Juni se queda solo: el perro que vivió aislado, perdió a su dueño y ahora busca una oportunidad

Juni busca un nuevo hogar tras quedarse solo

Raquel Sáez

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Juni ha tenido una vida complicada, siempre ligada a su dueño. El perro estaba a cargo de una persona con síndrome de Diógenes grave, una trastorno del comportamiento que se caracteriza por el abandono, el aislamiento voluntario en el hogar y la acumulación masiva de objetos o basura. Una situación que no era la ideal para el peludo.

El animal apenas salía de las cuatro paredes donde hacía vida, con pocas oportunidades de pisar la calle y descubrir todo lo bueno que esta ofrecía. Ahora, su vida ha cambiado por completo por el fallecimiento de su dueño. Juni se ha quedado solo, pero está siendo atendido por la Fundació Anxova Peluda, una organización que trabaja en el entorno de L'Escala (Girona).

“Hace unos días recibimos una llamada de la policía: había muerto un hombre y su perro llevaba días a su lado, sin moverse. Este perro es Juni”, cuenta la fundación a través de sus redes sociales, una herramienta que utilizan para darle visibilidad a los animales con los que trabajan y a los que buscan una familia.

Desde Anxova Peluda, explican que Juni no presenta problemas de desnutrición. De hecho, aseguran que necesita perder unos cuantos kilos. El problema de este perro ha sido el aislamiento al que ha sido sometido, porque solo conocía cuatro paredes: “Su mundo era demasiado pequeño”.

Nuevo mundo para Juni

Juni, de nueve años, quiere hacer borrón y cuenta nueva, aseguran. En esa línea trabajan los miembros de esta fundación catalana, que le ayudan a entender que la calle no es un lugar que tenga que temer. Sin embargo, al principio fue así: se mostraba inseguro y solo quería irse a casa.

Ese temor le duró poco tiempo. “En tan solo una semana con su casa de acogida, su progreso ha sido espectacular. Ahora, disfruta de los paseos, se sube al coche con facilidad, se relaciona maravillosamente con otros perros, busca la mirada de su persona a la que acude y cada día tiene más confianza”, señalan en una publicación de Instagram.

Sus cuidadores hablan de un perro “excepcionalmente tranquilo”, que no necesita grandes aventuras y que prefiere un hogar sereno, donde no falten los paseos tranquilos. Le gusta también que lo acaricien y que le den la calma que durante mucho tiempo le ha faltado. “Ya hemos abierto la puerta a un mundo que no conocía. Ahora buscamos a la familia que les abrirá la puerta de su hogar, para siempre”, resumen.

Los interesados en la adopción de Juni tienen que ponerse en contacto con Fundació Anxova Peluda. Hay varias vías: dejando un mensaje en redes sociales o a través de su página web.

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