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Hallan en el cementerio de Hornachos la primera fosa común con al menos 15 asesinados por el franquismo en 1936

Los trabajos de excavación bajo el monumento en el cementerio de la localidad pacense buscan a más de un centenar de vecinos ejecutados entre agosto y octubre de 1936

Ana Picón / Efe

Hornachos —
6 de noviembre de 2026 14:03 h

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Miguel Caballero Rosa tenía 33 años cuando se lo llevaron de su casa en Hornachos (Badajoz) el 2 de octubre de 1936. Es uno de los más de 100 desaparecidos y represaliados del franquismo que se buscan en la localidad con los trabajos de excavación iniciados en el cementerio municipal, donde se ha localizado la primera fosa común con al menos 15 muertos.

“Mi padre tenía tres años cuando se llevaron a su padre, mi tío cinco y mi abuela se quedó viuda y no volvió a ver a su marido”, recuerda su nieta Maribel, que 90 años después ha visitado este viernes la fosa donde tiene la esperanza de que se encuentre su abuelo, para poder “darle un descanso digno”.

Esta familia lleva “toda la vida” luchando por encontrar a Miguel, al igual que otras muchas familias del pueblo que mantienen la “reivindicación legítima” por la que se han iniciado los trabajos de localización, donde se estima que podría haber al menos tres fosas comunes.

Quince cuerpos enterrados de forma violenta

La excavación, desarrollada por la empresa Fomento de Técnicas Extremeñas (Fotex), comenzó el pasado 13 de octubre y, tras diferentes intervenciones en el terreno, fue debajo del monumento levantado en memoria de las víctimas de la Guerra Civil donde encontraron la fosa común.

“Supimos que era una fosa por la disposición de esos cuerpos, superpuestos unos encima de otros de forma bastante violenta. No están regularizados ni ritualizados”, ha explicado la codirectora de los trabajos, Ana María Rabazo.

Todavía se desconocen los límites del enterramiento y su profundidad, por lo que podrían localizarse muchos más cuerpos. Entre los objetos encontrados hasta ahora destacan botas, zapatos, peines y botones, aunque ninguno permite identificar directamente a las víctimas.

Más de 100 asesinados en dos meses

Los estudios históricos realizados hasta ahora estiman que entre 100 y 150 personas fueron asesinadas en Hornachos durante los primeros meses de la Guerra Civil, desde el 17 de agosto hasta el 30 de octubre de 1936, fecha en la que se produjo el último asesinato atribuido a las fuerzas sublevadas.

El alcalde de Hornachos, Francisco Buenavista, ha explicado que muchas de estas personas, “casi todas de origen humilde, fueron detenidas y privadas de libertad durante algunos días antes de ser asesinadas sin un juicio previo con garantías judiciales. Sus familias nunca recibieron explicaciones sobre lo ocurrido ni volvieron a tener noticias de ellas”.

Según los testimonios, los fusilamientos se habrían producido junto a las tapias del cementerio y posteriormente los cuerpos habrían sido trasladados hasta las fosas, lo que explicaría que los investigadores no hayan encontrado munición en el enterramiento.

“No estamos hablando de reabrir heridas, sino de una cuestión de dignidad, de justicia y también de humanidad”, ha afirmado el alcalde.

La identificación podría demorarse años

La identificación de las víctimas será uno de los principales retos, ya que actualmente no existe presupuesto para realizar análisis de ADN.

El objetivo del Ayuntamiento es localizar las distintas fosas del cementerio, recuperar e identificar a las víctimas y reinhumarlas dignamente, para lo que plantea crear un mausoleo común.

La campaña actual cuenta con 57.000 euros de financiación de la Junta de Extremadura, a los que se sumarán unos 18.000 euros aportados por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática para prolongar los trabajos.

Sin embargo, localizar los cuerpos no significa que las familias puedan recuperar pronto a sus desaparecidos. La ausencia de financiación para los análisis genéticos y la complejidad de los trabajos hacen que la identificación pueda prolongarse durante años. Noventa años después de su desaparición, Miguel y el resto de represaliados siguen esperando que aparezcan sus restos y devolverles el descanso digno que sus familias llevan toda una vida reclamando.

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