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ENTREVISTA | Pedro Casares

"No se puede descartar nada, pero parece complicado un pacto para una moción de censura"

El líder del PSOE en Santander, miembro de la Ejecutiva de Pedro Sánchez, sostiene que el Gobierno de Cantabria tendrá estabilidad aunque la vicepresidenta pierda las primarias

"Las nuevas tecnologías no son una amenaza para el sector del taxi", dice el responsable de Transporte de la nueva dirección socialista sobre el conflicto entre los taxistas y Uber y Cabify

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Pedro Casares, secretario general del PSOE de Santander. | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE

Pedro Casares, líder del PSOE de Santander y miembro de la Ejecutiva de Pedro Sánchez. | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE

Pedro Casares (Santander, 1983) es el miembro más joven de la Ejecutiva de Pedro Sánchez y una de las caras más visibles del sanchismo en Cantabria. No oculta que apoya al candidato que se presenta allí contra la vicepresidenta del Gobierno cántabro por la competición por el poder autonómico, aunque asegura que, "gane quien gane" las primarias, el acuerdo del PSOE con Miguel Ángel Revilla no está en juego.

El nuevo responsable de Transporte e Infraestructuras compatibiliza ese cargo con la portavocía del PSOE en Santander y su trabajo en la Universidad de Cantabria. En un viaje exprés a Madrid para ponerse al día de sus nuevas obligaciones concede esta entrevista a eldiario.es.

¿Es eficiente una Ejecutiva de 49 personas que se prolongó durante siete horas en su primera reunión?

Sí. Es un grupo de trabajo muy multidisciplinar también intergeneracional en el que un equipo de personas muy plurales formamos un equipo de trabajo para abordar todas las áreas que, tanto a nivel orgánico como político, el PSOE tiene que desarrollar en los próximos años. Es ingente la tarea. Por tanto, todas estas personas que tienen una ilusión enorme van a aportar porque algo que ha hecho bien el secretario general es buscar un equipo de gente con currículos y perfiles profesionales y políticos muy adaptados a las áreas que tienen que gestionar. 

¿Fue un error no integrar a ningún susanista?

La integración en el PSOE tiene que venir con el trabajo, las ideas, los proyectos... Al final lo bueno de las ejecutivas y los grupos de trabajo es que tienen que tener cohesión y ser capaces de trabajar juntos con complicidad y lealtad al proyecto. Creo que es una Ejecutiva para trabajar. Por eso se han superado esas históricas etapas de representar a familias o a territorios. 

¿No había nadie que se pudiera salvar de la candidatura de Susana Díaz?

Hay mucha gente. Pedro Sánchez fue elegido con el 51%, con un amplio apoyo, y luego ha tenido una ejecutiva con más respaldo. A partir de ahí, lo fundamental es tener un equipo de personas dispuestas a trabajar en torno a un proyecto, en torno a las ideas que han refrendado los militantes. Y eso es lo importante, que la Ejecutiva representa el sentir mayoritario de la militancia y, estoy convencido, que de la mayoría de los progresistas de este país. 

¿Ve posible un acuerdo con Podemos y Ciudadanos que pueda acabar con Pedro Sánchez en Moncloa?

El PSOE está en poner en marcha un proyecto político que asiente las bases para construir una nueva mayoría social que esté en disposición de ganar las próximas elecciones. No nos resignamos a perder frente al PP, aspiramos a ganar las elecciones a la derecha. A partir de ahí y en esta legislatura, si algo tiene el PSOE es la capacidad de llegar a acuerdos y ser transversal. 

¿Ve entonces más factible acuerdos en el Congreso que un pacto para que salga adelante una moción de censura?

Lo hemos visto. Si hoy Pedro Sánchez no es presidente es porque Podemos no quiso hacer a un socialista presidente y por los vetos cruzados entre Podemos y Ciudadanos. A partir de ahí, no se puede descartar nada, pero parece complicado. Creo que lo importante es que empezamos a demostrar que es posible una alternativa clara a las políticas del PP.

Políticas de transporte e infraestructuras. ¿Cuáles son las principales ideas del nuevo PSOE en esta materia?

El transporte es uno de los principales ejes vertebradores del PSOE, es un medio de cohesión territorial en un país con grandes disparidades. La otra clave es que le demos una mirada de desarrollo sostenible. Dentro de esa sostenibilidad apostamos por el transporte público, por el fomento del transporte en bicis en ciudades para hacerlas más habitables. Tenemos tareas pendientes como el diseño de un plan de infraestructuras para los próximos años, que algunos sectores que sufren liberalizaciones a nivel europeo pero con las que tenemos que coexistir, como es el caso de la estiba. Todas las grandes empresas públicas que tienen que mantener esa esencia pública, como son los aeropuertos españoles frente al proceso de privatización parcial que ha iniciado el Gobierno. 

¿Se va a privatizar AENA?

Si es por el PSOE, no. Estamos en contra de ese proceso privatizador que inició el PP. Los aeropuertos son un sector estratégico para el país y la cohesión y, por tanto, son un servicio público. El modelo AENA ha funcionado y ha permitido que toda la red nacional esté conectado y garantizando que aeropuertos muy rentables, como Madrid-Barajas o el Prat, que cualquiera tendría incentivos para privatizarlos, hayan mantenido la cohesión del sistema frente a aeropuertos más pequeños con menos pasajeros y que no son rentables. 

