Qué ver en la villa de Euskadi que celebra este 7 de noviembre su tradicional homenaje a uno de los productos más preciados de su huerta
Cada semana, Gernika-Lumo mantiene viva una costumbre que forma parte de su día a día desde hace siglos: comprar directamente a quienes cultivan y elaboran los alimentos. El campo sigue teniendo presencia en la vida del municipio, tanto en los mercados habituales como en las ferias dedicadas a productos concretos. Agricultores y productores de la zona participan en estas citas, que también atraen a quienes se acercan para conocer algunos de los sabores más ligados a Bizkaia.
La villa se encuentra en Busturialdea, dentro de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, un territorio en el que conviven áreas urbanas, tierras de cultivo y humedales. Su ubicación entre la costa y el interior hizo que durante siglos fuera lugar de paso para personas y mercancías. Por los alrededores pasaba la ruta que comunicaba Bermeo con Castilla, además de uno de los caminos utilizados por quienes peregrinaban hacia Santiago. Ese tránsito ayudó a reforzar el peso del comercio en Gernika-Lumo.
La visita permite acercarse también a una parte de la historia política y social de Euskadi. En el centro aparecen edificios institucionales, iglesias, museos y varios lugares marcados por la Guerra Civil. Buena parte de ellos están a poca distancia de la zona donde se celebran las citas agrícolas, por lo que resulta sencillo combinar en una misma jornada el mercado, la gastronomía y algunos de los puntos más conocidos del casco urbano.
El Día de la Alubia de Gernika se celebra este sábado
Este sábado 7 de noviembre, la protagonista será una legumbre que comienza su temporada por estas fechas. La Plaza del Mercado acogerá el Gernikako Indabaren Eguna, una jornada que reunirá a productores y artesanos tanto del municipio como de otras comarcas próximas. La celebración forma parte de los mercados de Gernika-Lumo y tiene lugar el primer sábado de noviembre para poner el foco en la alubia de Gernika.
A lo largo de la mañana habrá puestos dedicados a esta legumbre y también a otros alimentos habituales de la gastronomía vasca. Se podrán encontrar queso, pan, txakoli, vino y pastel vasco, además de diferentes productos artesanos. La feria combina así la venta directa con la presencia de quienes elaboran o producen lo que se ofrece, una de las características que mantienen estas citas vinculadas al comercio local.
La jornada incluirá además una degustación para quienes compren en alguno de los puestos. Cada compra dará derecho a recibir una ración de alubias preparadas para ese día. El reparto se realizará durante la mañana y será una de las actividades principales del programa, junto a la posibilidad de adquirir directamente alimentos y otros artículos a los participantes de la feria.
Los mercados, sin embargo, llevan mucho más tiempo formando parte de la historia del municipio. Cuando el conde Don Tello fundó la villa en 1366, le concedió entre sus privilegios la celebración de un mercado semanal. La tradición continúa cada lunes, entre las 9.00 y las 13.30 horas, con puestos donde pueden encontrarse miel, pimientos de Gernika, queso Idiazabal o verduras de temporada. Esta cita semanal se mantiene al margen del calendario de ferias dedicadas a productos concretos.
Qué ver en Gernika-Lumo
Entre los lugares más conocidos está la Casa de Juntas, sede de la institución de Bizkaia. El edificio actual fue levantado entre 1826 y 1833 en el lugar que ocupaba una antigua ermita, de la que todavía conserva algunos elementos. Dentro del recinto está también el Árbol de Gernika, símbolo relacionado con los fueros y con las libertades de Bizkaia. La entrada a las dependencias es gratuita, aunque requiere reserva previa.
En la plaza de los Fueros se encuentra una estatua de Don Tello y, cerca, el Museo de la Paz. Parte de su contenido está centrado en el bombardeo que sufrió Gernika el 26 de abril de 1937, durante la Guerra Civil. La exposición recurre a documentos históricos, testimonios y materiales audiovisuales para explicar lo ocurrido. En distintos puntos de la villa se conservan además refugios antiaéreos, aunque el acceso no funciona de la misma manera en todos ellos.
Ese episodio también está presente en la reproducción en cerámica del Guernica de Pablo Picasso, instalada al aire libre en la calle Allende Salazar. A pocos pasos se encuentra el Palacio Alegría, que alberga el Museo Euskal Herria. El edificio, construido en el siglo XVIII, reúne colecciones dedicadas a la historia, las costumbres y distintos aspectos de la cultura vasca.
Otro de los edificios destacados es la iglesia de Santa María, cuyas obras comenzaron en el siglo XV y cuya arquitectura combina rasgos góticos y renacentistas. La visita puede continuar por el Parque de los Pueblos de Europa, con jardines, un estanque y esculturas de Eduardo Chillida y Henry Moore. También forma parte del patrimonio local el frontón Jai Alai, inaugurado en 1963 y ligado a la cesta punta.
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