Opinión y blogs

eldiario.es

¿Cómo debería ser un ingreso básico universal?

Imagen de archivo: manifestación que pide una renta básica universal.

Mucho se ha hablado últimamente de los esquemas de ingreso básico universal (IBU). La idea de suministrar a todos los residentes legales de un país una suma de dinero estándar sin conexión con el trabajo no es nueva. El filósofo Tomás Moro ya la defendía en el siglo XVI, y luego muchos otros, incluidos Milton Friedman a la derecha y John Kenneth Galbraith a la izquierda, promovieron diversas variantes. Pero recientemente la idea se ha ganado muchos más adeptos, y algunos la consideran una solución a las disrupciones económicas actuales derivadas de la tecnología. ¿Funcionará?

El atractivo del IBU deriva de tres aspectos clave: provee un "piso" social básico a todos los ciudadanos; permite a la gente elegir cómo usar el apoyo recibido; y puede servir para reducir la burocracia de la que dependen muchos programas de ayuda social. Además, un IBU sería totalmente "portable", lo que ayudaría a los ciudadanos que cambian de empleo con frecuencia, que no cuentan con un seguro social dependiente de un empleador duradero o que son autoempleados.

Muchos en la izquierda ven el IBU como una forma sencilla de limitar la pobreza, y lo han incorporado a su programa. A muchos libertarios les gusta la idea, porque permite (de hecho, exige) a los receptores elegir libremente cómo gastar el dinero. Incluso personas muy ricas están de acuerdo, porque les daría la tranquilidad de saber que por fin sus impuestos sirvieron para erradicar la extrema pobreza en forma eficiente.

Seguir leyendo »

El lamentable estado de la política española

¿Alguien cree que de la realidad política que tenemos delante puedan salir soluciones a los gravísimos problemas que tienen España o los españoles? Pues que se vaya desengañando. Estamos en un estanque, como lo hemos estado en otras etapas de nuestra historia. Las más aciagas, por cierto. Hace tres o cuatro años pareció que algo, o mucho, empezaba a moverse. Esas dinámicas parecen hoy subsumidas por una relación de fuerzas que neutraliza su potencialidad de cambio. Políticos mediocres, sin ideas y sin ganas de hacer nada que no sea permanecer en el cargo dominan los resortes del poder. Sin contrapesos institucionales que los limiten. Y si no ocurre un milagro, o un desastre, así vamos a seguir.

Cuando Podemos y Ciudadanos entraron en escena, se creyó que algo muy serio iba a pasar. El panorama político quedó dividido en dos partes. De un lado, los dos partidos que desde hacía más de tres décadas se habían alternado en el poder y lo habían hecho suyo. Del otro, dos fuerzas que representaban el enorme malestar que la crisis y la corrupción habían generado en muy amplios sectores de la sociedad, seguramente en la mayoría de la ciudadanía. En la izquierda, en la derecha, en el centro y en la ingente masa de los que no eran de nada.

Las elecciones municipales y las generales de 2015 confirmaron que los dos partidos emergentes, cada uno en su dimensión, eran capaces de golpear duramente al bipartidismo, incluso de amenazar su existencia. PP y PSOE perdieron muchos millones de votos y no pocos escaños y alcaldías. La posibilidad de un vuelco a medio plazo dejó de ser una hipótesis para convertirse en una posibilidad real.

Seguir leyendo »

Hacer caja con los negritos del África tropical

Anuncio de Cola Cao Shake.

"Yo soy aquel negrito del África tropical que cultivando cantaba la canción del Cola Cao. Y como verán ustedes, les voy a relatar, las múltiples cualidades de este producto sin par".

Quien no haya canturreado las líneas anteriores al leerlas probablemente sea porque ha sido borrado de España en las últimas décadas para volver a aparecer en este instante. No es una exageración. La Canción del Cola Cao, de 1946, es un himno difícilmente replicable en la publicidad española porque pasan los años y las generaciones, pero se sigue conociendo su melodía. Un ejemplo de marketing empañado por un pequeño detalle que parece no tener importancia a ojos de la sociedad: el racismo sobre el que está construido.