¿Y los aeropuertos que no funcionan como Castellón o Ciudad Real? ¿Puede haber alguna iniciativa?

Es muy difícil que aeropuertos sin apenas demanda, sin apenas tráfico, puedan tener un interés de rentabilidad privada. No solo en esto sino en otros ámbitos España ha hecho una sobreinversión que hace que tengamos aeropuertos sin aviones. Debemos ser capaces, con una red muy buena, de garantizar la sostenibilidad del sistema sin perder de vista el servicio público y que la competencia entre, como está haciendo, en el servicio y no en la infraestructura. Se ve en aeropuertos como el de Santander, que era muy pequeño y el Gobierno socialista decidió dar un impulso con nuevas compañías y rutas que han hecho que pasara de 200.000 pasajeros a un millón. 

Le va a tocar lidiar con el conflicto de la estiba. ¿Cuál es la posición del PSOE?

Hay un principio de acuerdo entre la patronal y los trabajadores. Es un sector que desde la UE tenía que sufrir un proceso de liberalización y en los últimos años el PP, con mayoría absoluta, no quiso enfrentarse al problema. El hoy ministro de Fomento consiguió el primer decreto ley que no fue aprobado en el Congreso, aunque luego lo sacó con el apoyo de los nacionalistas. Pero lo importante es que hay un inicio de acuerdo en el que los trabajadores, a cambio de una garantía en los puestos de trabajo, hacen un sacrificio importante que es una reducción del 10% de sus salarios. El PSOE ha tenido claro desde el principio que se deben garantizar los derechos de los trabajadores y la protección al empleo en este marco de flexibilización del sector. Estamos contentos de que haya habido este principio de acuerdo entre trabajadores y patronal. 

Pero este acuerdo es para los trabajadores actuales. ¿Qué va a pasar en el futuro?

Este es un principio de acuerdo para todos los que trabajan y en el futuro es un sector que va a atender a una mayor liberalización y será en el ámbito de mayor competencia privada donde se instaurarán unas nuevas relaciones laborales. Ahí yo creo que la clave en cualquier ámbito de la economía es que los pasos que se den sean consensuados entre los sindicatos y la patronal. Será la garantía siempre.

¿Cuál es la posición del PSOE ante nuevas plataformas de movilidad, como Cabify y Uber, que suponen un problema para el sector del taxi?

Son una realidad que en las grandes ciudades se está viendo. Uno tiene que ser capaz de aceptar esas realidades. Hay un vacío legal que las administraciones tienen que ser capaces de dar un marco normativo que es el de transporte de viajeros en vehículos públicos en las ciudades y también un esfuerzo que tenemos que hacer con las administraciones de fomentar y ser capaces de dinamizar el sector del taxi. Tiene que ser capaz de adaptarse a los nuevos tiempos. Las nuevas tecnologías han venido para quedarse y tienen que ser un aliado del sector tradicional como es el del taxi. No son una amenaza para el sector del taxi. Estamos dispuestos a ayudar a esa dinamización para que sea capaz de competir pero es verdad que tiene que ser en igualdad de condiciones, que las garantías y las regulaciones del servicio del sector del taxi la tengan el resto de competidores. Pero insisto: no enfrentándonos a ello sino teniendo en cuenta que es una realidad que ha venido para quedarse. 

¿Ese marco normativo, más allá de dinamizar el sector del taxi, les daría alguna garantía en cuanto a la competencia con Uber y Cabify?

El propio sector del taxi tiene que entender que tiene que ser capaz de adaptarse a las nuevas realidades, las nuevas demandas de los usuarios, que cada vez son más exigentes y se mueven en el ámbito de las nuevas tecnologías. La nueva regulación tiene que dar las mismas garantías legales para todos, que el terreno de juego sea el mismo para todos con las mismas normas laborales, el mismo marco impositivo, etc., pero dando una respuesta al sector sin enfrentarnos a las nuevas realidades. Tenemos que regularlo para que el sector tenga oportunidades en condiciones de igualdad. 

Los taxistas se quejan de las licencias, por ejemplo. ¿Sobre esto se puede impulsar algo?

El sector del taxi es regulado. Por las licencias se ha llegado a pagar muchísimo dinero. Debemos ser capaces de fomentar desde las administraciones el dinamismo del sector de la misma forma que al mediano y pequeño comercio se les puso un programa para que pudieran tener plataformas para vender online. Uno solo es muy difícil que lo haga. No se trata tanto de dar una ayuda pública puntual, sino de impulsar una red.

¿Qué pronóstico hace de las primarias de Cantabria tras el igualado proceso de recogida de avales?

