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Por qué Vueling ha entrado en barrena

Errores de planificación y un crecimiento desmesurado en los últimos años han colocado a la aerolínea de IAG en uno de los momentos más delicados de su historia

El sindicato de controladores USCA advierte de que el Aeropuerto de Barcelona "no está preparado para la avalancha” de viajeros que se avecina ante un verano récord en llegadas de turistas

La compañía de bajo coste era hasta hace poco motivo de alegrías para su propietaria, IAG, que se ha visto muy golpeada por la incertidumbre derivada del Brexit

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Vueling prevé cancelar hoy 66 vuelos por la huelga en Francia

Algunos viajeros esperan la salida de sus vuelos en la Terminal 1 del Aeropuerto de El Prat, en Barcelona. EFE

La crisis de Vueling deja de momento un bagaje de decenas de miles de afectados, 85 vuelos cancelados en cinco días y un durísimo golpe para la imagen de la aerolínea de bajo coste controlada por IAG, la propietaria de Iberia y British Airways, que vive uno de los momentos más delicados de su historia tras convertirse en líder del mercado español.

¿Cómo se ha llegado a esta situación?

El pasado fin de semana, la compañía se esforzó en culpar del caos en El Prat a la huelga general en Francia. Ya el lunes su director comercial, David García Blancas, reconoció errores de planificación: la aerolínea no pudo hacer frente a la “bola de nieve” de retrasos y cancelaciones iniciados el 28 de junio a raíz de esa huelga. El directivo, que negó que la aerolínea haya vendido más billetes de los que podía asumir, cargó las culpas en el anterior equipo directivo, encabezado por Álex Cruz, dado que la temporada alta en este sector se planifica a un año vista.

Álex Cruz, anterior presidente de Vueling, fue ascendido por IAG a la presidencia de British Airways en abril. Su sustituto, Javier Sánchez-Prieto, ha reconocido a la plantilla “algunas debilidades en la planificación” y el “origen interno” de la actual crisis.

La versión de los sindicatos es más descarnada. Acusan a la empresa de haber diseñado una expansión extrema y achacan los retrasos y cancelaciones de estos días al crecimiento “desmesurado” de rutas en los últimos años.

Para el presidente del comité de empresa de Vueling, Juan Valdés, la causa está en “la manera en la que ha crecido la compañía, hacia una sobreexplotación de los recursos humanos y de las máquinas”. “Los aviones están volando las 24 horas del día y las tripulaciones vuelan en los límites legales. Cuando una pieza falla, se produce un efecto dominó y caen las siguientes”, ha dicho.

El pasado verano, tras un agosto récord en el que ya hubo quejas por retrasos y problemas con la facturación de equipaje, la dirección de Vueling anunció que respondería con “medidas drásticas”. Entonces, también habían fallado sus previsiones.

¿Qué va a pasar ahora?

Para intentar recuperar la normalidad lo antes posible, la compañía anunció el lunes la contratación de 34 pilotos, el alquiler de seis aviones y el incremento en un 40% del personal de atención al cliente (130 empleados más), ante las quejas y denuncias de falta de información por parte de muchos afectados. Para la planificación de este verano, Vueling contaba con 600 tripulantes, 400 de cabina y 200 pilotos. Está por ver si el refuerzo es suficiente.

El Ministerio de Fomento y la Generalitat de Catalunya han puesto en duda que Vueling pueda cumplir con los compromisos asumidos para la campaña de verano, teniendo en cuenta la nueva oleada de desplazamientos que se prevé a partir del próximo día 15.

Susana Romero, portavoz del sindicato de controladores USCA, subraya que se prevé un récord de desplazamientos en España y advierte de que el Aeropuerto de Barcelona "no está preparado para la avalancha” de viajeros que viene. Fomento ha obligado a Vueling a presentar un plan de contingencia que garantice que podrá llevar a cabo las 700 operaciones diarias que la aerolínea tiene previstas para este verano.

El Ministerio, que ha advertido de la "posible falta de recursos" de la empresa, ha elevado el tono contra ella a medida que la crisis se agravaba. Si el lunes la ministra en funciones, Ana Pastor, advertía de que los hechos “no pueden salir gratis a nadie”, este martes recordaba que las sanciones de su departamento “pueden llegar a la suspensión de la licencia definitiva”.

No obstante, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa) y Aviación Civil consideran que el plan presentado por Vueling es razonable, aunque han formulado algunas observaciones, según apuntan fuentes de Fomento citadas por EFE.

¿A qué sanciones se enfrenta Vueling?

La Aesa, dependiente de Fomento, ha abierto una investigación a Vueling. En caso de detectar irregularidades, podría imponerle sanciones de hasta 4,5 millones de euros. La Generalitat no descarta imponer también sus propias multas (en este caso, en materia de protección de los consumidores) y la Aviación Civil italiana (ENAC) también ha amenazado a la compañía con sanciones por el caos generado en los aeropuertos de Roma-Fiumicino, donde Vueling tiene su segunda mayor base operativa, y Palermo.

¿Qué pueden reclamar los consumidores?

A estas posibles sanciones se sumarían las indemnizaciones que deberá abonar la compañía a los clientes afectados por las demoras superiores a tres horas y las suspensiones (de hasta 600 euros por viajero), además del coste de los reembolsos de los billetes o el traslado en otros medios de transporte.

¿Qué supone Vueling en el mercado español?

Con una flota de un centenar de aviones, Vueling es la principal aerolínea del mercado español. En El Prat de Llobregat, donde tiene su base, tiene una cuota del mercado del 40%, con 400 vuelos diarios y otros 700 desde otros aeropuertos. Vueling empezó a operar en el 2004 como compañía independiente con dos aviones y salió a Bolsa a finales de 2006, ya consolidada como primera aerolínea española de bajo coste.

En julio de 2008, golpeada por las millonarias pérdidas y ante el encarecimiento del petróleo (batió su récord histórico ese mismo mes), anunció la absorción de Clickair, la aerolínea de bajo coste que Iberia lanzó en 2006 y cuyo presidente era Álex Cruz. Con la fusión, Iberia se convirtió en accionista de referencia de Vueling. En 2013 esta pasó a ser filial de IAG.  

Vueling ha experimentado un crecimiento meteórico en los últimos años: entre 2010 y 2015, más que duplicó sus cifras de negocio y de pasajeros. El año pasado, Vueling tuvo un beneficio operativo de 160 millones de euros y un resultado neto de 95 millones, el triple de lo esperado. Sus ventas se dispararon casi un 14%, hasta los 1.932 millones.

¿Cómo puede afectar la crisis a sus propietarios?

Vueling era hasta hace poco motivo de alegrías para su propietaria, IAG, que se ha visto muy golpeada por la incertidumbre derivada del Brexit, por su dependencia del mercado británico. Vueling supone sólo un 7% de los ingresos y el beneficio operativo de IAG, pero es su enseña de mayor crecimiento en rutas en Europa y, con gran diferencia, la que más aumenta en número de pasajeros: un 16% en junio, según anunció este martes IAG.

Vueling confiaba en sumar el verano de 2016 como el séptimo consecutivo de crecimiento, tanto en rutas como en pasajeros. Para este verano, preveía ofrecer 19 millones de asientos, de los que 14 millones corresponderían a El Prat.

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