No he rescatado la canción del Cola Cao porque me haya jodido el desayuno, y sí por cómo la marca del cacao en polvo ha influido en la vida de las personas negras en España (sí, los había también en 1946) hasta este 2017.

Seguir leyendo »

Que alguien me explique lo de Susana Díaz (y de paso lo de Pedro Sánchez)

96 Comentarios

Uno de los misterios para mí más insondables de la política española es el prestigio de Susana Díaz, y las expectativas que despierta entre muchos socialistas. Llevo tres años oyendo que Díaz es "la gran esperanza blanca del PSOE", un arrollador "animal político", "la líder llamada a salvar el partido y recuperar el gobierno" (son todo citas literales). Si hay algún susanólogo en la sala, que me lo explique, por favor, soy todo oídos.

Curiosa esperanza blanca esa que se pasa tres años amagando con dar el salto sin acabar de decidirse, hasta que casi se le pasa el arroz. No sé qué tipo de animal político es quien apoya a un candidato (el Pedro Sánchez de 2014) para que lidere el partido, esperando que una vez en la secretaría general se conforme con calentar un rato la silla, y luego se dedica a hacerle la cama desde el día después del congreso. Y extraña forma de salvar el partido esa de tumbar al secretario de malas maneras y poner una gestora, para además dar el gobierno al PP contra lo deseado por la militancia.

Lo de que Díaz es la mejor opción para recuperar el gobierno de España también necesito que me lo expliquen: que yo sepa, llegó a la presidencia andaluza sin pasar por las urnas, tras dimitir el anterior presidente; y contra su fama de ser una "máquina de ganar elecciones", sus resultados parece que dicen otra cosa. Tampoco su obra de gobierno me parece especialmente brillante en Andalucía, donde sigue sin resolver problemas y atrasos de hace décadas; ni le recuerdo ninguna medida, propuesta o idea de especial calado. Igual soy yo que no me fijo; si ustedes recuerdan alguna, no se la callen.

Seguir leyendo »

Personalismos más que liderazgos

En política es difícil separar las ideas o programas de las organizaciones y de las personas que los encarnan. La democracia española se había acostumbrado en un tiempo a liderazgos fuertes. Y sin embargo ha decaído en personalismos. El liderazgo implica personalismo, pero la ecuación no se invierte. El liderazgo, sobre el que tantas definiciones hay –pero la de la Real Academia es muy pobre– tiene que ver con la visión –definir horizontes y los caminos para alcanzarlos– y la capacidad de trasladarla. Puede tener también que ver con el carisma, aunque esa sea una cualidad que importe menos ahora. El personalismo se centra más, como en su tercera acepción sí recoge la RAE, en una "tendencia a subordinar el interés común a miras personales" más que en inspirar, mostrar el camino a seguir. El liderazgo requiere más autoridad, auctoritas, que ansias de poder, aunque sin este poco se logra. Pero el poder sin autoridad es siempre fuente de problemas.

A veces, a menudo en el caso español, los dirigentes políticos son mejor percibidos por votantes de otros partidos que no les votan que por los suyos propios. Hay una brecha sobre la valoración de los dirigentes de los partidos entre sus votantes y sus militantes. Algo que no es solo propio de España. Se está viendo, por ejemplo, en el socialismo británico o en el francés.  

Las elecciones y los congresos habidos en España no han consagrado grandes liderazgos sino personalismos, en un país en el que, sin embargo, siguen pesando mucho las marcas, las viejas, como el PP y el PSOE, o, ya arriagadas, las nuevas, como Podemos y Ciudadanos. Las primarias del PSOE –a partir del domingo ya oficialmente a tres– son una carrera de personalismos, no, o no aún, de liderazgos, no digamos ya de ideas. Susana Díaz aparece mejor valorada entre votantes de centro derecha que entre los del propio PSOE. Patxi López flota como corcho de una tercera vía. La palabra la tendrán los militantes, el semillero por el que apuesta Pedro Sánchez, con su "no es no" a Rajoy

Seguir leyendo »

Libertad de persecución

400 Comentarios

"Barbijaputa ya sé dónde vives, y voy a ir a asesinarte destrozándote el vientre a cuchilladas, feminazi de mierda!". Esta frase, que puede parecer excepcionalmente dura, la recibí el otro día en mi buzón de correos al despertar mientras me bebía el café. Lo alarmante no es ya tanto que la recibiera sino, más bien, darme cuenta de que estoy tan habituada a mensajes así que seguí desayunando y leyendo mi correo sin que me moviera lo más mínimo. 

