salida.
El atacante argentino tiene contrato con el Atlético de Madrid hasta el 30 de junio de 2030, con una cláusula de 500 millones de euros. La misma a la que se ha aferrado el club todas estas semanas para repetir que Álvarez se quedaba. Y así ha sido finalmente.
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