eldiario.es

Cómo ser un hombre de verdad

Las masculinidad siempre está en peligro, es frágil, vulnerable. El ser tachado de poco masculino, de afeminado o de maricón, está siempre acechando tras la esquina y, como Hombre de Verdad que eres, has de evitarlo como evitarías ofrecerte a limpiar el baño.

Lo saben muy bien las marcas de cosméticos cuya clientela son mayormente mujeres pero que también tienen algunos productos para hombres que deben colocar como sea. Para ello, montan campañas como ésta de Nivea Men.

Seguir leyendo »

Cosas de psiquiátrico

Alfonso Rus junto a Mariano Rajoy

Esta semana conocimos que había cien cajas con documentos sobre adjudicaciones irregulares de Alfonso Rus en una nave del psiquiátrico de Bétera, en Valencia. A estas alturas, el listón de nuestra capacidad de sorpresa está muy alto, altísimo. Pero Rus nunca defrauda. Él, que fue presidente de la Diputación, había asegurado en su día que ese psiquiátrico no se cerraría nunca. Era hasta conmovedor su interés por los pacientes, sobre todo si eran cuadrados y recibían tratamiento en una nave. Rus era un político atípico, con tanta cara como carisma, demasiado natural; tanto, que los dirigentes nacionales del PP se removían en la silla cuando subía a hablar en los mítines. Tan pronto amenazaba a los militantes con darles una paliza si no votaban a Cañete, como les llamaba "burros" por creerse la promesa electoral de que él traería la playa a Xátiva. También tenía otros grandes éxitos, como aquel día que propuso celebrar la victoria con "champán y mujeres". "Las nuestras", tuvo que puntualizar Rus. Era la alegría de la huerta. Y claro, recibió los elogios de Rajoy, como casi todos los imputados de la Comunidad Valenciana ("Yo te quiero, Alfonso, coño. Te quiero"). Y ya se sabe que donde Rajoy pone el ojo, pone un sumario. Rus opta por el humor incluso en sus momentos más bajos. Esta semana dijo que, cuantas más cosas se conocen, más convencido está de que se demostrará su inocencia. El otro día me contó una persona que había hablado con él, de imputado a imputado, que Rus está muy decepcionado con el partido, porque le han dejado tirado. Parece muy duro ser un cómico tan brillante y quedarse sin público.

El exalcalde de Xátiva es una de las personas con problemas judiciales que ha demostrado tener más ingenio, aunque hay que reconocer que hay muchos candidatos. Recordemos, por ejemplo, a los suegros de Granados diciendo que el millón de euros que apareció en su altillo lo habían dejado los fontaneros o los trabajadores del Ikea. En este país hay gente que se ha metido ayudas públicas por la nariz (como reveló el chófer del exdirector general de Trabajo de la Junta de Andalucía), gente que pagaba con dinero de todos putas, gomina, pinzas para el pelo de un euro, huevos Kinder o el mantenimiento de una planta exótica de despacho. También hemos visto herencias misteriosas, políticos megalómanos despilfarrando para construir "un aeropuerto para las personas" o mujeres de políticos megalómanos con escobillas de váter de 400 euros pagando una lechuga con un billete de 200 euros o también individuos que decoraban sus baños con cuadros de Miró. Incluso hemos asistido a comparecencias judiciales que se tienen que suspender porque los imputados no han cambiado las pilas del audífono y no pueden oír las preguntas del fiscal.

Imaginación para otras cosas, como para formar gobierno, ya tal... Pero en este país hay que reconocer que nos estamos haciendo auténticos expertos en que nos tomen el pelo y, al mismo tiempo, mantener la capacidad de reír por no llorar.

Seguir leyendo »

Gobierno de penalti

Congreso de los Diputados

No parece que hayamos entrado en la semana decisiva para la investidura de un presidente y de la formación de su gobierno. Más bien parece que estuvieran pactando uno de aquellos matrimonios de penalti como los de antes. Todo se vuelven rumores de ambulatorio y cotilleos de atrio de iglesia, maledicencias sobre quién será realmente el padre y especulaciones sobre si llegan al altar por amor o por dinero.