En las redes sociales recibo también constantemente amenazas como ésta y mucho peores que, por no herir sensibilidades, no suelo compartir; o si, las comparto, opto ahora por pixelar las imágenes que las acompañan.

Mi pregunta es, quiénes son las mujeres de estas fotos y de dónde las sacan. pic.twitter.com/KxkFd1Kswv

Seguir leyendo »

¿Adaptarse o morir?

Ilustración de Alexander Leydenfrost para la revista Popular Mechanics de enero de 1952

Como respuesta a la acción depredadora del hombre, algunos elefantes nacen ya sin colmillos y las sardinas se han hecho cada vez más pequeñas para burlar las redes. Los seres vivos se adaptan al contexto para sobrevivir y los humanos no son una excepción. Si bien el mecanismo de supervivencia más obvio a día de hoy para nuestra especie sigue siendo el dinero, está claro que también ayuda tener la piel dura y la cara de cemento. La adaptación al medio exige rehacerse y a veces hasta desfigurarse.

Vivimos en un sistema basado principalmente en criterios de rentabilidad empresarial, no de interés social. En nuestro hábitat campan a sus anchas los ministros de Justicia que acuden a cumpleaños de empresarios condenados por delitos contra la Hacienda Pública o ministros de Turismo que pasan sus vacaciones invitados en suits de lujo por hoteleros con licencia ilegal, y por supuesto los ministros de Economía que reciben suculentas ofertas laborales de empresas energéticas.

Lo peor es que este entramado se ha construido al amparo de una supuesta no-ideología. Cuando Sáenz de Santamaría, en un gesto melodramático, se queja de que la oposición se ha vuelto antisistema está poniendo al descubierto precisamente la existencia de ese sistema, ese terreno en el que tanto políticos del PP como del PSOE han obrado a su antojo en contra del interés común.

Seguir leyendo »

El miedo

Agentes de policía británicos permanecen en guardia tras un tiroteo ante el Parlamento en Londres, Reino Unido, este 22 de marzo de 2017.

Era septiembre de 2001 y las Torres Gemelas acababan de ser destruidas. George W. Bush, presidente de Estados Unidos, pidió poderes extraordinarios para iniciar su guerra contra el terror. En el Senado logró un apoyo unánime. En la Cámara de Representantes solo tuvo un voto en contra. Barbara Lee, congresista demócrata por California, fue la única que se atrevió, en esos momentos tan dramáticos, a oponerse públicamente a lo que en conciencia consideraba un gran error.

Lee lo justificó con argumentos que hoy nos resultan trágicamente premonitorios: "Estoy convencida de que la acción militar no evitará futuros actos de terrorismo internacional contra Estados Unidos. Este es un asunto muy complejo y complicado. Por difícil que pueda ser este voto, algunos de nosotros tenemos que pedir insistentemente que se aplique la contención. Nuestro país está de duelo. Algunos de nosotros hemos de decir: demos un paso atrás por un momento. Hagamos una pausa por un instante y pensemos seriamente en las implicaciones de nuestros actos de hoy, para que esto no se convierta en una espiral fuera de control. He sentido una profunda angustia a causa de este voto (...). Como muy elocuentemente dijo un miembro del clero [durante el memorial fúnebre por las víctimas del 11S]: 'Cuando actuemos, no nos convirtamos en el mal que deploramos".

