El pueblo de India que decidió cerrar sus puertas a los turistas un día a la semana
Situado a pocos kilómetros de la frontera con Bangladesh, en el estado de Meghalaya, nos encontramos con Mawlynnong, uno de los pueblos más particulares de toda la India. La aldea se convirtió en un popular destino turístico después de que la revista Discover India lo nombrara “el pueblo más limpio de Asia” en 2003.
En un país donde la falta de saneamiento es uno de los grandes problemas, este título no es poca cosa. Allí, la limpieza no depende únicamente de trabajadores contratados, sino que es una responsabilidad compartida por todos los vecinos. Cada sábado por la mañana, los habitantes barren las calles y recogen la basura.
El orden y la limpieza se mantiene, no obstante, durante toda la semana. Hay papeleras hechas de bambú repartidas por las calles y los caminos del pueblo, está prohibido el uso de plásticos desechables como las bolsas, y los residuos se separan antes de eliminarlos. Además, tirar cualquier resto al suelo puede acarrear multas.
Todo estos detalles han hecho de Mawlynnong un importante destino turístico en la zona. El pueblo recibe una media de 300 visitantes al día, una cifra que puede aumentar hasta 500 o 1000 turistas diarios durante la temporada alta (entre octubre y abril) o los fines de semana.
Hablamos de una aldea pequeña, de apenas 600 habitantes, que ha visto cómo la presión turística ha puesto en riesgo su forma de vida, sus tradiciones y su tranquilidad, especialmente tras el auge de los vídeos en redes sociales recomendando el lugar. Ante este panorama, a principios de año, la localidad tomó una decisión insólita para un destino turístico: prohibió la entrada a los visitantes los domingos.
Las condiciones
Los vecinos afirman que el tema de limitar las visitas turísticas se había debatido durante años en las reuniones semanales que realiza el consejo municipal, según recoge el periódico digital indio ThePrint. “Finalmente se tomó la decisión de preservar tanto la identidad cultural del pueblo como la disciplina que en su día hizo que Mawlynnong destacara”, compartió Bah Precious, secretario de finanzas del comité del pueblo.
Con esta nueva normativa, la aldea permanece abierta de lunes a sábado a todos los visitantes, incluidos los turistas que van y vuelven en el mismo día. Los domingos, sin embargo, no se permite la entrada a los excursionistas que pretenden visitar el pueblo y marcharse ese mismo día. Aquellos que hayan pasado la noche del sábado en algún alojamiento, sí pueden prolongar su estancia.
Aunque no hay barreras físicas, en el acceso a la aldea hay un pequeño cartel que a día de hoy advierte: “Prohibida la entrada de visitantes los domingos”. Allí, los vecinos encargados de atender a los turistas y cobrar una tarifa por aparcar el coche dentro del pueblo les explican la restricción y les piden que, por favor, regresen otro día.
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