Las primarias son siempre positivas. En Cantabria han levantado muchísima ilusión. Venimos de un proceso federal que ha ilusionado muchísimo también. En Cantabria fue una de las comunidades en las que más se participó y que más apoyo dio a Pedro Sánchez en esa ola de cambio para construir un PSOE creíble, reconocible y de izquierdas. Ese proceso se está viendo ahora en Cantabria. En la recogida de avales prácticamente el 80% de los militantes ha avalado a uno de los candidatos. Serán los 2.800 militantes los que decidirán qué va a pasar. De momento tiene una cierta ventaja Pablo Zuloaga.

Pero es una militancia muy dividida. 

Fundamentalmente muy involucrada en el proceso y que ha mostrado preferencias con una pequeña ventaja hacia Pablo, pero eso no implica división sino que hay dos modelos de partido con diferencias y lo bueno es que quien gane va a salir más legitimado el PSOE más fortalecido. 

En el caso de que la ventaja de los avales sea la misma en las urnas y Zuloaga gane, ¿en qué posición queda la vicepresidenta del Gobierno cántabro?

Como vicepresidenta del Gobierno. Todo el partido seguirá como hasta ahora volcado con el Gobierno de Cantabria y con las políticas progresistas que estamos desarrollando. La estabilidad del Gobierno esta garantizada, el apoyo del PSOE de Cantabria hacia el Gobierno es total y, por tanto, la vicepresidenta lo seguirá siendo. 

¿Aunque no tenga el apoyo del partido?

Tendrá el apoyo del partido. El nuevo secretario general y la ejecutiva regional estarán volcadas con el Gobierno porque son procesos distintos. No estamos hablando del Gobierno ni del pacto con el PRC, estamos hablando del secretario general del PSOE, de dar una mayor voz a la militancia del partido. Es el debate de lo orgánico, de cómo hacer que nuestras propuestas tengan más fuerza fuera y recuperar la confianza de muchísimos ciudadanos.

La estabilidad de Cantabria está garantizada y, a partir de ahí, gane quien gane las primarias del PSOE, el Gobierno de Cantabria va a seguir teniendo el respaldo del PSOE para seguir haciendo políticas. 

Si una persona no obtiene el respaldo de su organización para seguir liderándola, ¿tiene sentido que siga formando parte del Gobierno como representante de ese partido?

Creo que sí porque estamos hablando de un proceso interno de fortalecimiento del PSOE. No estamos hablando, porque no está en cuestión, del pacto de gobierno. Los hombres y mujeres que nos representan en el gobierno de Cantabria están representando al PSOE, no están representando sus intereses personales. Estoy convencido de que Eva Díaz Tezanos va a seguir siendo vicepresidenta del Gobierno. 

En el caso de que gane Eva Díaz Tezanos, ¿es un varapalo para Pedro Sánchez?

Creo que tampoco. Los procesos regionales que estamos viviendo ahora son distintos. Hemos cerrado una etapa fundamental que es la de elegir a Pedro Sánchez y este proyecto que tanta ilusión ha generado y eso nos va a ayudar en todas las comunidades autónomas y en los gobiernos y ayuntamientos. Ahora es una etapa distinta: es una etapa de renovación de la estructura orgánica a nivel autonómico y municipal.

Tienen una cosa en común: hay unas ganas de cambio muy fuertes por parte de la militancia y hay unas ganas de tener un PSOE fuerte, creíble, reconocible en el que la militancia sea un eje en torno al que se toman las decisiones importantes. Es cierto que Pablo Zuloaga ha apoyado decisivamente a Pedro Sánchez, no tiene que gastar un minuto de su tiempo en explicarlo, pero estamos en una etapa distinta. Entiendo que en el proyecto de Pablo caben todos: los que apoyaron a Pedro pero también los que apoyaron a Patxi o a Susana. Es un proyecto de ilusión para renovar al PSOE en Cantabria. 

Con la nueva situación de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Santander, tras  la marcha de sus dos concejales, ¿hay una nueva etapa que le pueda dar alguna posibilidad o todo se va a quedar como está?

La política en Santander tiene que empezar una nueva etapa de regeneración y el PSOE está en ello. Los ciudadanos votaron cambio y a lo largo de los dos últimos años los dos concejales de Ciudadanos han hecho el mayor ejercicio de engaño electoral a sus votantes, un auténtico fraude democrático, han incumplido sistemáticamente su programa electoral para apoyar y mantener al PP. Por dignidad democrática, tiene que abrirse un nuevo tiempo porque estos dos concejales han abandonado su partido y si no entregan las actas serán considerados tránsfugas y, por tanto, no puede haber un gobierno municipal que se sostenga con el apoyo de tránsfugas. Le pedimos a la alcaldesa que no se apoye en concejales que han abandonado su partido.

¿Puede darse una situación de ingobernabilidad si el PP deja de apoyarse en ellos y, en consecuencia, no pueda sacar nada adelante?

Quien tiene la potestad de gobernar tendría que ser capaz de producir o de buscar espacios de acuerdo o diálogo. El PP ha sido incapaz e pactar nada con la oposición y hay una falta absoluta de diálogo con las fuerzas que representamos a la mayoría de los santanderinos. Estamos dispuestos a tender la mano si el PP corrige las erróneas políticas en las que tiene sometida a la ciudad. Desde luego no nos van a encontrar en la falta de iniciativa política, en la subida de impuestos o la falta de transparencia. 

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