Han pasado casi diecisiete años, varias guerras, muchos atentados y mucho sufrimiento. Hemos visto cómo alguna de las predicciones de Lee se confirmaron con intervenciones militares basadas en datos falsos (en Irak) o con el uso del temor al terror como arma política (después del 11M). También hemos sufrido una merma indudable en nuestras libertades siempre a costa del argumento de la seguridad. Y lo que en definitiva se ha instalado entre muchos es el miedo. Una emoción, un sentimiento que ha ido calando poco a poco y que puede llegar a paralizarnos.

Seguir leyendo »

Manos arriba

54 Comentarios

La tuitera Cassandra, en el banquillo de la Audiencia Nacional acusada de enaltecimiento del terrorismo

La campaña del miedo ya está lanzada: cuidado con lo que escribís en las redes sociales, porque nada menos que la Audiencia Nacional, la Fiscalía o lo más granado del sistema judicial español puede actuar contra vosotros. Hay bromas que se escriben con mal gusto, por supuesto, pero se están ordenando detenciones y se piden penas de cárcel con una desproporción que busca enviar un aviso a navegantes. Asistimos a una sobreactuación ante Internet en el país donde Rato, Bárcenas, Pujol o Urdangarin están en la calle.

Estamos, de nuevo, ante la doble vara de medir, que tanto daño hace a los que la sufren, pero también a la imagen del propio sistema judicial español. Aquí, un concejal del PP puede desearle "un tiro en la nuca" a Pablo Iglesias en Facebook y salirle gratis, mientras que una joven se enfrenta a una petición de cárcel de la Fiscalía por hacer chistes en Twitter sobre Carrero Blanco, el presidente franquista asesinado por ETA en 1973. A ella la acusan de enaltecer el terrorismo.

No es algo que no hayamos visto ya en las calles de este país. Aquí en las manifestaciones se gritaba "Zapatero con tu abuelo", fusilado en el golpe del 36, y no pasaba nada, pero no te metas con Carrero que eres sospechoso de defender a los terroristas. Tampoco vimos actuar a la Fiscalía cuando un alcalde y diputado del PP en Lugo dijo que los condenados a muerte por Franco "se lo merecían". El edil popular siguió en su puesto y tan pichi. Sabemos que hay tantos casos como letras tiene el teclado, pero la justicia va por barrios.

Seguir leyendo »

El veto de la agonía

36 Comentarios

Imagen de archivo de una habitación de un hospital. \ Tomasz Sienicki, Wikimedia Commons.

Hace muy poco tiempo pasé días sujetando la suave mano de mi madre mientras agonizaba. Días oyendo cada estertor, que se prolongaba infinitamente, con el alma en suspenso por ver si sería al fin el último. El cáncer es cruel y cuando ya ha devorado a quien quieres, aún te reserva ese dolor suplementario. Mi madre murió el pasado Día de los Difuntos y desde aquí vuelvo a agradecer los cuidados paliativos del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares. Sin ellos todo hubiera sido aún más insoportable. Esos últimos días fueron un dolor extra. No había esperanza. No había futuro. Sólo la constancia de que era preciso esperar a que la cruel enfermedad terminara por destrozar algún punto vital que colapsara aquel cuerpo maltratado que ya no contenía a la mujer que me amaba y a la que yo amé como a nadie.

A pesar de la irremisibilidad hay todo un camino que hacer y que sufrir cuando llega el final. Pasar de las altas dosis de ansiolíticos a la sedación conlleva un tiempo en el que ni siquiera sabes si tu ser amado es consciente del calvario por el que atraviesa. Luego, al final, viene la calma de saber que ya no sufre, que la agonía ya no le toca, que sólo tienes ante ti un pobre cuerpo lacerado, un mecanismo totalmente deteriorado, que agoniza y se convulsiona en una cama en espera de la liberación final.

En España esto que les relato incluso es un lujo. Hay lugares en los que los cuidados paliativos no llegan o llegan con dificultad o están tan saturados que no pueden atender a todos los que los precisan. En España hay médicos que, por miedo o por precaución, expanden ese periodo intermedio hasta la sedación. El tiempo más difícil de asumir. Médicos que siguen ordenando poner suero o medicación a sabiendas de que no van a parte alguna.

Seguir leyendo »