La investidura parece una de esas bodas a las que nadie quiere ser invitado, ni siquiera los novios. En Ciudadanos parece que acudieran a un funeral, los nacionalistas dicen que ellos no han sido y los populares comienzan a sentir la nauseas del embarazo y no parecen de humor ni para tartas ni para polkas.

Hace falta un gobierno ya, repite todo el mundo como si le pidieran un deseo a una estrella. España empieza a parecer una protagonista de una novela de Jane Austen, condenada, en un mundo rancio y profundamente machista, a casarse con el primero que se lo pida para evitar su triste destino de solterona amargada, resentida y marcada por el estigma social del fracaso.

Seguir leyendo »

El plan B

Una escritora amiga formó parte hace unos días de una mesa redonda en la que se discutían las relaciones de realidad y ficción en los textos y me contaba su punto de vista mientras compartíamos un café. Mi amiga sostiene que en aquellos casos en los que bajo el rótulo de «novela» el autor incluye pasajes de su vida personal se está ante un libro que no puede llevar esa definición. ¿Por qué, entonces, el editor insiste en ello? Según ella es por una cuestión de marketing. Al parecer, en España el ensayo y la denominada «no ficción» son libros de poca venta; la novela sería el único vehículo comercial que goza de una relativa salud. Por lo tanto, ya sea el relato del secuestro de un familiar o el trance de una enfermedad terminal que hayan tenido lugar en la experiencia del escritor y que se narren dando claros indicios de veracidad y datos concretos que vinculan a los hechos con el autor y esto se destaque, incluso con alarde, en la solapa, siempre se lanza al mercado como novela, nunca como «no ficción».

Hubo un caso hace unos años con un libro que escribió Javier Cercas, Anatomía de un instante, en el que se busca reconstruir el golpe del 23F que fue cuestionado por Arcadi Espada. El periodista ponía en tela de juicio el valor de lo narrado adjudicando el texto a la imaginación de Cercas y no a la crónica de los hechos. Espada tensó de tal modo la discusión que llegó a publicar una noticia falsa que protagonizaba Cercas y que rozó el escándalo con el único fin de probar su tesis.

Más allá de los límites de esta discusión y partiendo de la base que desde Jenofonte o Herodoto, incluida su versión de la batalla de Salamina, hasta Paul Preston y sus perfiles de Franco y Juan Carlos I, todos los textos esconden una construcción del yo.

Seguir leyendo »

La nacionalidad no dispara

La historia ya comienza a ser habitual cada vez que una masacre tiene lugar en las calles de Europa. Se corre a conocer la nacionalidad o el color de piel para saber por qué a una persona le ha dado para asesinar a sus semejantes. No han sido pocos los medios que, antes de la comparecencia de la Policía de Múnich, abrieron sus webs informando del origen germano-iraní del tirador. Como si la nacionalidad tomara la decisión de coger un arma y la condición de origen extranjero la que apretara el gatillo. 

En Niza, rápidamente se aludió a la nacionalidad franco-tunecina del autor de la masacre y su, por ende, inevitable inclinación islámica. Luego los testimonios de sus conocidos apuntaron a un hombre que ni rezaba ni practicaba el ayuno durante los días de ramadán. A uno le da a veces por jugar a la ciencia ficción preguntándose si en casos similares pero con distintos orígenes se aludiría tan rápido a la procedencia como algo malo. No lo parece.

Ahora tenemos el caso de Múnich, donde acaba de pasar lo mismo. Sin saber nada, sin esperar a lo que dijera una policía muniquesa que tuiteaba hasta en tres idiomas distintos para quien no pudiera o no quisiera entender, periodistas y todólogos se lanzaron sobre la hipótesis yihadista. Una teoría reforzada cuando se descubrió el origen iraní del chico y que quedó enterrada poco después cuando las fuerzas de seguridad bávaras descartaron cualquier relación con el yihadismo. De hecho, la vinculación que hicieron fue con el ultraderechista Breivik. 

