Las lluvias en Sevilla dejan al descubierto una escultura romana de más de 700 kilos
Las lluvias han permitido sacar a la luz una prueba más del pasado romano de Andalucía. Una escultura de un togado romano de 1,7 metros de altura y más de 700 kilogramos de peso ha sido localizada en el término municipal de La Puebla de Cazalla, en la provincia de Sevilla, después de que una escorrentía provocada por las precipitaciones dejara la pieza al descubierto. El hallazgo ya ha sido incorporado a los fondos del Museo Arqueológico de Sevilla.
Lo más curioso es que la aparición de la escultura se dio de casualidad. Dos vecinos de La Puebla de Cazalla encontraron la pieza después de las lluvias y comunicaron el descubrimiento a la Delegación Territorial de Cultura de la Junta de Andalucía en Sevilla. Desde allí se dio aviso al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, que se encargó de custodiar inicialmente la obra en el mismo lugar en el que había aparecido.
Las dimensiones de la talla hicieron necesario organizar un dispositivo específico para recuperarla. El Ayuntamiento de La Puebla de Cazalla puso a disposición del equipo de arqueólogos de la Junta los medios mecánicos necesarios para extraer y trasladar una pieza que supera los 700 kilos, entre ellos una pala excavadora y diferentes materiales destinados a protegerla durante la operación.
Una vez recuperada, la escultura permaneció inicialmente en las instalaciones de la Policía Local del municipio antes de ser trasladada al Centro Logístico del Patrimonio Cultural de San José de la Rinconada, que funciona como almacén externo del Museo Arqueológico de Sevilla.
Un togado que posiblemente sea de la Bética romana
La consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, ha anunciado la incorporación de la pieza durante una visita al centro logístico. Según ha explicado, la escultura “está siendo conservada, estudiada y difundida por los especialistas del museo tras recibir un primer tratamiento de limpieza que garantiza su integridad”.
La talla representa a un hombre vestido con toga, un tipo de representación relativamente común en la Bética romana, la provincia que durante siglos abarcó buena parte del actual territorio andaluz. Los especialistas consideran que probablemente fue concebida para estar adosada a una pared. Además, presenta paralelismos con otros togados que han sido excavados anteriormente en diferentes puntos de Andalucía.
Entre esos precedentes se encuentran las esculturas recuperadas en Baelo Claudia, en Tarifa, Carteia, en San Roque, y Utrera, en la propia provincia de Sevilla. El nuevo ejemplar permitirá ampliar el conocimiento sobre este tipo de representaciones, aunque todavía quedan importantes interrogantes por resolver sobre su procedencia y el momento concreto en el que fue realizada.
Una antigüedad todavía por determinar
Una de las principales incógnitas es saber la fecha exacta de la escultura. Los arqueólogos no han podido establecer todavía una cronología precisa porque en el entorno inmediato donde apareció no se han encontrado materiales cerámicos que puedan servir como referencia para datarla.
Los estudios científicos que se realizarán a partir de ahora serán fundamentales para intentar determinar su cronología y reconstruir su contexto arqueológico original. Su aparición a consecuencia de una escorrentía implica que los investigadores deberán analizar con detalle tanto la propia talla como las circunstancias de su hallazgo para obtener nuevas pistas. Mientras avanzan esos trabajos, el togado permanecerá bajo la responsabilidad de los especialistas del Museo Arqueológico de Sevilla.
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