La ruta perfecta para un 'roadtrip' por California

La ciudad de Los Ángeles como punto de partida.

Muchos amantes de los viajes sueñan con hacer un viaje en coche por Estados Unidos, un verdadero roadtrip en el que ir parando donde queramos, visitando lo que nos apetezca y buscando la comida más auténtica. Disfrutando de la carretera y durmiendo en moteles con luces de neón. Y no, no hace falta hacerse las Ruta 66 de punta a punta para vivir una experiencia así, sino que puede bastar con quedarse en un solo estado, como el de California.

La Costa Oeste de Estados Unidos tiene muchísimo que ofrecer y muchos de sus encantos los encontramos en California, el tercer mayor estado del país americano. No solo por sus dos grandes ciudades, Los Ángeles y San Francisco, o las famosas playas de Santa Mónica o Venice, sino también por espacios naturales de la importancia del Parque Nacional de Yosemite, el Parque Nacional de las Sequoias o el Valle de la Muerte. Además, Nevada y Arizona quedan lo suficientemente cerca como para acercarse a conocer ciudades como Las Vegas o maravillas naturales como el Gran Cañón. 

Si vas a hacer un roadtrip por California lo primero que necesitas, evidentemente, es un vehículo. Lo más recomendable sería alquilarlo en Los Ángeles, por su numerosa frecuencia de vuelos, y realizar una ruta circular que te deje de nuevo en tu punto de partida. Si te parece buen plan, la ruta perfecta para un buen roadtrip por California podría ser la siguiente.

La ciudad de Los Ángeles

Los Ángeles sería un excelente punto de inicio. Hay que tomárselo con calma, sobre todo al enfrentarnos con su tráfico, y planificar bien lo que queramos ver para ir a tiro hecho sin dar muchas vueltas. Sin duda hay que ir a Hollywood y a alguno de sus estudios, a curiosear en el paseo de la fama y subir también al Observatorio Griffith. Si tienes tiempo siempre puedes pasarte por Beverly Hills o Bel Air para alucinar con sus casas.

  • Las playas de Santa Mónica y Venice

La otra cara de Los Ángeles la encontrarás en playas como la de Santa Mónica o Venice Beach, grandes arenales salpicados con los característicos puestos de socorristas cerca de la orilla. Aquí tienes kilómetros de sobra para estirar las piernas y es fundamental acercarse a conocer el famoso Pier de Santa Mónica, marcado por las luces de su noria y su montaña rusa. En la otra punta se encuentra Venice Beach, mucho más alternativa y cercana al movimiento slow que la refinada playa de Santa Mónica.

  • La ciudad de San Diego

Una vez que nos vayamos de Los Ángeles, y antes de viajar hacia el norte, nos puede interesar ir hacia el sur para conocer la ciudad de San Diego. Muchos dicen que es la ciudad en la que mejor se vive de California y es interesante pasear por Old Town para conocer su casco histórico de mediados del siglo XIX, visitar el USS Midway, un portaaviones convertido en museo, y pasear por Gaslamp Quarter, la zona comercial de la ciudad. Si te ves con poco tiempo, quizá podrías dejar San Diego para la próxima ocasión y continuar directamente hasta la siguiente parada: el Valle de la Muerte.

  • El Valle de la Muerte

El famoso Valle de la Muerte, o Death Valley en inglés, es uno de los lugares más impresionantes de California. Un paisaje desolador, inerte y donde se han registrado temperaturas de 57ºC, por lo que ostenta el récord de ser el  punto más caliente de Estados Unidos. Un paisaje apocalíptico que llega hasta los 86 metros bajo el nivel del mar. Ten en cuenta que si vas en verano puedes vivir una experiencia bastante acalorada, por lo que es mejor ir concienciados y preparados.

  • El Parque Nacional Sequoia y Kings Canyon

Si continuamos la ruta llegarás al Parque Nacional Sequoia y Kings Canyon, y el contraste con el Death Valley no puede ser mayor. Pasarás de un lugar donde no había la más mínima vegetación a uno donde se encuentran los mayores árboles del mundo, con sequoias que alcanzan prácticamente los 2.000 años de edad. Son tan famosas que algunas tienen su propio nombre, como el General Sherman, una sequoia que a pesar de sus 84 metros de altura y 11 de diámetro ni es la más alta ni la más ancha, pero sí la de mayor volumen. Si quieres más, también hay sequoias gigantes en el Redwood National & State Parks, el Humboldt Redwoods State Park y el Woods National Monument.

  • El Parque Nacional de Yosemite

Y una vez que hemos entrado en materia con las sequoias, es momento de llegar al plato fuerte de California: el Parque Nacional de Yosemite. Puede ser considerado sin duda el Parque Nacional más bonito de Estados Unidos, impresiona ver sus enormes desfiladeros de granito esculpidos por viejos glaciares y cómo el agua cae por ellos en forma de cascadas. Tienes multitud de senderos para perderte por la naturaleza entre bosques y valles, miradores en las alturas e incluso alojamientos para dormir en su interior si consigues reservar con la suficiente antelación. 

  • El Valle de Napa y Sonoma

Poniendo ya rumbo hacia San Francisco, proponemos una parada antes para los amantes del vino. El Valle de Napa y Sonoma son las regiones vinícolas por excelencia de California, el “Wine Country” americano. Aquí, entre viñedos, hay repartidas más de 600 bodegas y muchas se pueden visitar. Si necesitas un dato para decidirte por una zona u otra, te vendrá bien saber que la variedad cabernet-sauvignon es la protagonista en los viñedos de Napa y las zinfandel y syrah las de Sonoma.

  • La ciudad de San Francisco

Solo visitar San Francisco ya justifica cualquier viaje a California. Es recomendable dedicarle varios días para poder disfrutarla con calma y tener tiempo de conocer auténticos monumentos de la arquitectura como el Golden Gate o lugares míticos como la cárcel de Alcatraz. Además de pasear y tomarse algo en el animadísimo  Fisherman’s Wharf, parar a conocer los leones marinos del Pier 39 y entrar a curiosear en el singular Musée Mecanique, merece la pena acercarse a los barrios de Castro, Mission y Chinatown.

  • El Big Sur

La recta final de este roadtrip es la carretera que une San Francisco con Los Ángeles, la famosa Pacific Coast Highway, y en cuyo tramo conocido como el Big Sur merece la pena centrarse. Con el océano a la derecha y los bosques a la izquierda iremos serpenteando siguiendo los acantilados que se asoman al Pacífico. En esta ruta pasaremos por espacios naturales, como Point Lobos, ideal para observar fauna marina, pueblos con encanto como Carmel by the Sea, puentes como el de Bixby Creek o concurridas playas como la de Piedras Blancas, donde los que se agolpan en la arena no son personas, sino numerosos elefantes marinos. Una vez completado el Big Sur el final del viaje lo tienes justo enfrente: la ciudad de Los Ángeles. 

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