¿De qué material están hechas las telarañas de Spider-Man y de dónde salen?

Las usa siempre pero, ¿de qué diantres están hechas?

Héctor Farrés

0

Los cuatro tentáculos metálicos golpearon el andén con tal violencia que levantaron fragmentos de suelo bajo las luces de la estación vacía. Spider-Man respondió fijando una telaraña al brazo mecánico más cercano para desviar el siguiente golpe hacia una columna. Otra descarga pegajosa inmovilizó durante unos segundos una segunda pinza mientras una red frenaba los restos que caían desde arriba.

El héroe lanzó después dos líneas hacia lados opuestos para cambiar de trayectoria mientras Doctor Octopus trataba de cerrarle el paso con sus brazos articulados. Una quinta descarga cubrió una articulación para restarle movilidad mientras otra cuerda elástica permitió a Spider-Man ganar altura frente al ataque.

La pelea convirtió así la telaraña en sujeción temporal, red de protección, medio de desplazamiento, adhesivo de inmovilización y herramienta para modificar la dirección de una fuerza.

El origen cambia mientras las funciones permanecen

La procedencia de esa telaraña cambia según la versión de Spider-Man, aunque la mayoría de cómics y varias películas recurren a dispositivos de muñeca creados por Peter Parker. ScreenRant repasa esa tradición desde Amazing Fantasy #15, donde aparecen los primeros lanzadores, hasta versiones cinematográficas posteriores en las que el personaje prepara o perfecciona un fluido artificial. La trilogía de Sam Raimi con Tobey Maguire adopta otra solución, pues la mordedura transforma el cuerpo del amigo y vecino de Queens y provoca la producción de seda orgánica en los antebrazos.

En las versiones mecánicas, el material parte de un compuesto almacenado a presión dentro de cartuchos que alimentan los lanzadores de muñeca. Los manuales de Marvel descritos por ScreenRant presentan una sustancia líquida que se expande al salir, endurece al entrar en contacto con el aire y puede adoptar líneas finas, redes amplias o una pasta adhesiva.

Hay dos vías para entender de dónde sale este material tan fuerte

Esa transformación explica buena parte de su utilidad, porque Peter puede emplear la misma base para desplazarse, inmovilizar adversarios o crear superficies capaces de frenar objetos. El compuesto pierde resistencia con el tiempo y termina deshaciéndose, una propiedad que en distintas versiones tarda alrededor de una o dos horas.

La versión orgánica de las películas de Sam Raimi elimina los cartuchos y convierte la telaraña en un producto biológico generado por el propio cuerpo de Peter. El paralelismo más cercano dentro de la información disponible es la seda natural de las arañas, una proteína capaz de ofrecer gran resistencia con una masa reducida.

Esa variante conserva varias funciones reconocibles de las telarañas artificiales, porque sirve para desplazarse, inmovilizar o crear redes, aunque cambia por completo su procedencia. La diferencia queda en la fuente del material, pues unas telarañas nacen de una fórmula fabricada por Peter y otras proceden de glándulas desarrolladas tras la mordedura.

Marvel atribuye ingredientes diferentes a la fórmula ficticia

La composición exacta nunca ha recibido una fórmula única dentro de Marvel, aunque varias historias ofrecen pistas sobre su naturaleza. Spider-Man: The Animated Series relacionó el conocimiento de Peter con la química de la seda real, formada por proteínas cuyos aminoácidos incluyen glicina y alanina, mientras otras versiones hablan de polímeros de cadena larga.

Una historia de la serie animada de los años 80 llegó a describir el fluido como una sustancia basada en caucho, mientras The Amazing Spider-Man presentó un adhesivo artificial inspirado en seda de araña que Peter mejoraba para sus lanzadores. Peter Parker: Spider-Man #26 añadió otra descripción mediante una científica policial que hallaba plásticos poco corrientes, policarbonos y microfilamentos de un compuesto de rubidio en una muestra conservada.

Del todo, del todo... no se sabe de qué está hecha

Las propiedades atribuidas al material dependen también de la estructura que adopta después de salir del lanzador. Suveen Mathaudhu, responsable de programa en la división de ciencia de materiales de la U.S. Army Research Office y profesor adjunto de ciencia de materiales en NC State, señaló que “el material real que compone la telaraña probablemente sería solo una parte de la ecuación”.

Su observación partía del trabajo de Markus Buehler, profesor del MIT que investigó la seda de araña y relacionó su resistencia, tenacidad y capacidad de estiramiento con la disposición de fibrillas a escala nanométrica. Esa organización ayuda a entender por qué una fibra puede adquirir propiedades distintas cuando sus componentes se enlazan mediante varios niveles estructurales.

Los materiales existentes permiten comparar las cifras ficticias

La comparación con materiales reales permite situar esas capacidades sin convertir la ficción en una receta química. La seda de araña ha alcanzado valores publicados de hasta 1,75 gigapascales de resistencia a la tracción, mientras el Official Handbook of the Marvel Universe de 1986 atribuyó a las telarañas de Spider-Man un material parecido al nailon capaz de aguantar unos 54 kilogramos por milímetro cuadrado.

Rhett Allain, autor del blog Dot Physics de Wired.com, propuso los nanotubos de carbono como una posible referencia para imaginar un material de prestaciones extremas. Horatio Espinosa, profesor de Northwestern University, ha estudiado métodos para agrupar nanotubos de carbono mediante irradiación de alta energía con el fin de mejorar su resistencia, rigidez y tenacidad.

Peter Parker controla la forma de cada telaraña

La función de las telarañas depende finalmente de la forma que Peter obtiene al expulsar el fluido desde los lanzadores. Los primeros diseños descritos por Marvel utilizaban un gatillo en la palma que exigía una doble presión para evitar disparos accidentales, mientras modelos posteriores respondían a distintos niveles de fuerza.

El ajuste de la boquilla permitía producir líneas estrechas para balancearse, redes destinadas a detener una caída o masas adhesivas para fijar a una persona contra una superficie. En los cómics, esa versatilidad llegó a permitir formas como una balsa, unos esquís o un garrote, siempre construidas a partir del mismo material endurecido.

Etiquetas
stats