Seguir leyendo »

La responsabilidad colaborativa

Linkedin ha sido adquirida recientemente por 26.200 millones de dólares. Esta red social de negocios permite acceder a más de 400 millones de profesionales en todo el mundo. Airbnb vale más que el gigante hotelero Marriott, y ofrece más de 2 millones de alojamientos. Amazon cuenta con 244 millones de usuarios activos, superando ampliamente la población de Brasil. No cabe duda de que hemos entrado en la era de las empresas digitales metanacionales. ¿Qué significa la responsabilidad social corporativa para estas compañías del siglo XXI? La respuesta a esta pregunta es una incógnita aún. Prácticamente ninguna de las grandes insignias colaborativas o digitales publica información relacionada con aspectos ambientales, sociales o de gobierno corporativo. De hecho, no resulta fácil encontrar información de ningún tipo, más allá de las notas de prensa.

Más de ocho décadas separan el nacimiento de Repsol y Uber. Cuando se fundó Inditex, los millennials no estábamos ni en la mente de nuestros padres. Nuestras costumbres, comunicaciones y gustos como sociedad, han cambiado radicalmente. Ahora preferimos pasar más tiempo en esa otra realidad, digital, donde se es más popular y la felicidad es más accesible. Somos también más ecológicos y la conciencia colectiva en torno a la sostenibilidad ha alcanzado niveles cercanos a la esperanza. Todas las grandes empresas a nivel mundial compiten por destacar en responsabilidad social corporativa y los inversores demandan de manera creciente información no financiera para tomar mejores decisiones. No obstante, las nuevas empresas con base tecnológica, que paradójicamente se incorporan al mercado más sensibilizado de la historia, no se plantean introducir este tipo de políticas en sus organizaciones y mucho menos reportar públicamente información. Se está generando un gap de transparencia entre los dos modelos empresariales que empieza a resultar llamativo.

Seguir leyendo »

Jueces asexuados

Daniel de Alfonso

Ya vuelve a ser juez el individuo que pretendía dar, en connivencia con un ministro, una estocada mortal a un enemigo político. Un personaje, De Alfonso, que conspiraba contra los enemigos y daba consejos de como usar a la Fiscalía para que las filtraciones sobre Trías fueran más efectivas. Fue cesado por su inaceptable actitud y ya no será más la cabeza visible de la lucha contra el fraude en Cataluña pero, a cambio, podrán verlo impartiendo justicia en la Audiencia de Barcelona de forma perfectamente legal. Ese es el problema.

El caso de De Alfonso es uno más que se suma a una lista cada vez más abultada de jueces trasvasados de la carrera a la política y vuelta. Lo duro es lo de la vuelta porque que se fueran a la política sería una decisión libre como la de cualquier ciudadano. Lo cierto es que no quieren perder “el puesto” y se han ido buscando las artimañas legales para asegurarse una retirada si las cosas no les iban bien. Es decir que han conseguido no arriesgar nada porque lo único que se arriesga es la idea de la imparcialidad.

Las puertas giratorias en el mundo de la judicatura y la Fiscalía han sido amplias. Así, ahora mismo, además de al ínclito De Alfonso juzgando en Barcelona, tenemos en la Audiencia Nacional a tres de los seis jueces centrales de Instrucción con “antecedentes” de cargo político. Matas, Velasco y Lamela. PSOE y PP. El propio presidente del Tribunal Supremo fue director general de Justicia con Aznar. Y suma y sigue. Robles, Bermejo,Fernández de la Vega, Camacho, todos volvieron a las carreras judicial o fiscal. Garzón después de su frustrado paso por la Secretaría de Estado que le dejó sin ser ministro. Cada uno se ocupó de ir despejando el campo por si le tocaba volver a encajarse. Victoria Rosell ha sido candidata y diputada por Podemos y ahora ha vuelto a la judicatura. Todo esto nos deja un rastro de jueces de los que no intuimos sino que conocemos su ideología y que, además, han estado inmersos dentro del aparato partidista. Imparcialidad.

Seguir leyendo »

No falta agua, es que la hemos envenenado

Los seres vivos envejecemos porque vamos perdiendo la proporción de agua de nuestro organismo. Una proporción que en el caso del ser humano supera el 90 por ciento en el feto, desciende al 80 por ciento en el bebé, ronda el 70 por ciento en la edad adulta y apenas alcanza un 50 por ciento en un anciano. Dicho de otro modo: morimos porque nos secamos.

El agua es la vida. Es el elemento esencial para ser y estar. Podemos ser lo que digamos, pero si estamos aquí y ahora es porque somos agua. Por eso el primer indicador de calidad de vida es el acceso seguro, cómodo y constante al agua, algo tan común para nosotros que solemos relativizar su transcendencia porque nos parece impensable lo contrario.

Tan impensable que en nuestro mundo, que pese a ser el primero es el más pequeño de los mundos que hay en este planeta, no es necesario ponerle un adjetivo al agua cuando hablamos de la que bebemos. Nunca decimos “por favor, tráigame un vaso de agua potable”. Lo damos por hecho. Pero no deberíamos descuidar ese importante calificativo. Porque el agua que sale por nuestros grifos no es agua: es privilegio.

Seguir leyendo »

El apagón del Sol y la hucha de las pensiones

Imagen de una campaña de Bankia. Fuente: bankia.com

 El Sol morirá dentro de 5.000 millones de años, el nivel del mar subirá un metro a finales de este siglo, y la hucha de las pensiones se acabará en diciembre de 2017. Tres noticias que nos preocupan mucho, tres predicciones que nos quitan el sueño por igual. Bueno, por igual no: lo del Sol me tuvo dando vueltas hasta la madrugada. ¿Se apagará poco a poco, o de un día para otro?

Vale, no nos quitan el sueño. Confiamos en que el gobierno tomará medidas en el último minuto para paliar los efectos. Inventarán algo para vivir sin luz solar, construirán diques contra la subida del mar y… lo de las pensiones… no sé, ya se les ocurrirá algo. Financiarlas con impuestos, algo así he oído, espera que lo busco en Google.

Ahora en serio: me pasma la inconsciencia con que vemos desmoronarse el sistema público de pensiones, lo poco que parece importarnos. Tanto como las predicciones astronómicas o el calentamiento climático. Como algo que no nos acabamos de creer, que seguro que han exagerado y al final nunca pasa, y que además no nos va a alcanzar a nosotros, porque de aquí a entonces todos calvos y que nos quiten lo bailao.

Seguir leyendo »

Carta a Pérez Reverte de una señora cualquiera

Ayer no me quedé de pasta de boniato, ayer fue un día más.

Me levanté a las 6'45 de la mañana, como cada mañana. Desperté a las niñas, les di el desayuno y las vestí. La mayor ya está en el colegio, así que ahora tengo que hacer doble trayecto: primero a la guardería a dejar a la pequeña y luego hasta el colegio de la otra. No sé en qué momento estas tareas empezaron a recaer exclusivamente en mí, a veces me pregunto si es dejadez de mi marido o es por la culpa que siento cuando delego las cuestiones de mis hijas en él. A veces me apetece no hacer nada, y que por un día lo haga todo él, pero miro a mi alrededor y eso no pasa en ningún sitio, entonces doy por hecho que la equivocada y la egoísta soy yo. Luego llegué al trabajo un poco tarde, corriendo pero sin correr del todo, para no romperme un tacón -no sería la primera vez que me pasa-. Mi jefe, que no tiene bastante con obligarnos a las chicas a usar tacones e ir maquilladas, me echó una miradita desaprobadora de las suyas. Desde que hace dos semanas tuve que irme del trabajo porque la pequeña se puso mala no me quita ojo de encima. Los años anteriores de puntualidad y cero ausencias, al parecer, no cuentan.

A media mañana un compañero me dio un masaje en el cuello que yo no había pedido; decía que me veía muy tensa, y que mi postura frente al ordenador no era "óptima". Me deshice de él como buenamente pude, sin parecer grosera. Por un lado me ofende, pero por otra parte no sé explicar por qué, al fin y al cabo sólo estaba siendo amable. Aunque yo también soy amable y no voy a su mesa a masajearle nada. No sé, a veces no sé identificar por qué me molestan ciertas cosas.

Seguir leyendo »

sobre este blog

RSS

Zona Crítica es el canal de opinión política de eldiario.es. Un espacio colectivo de reflexión, análisis y testimonio directo.

- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -

Recibe nuestros boletines

Se produjo un error, inténtalo más tarde

Muchas gracias

- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -