eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

China apuesta por el turismo para continuar el desarrollo del Tíbet

- PUBLICIDAD -
China apuesta por el turismo para continuar el desarrollo del Tíbet

China apuesta por el turismo para continuar el desarrollo del Tíbet

El turismo se ha convertido en la clave por la que apuesta China para continuar el desarrollo económico de la región del Tíbet, una zona que sigue muy limitada a a las visitas extranjeras.

La región, escenario de disputas políticas y religiosas por parte de la población de etnia tibetana frente al dominio de los han mayoritarios en China (los últimos disturbios tuvieron lugar en 2008), es cada vez más un centro de atracción para el turismo organizado chino.

El viaje de un grupo de corresponsales extranjeros (uno de los pocos de la última década, ya que normalmente tienen prohibido viajar a esta región) organizado por las autoridades con motivo de la Feria Internacional de Turismo y Cultura de Tíbet ha permitido atisbar el efecto del desarrollo turístico en la zona.

Las cifras que ofrecen tanto Pekín como el Gobierno de la región autónoma tibetana son muy positivas, con un total de 24 millones de turistas previstos para este año, que generarán unos ingresos de 20.000 millones de yuanes (2.670 millones de euros).

Para 2020, se prevé que habrá 35 millones de turistas, con un impacto económico de 50.000 millones de yuanes (6.670 millones de euros).

Se trata de una drástica subida desde los menos de cuatro millones de visitantes en 2005 debido a la explosión del turismo entre la clase media china en la última década, coincidiendo con la puesta en marcha del tren Pekín-Lhasa en 2006 y el aumento de vuelos al aeropuerto de la capital tibetana.

El turismo genera ahora 320.000 empleos y algo más del 20 % del PIB de Tíbet, y las previsiones oficiales apuntan a los 500.000 empleos y un 25 % del PIB para 2020, cuando concluya el actual plan quinquenal.

"El turismo se ha convertido en el sector económico más importante del Tíbet", señala optimista a los periodistas extranjeros Wang Songping, subdirector de la Comisión de Desarrollo Turístico de la región.

A pesar de estas cifras muy positivas en esta región tan poco poblada (3,2 millones de habitantes en 1,2 millones de kilómetros cuadrados), su efecto económico real en el conjunto de la población (especialmente entre la etnia tibetana) es muy difícil de comprobar en un corto viaje con funcionarios oficiales.

Además, la inmensa mayoría de los turistas que llegan son chinos (el 95 %), pues los extranjeros solo pueden viajar en grupos organizados y la única conexión aérea de Lhasa (unos 600.000 habitantes) con el extranjero es a Nepal.

Las autoridades achacan el mantenimiento de estas restricciones a la falta de infraestructuras adecuadas y a los problemas que entraña el mal de altura (la altitud media es de más de 4.000 metros), aunque no deja de ser cierto (y las autoridades no lo explican) que esto afecta también a los visitantes chinos.

En cuanto a las infraestructuras, Wang apunta a la progresiva instalación en Lhasa de hoteles de grandes cadenas internacionales de lujo, como las ya establecidas Intercontinental, Marriott o St. Regis, o las próximas llegadas de Hilton y de la francesa Sofitel.

Los desplazamientos por Lhasa muestran la modernización de la capital tibetana en el último decenio, pero similar al del resto de urbes chinas: amplias avenidas, edificios de oficinas, promociones de viviendas modernas en las afueras, y una gran presencia de personas de etnia han, la mayoritaria en China.

Pero según los grupos de exiliados tibetanos y las organizaciones de apoyo desde el exterior, el fuerte aumento del turismo es una herramienta de Pekín para continuar la asimilación del Tíbet y además favorece sobre todo a los han.

"El empuje para promover el turismo en el Tíbet es un elemento integral de los objetivos estratégicos y económicos de China", apunta a Efe por correo electrónico Matteo Mecacci, director del Comité Internacional por el Tíbet, con sede en Londres.

Por ello, Mecacci pide que "los tibetanos deberían ser los beneficiarios prioritarios de la explosión del turismo" en su región.

Dentro del plan de promoción turística, las autoridades regionales han incitado a agricultores y pastores nómadas a convertir sus viviendas en albergues rurales.

Más de 800 familias han recibido subvenciones de hasta 50.000 yuanes (6.650 euros) para adecuar sus viviendas (construcción de cuartos de baño o instalación de paneles solares para suministro eléctrico en zonas aisladas).

Una de estas familias es la de La Ma, una mujer tibetana de 36 años en la aldea de Zhaxigang (sureste). La familia de agricultores y ganaderos ha puesto en marcha una albergue rural con 25 camas en la espaciosa vivienda, en cuyo salón hay grandes carteles con líderes chinos.

Sin embargo, la conversación con La es a través de una intérprete (una funcionaria regional) y la emprendedora hostelera responde de forma evasiva ("no estoy segura") a cualquier pregunta con un mínimo trasfondo político.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha