eldiario.es

Periodismo a pesar de todo

La importancia de llamarse Jordi Pujol

26 Comentarios

Cuesta decidir qué indigna más de las increíbles aventuras de la familia Pujol en fabulosos paraísos fiscales. Irrita el escándalo injustificable de que, durante más de treinta años, se dedicasen a mover millones de una cuenta a otra convencidos de que las leyes y los impuestos obligaban a todos los demás, pero no a la familia Pujol. Pero cabrea y enfada aún más el sonrojante comunicado emitido por el patriarca. Con la pretensión de zanjar el asunto nos ha endilgado, sin la menor vergüenza, una fábula pretendidamente moralizante sobre un venerable abuelo preocupado por el futuro incierto de su hijo metido a político y un President interiormente torturado por ese oscuro secreto, debatiéndose año tras año entre las garras del doloroso dilema sobre regularizar o no la pasta gansa. 

Como tantos otros personajes pillados en renuncio durante estos años de crisis e indignación, Jordi Pujol tampoco se ha enterado aún. La era de la impunidad ha terminado. Se acabaron los eufemismos. Las cosas ahora se llaman por su nombre. Los niños ya se han ido todos a la cama.

Emitir un panfleto lleno de mentiras aprovechando un fin se semana de puente no es dar una explicación. Igual que no lo es aparecerse en una pantalla de plasma. Que en semejante documento autoexculpatorio no se aclare plenamente ni la cantidad ni la procedencia del dinero ocultado, sólo acredita la voluntad de mantener el engaño, engordar la confusión y aprovecharse del afecto de los muchos votantes que cuando ven a Pujol aún reconocen al "molt honorable President" en quien confiaban.

Seguir leyendo »

Ganar la democracia, cambiar nuestras ciudades

1. En enero de 1962 la pequeña aldea tanzana de Kashasha fue el epicentro de una epidemia de risa. Durante dieciséis días, miles de personas sucumbieron a un brote psicogénico masivo que los sumergió en la hilaridad. No podían sacudirse ni la carcajada ni la euforia más desternillante. Madrid no es Kashasha, pero en el activismo local se respira un generalizado aire de euforia. Ante los resultados de las pasadas elecciones europeas en nuestro país, Santiago Alba Rico reclamaba en un interesante artículo el más alto grado de responsabilidad, madurez, compromiso y honestidad. Una epidemia de euforia no parece resultar la mejor compañera de viaje para ese propósito.

Como si viviéramos en una peli de Pasolini, se hace necesario una suerte de realismo expresionista. Uno que no sólo sepa reconocer la enorme ilusión que habita en la coyuntura en curso, sino que proponga y trabaje para organizarla y empujarla. Bertolt Brecht trazó tres coordenadas para comprender el realismo y el expresionismo en clave transformadora: que sean capaces de enriquecer las posibilidades de vivencia, que sepan alimentar las capacidades de expresión y que se constituyan en un reflejo del propio tiempo, pero no un reflejo mecánico, sino uno que sea anticipador del futuro. Esa es, precisamente, la tarea que tenemos entre manos. Hoy estamos ante la posibilidad y la necesidad de cambiar radicalmente los términos que han definido lo político en nuestros tiempos. Algo que se antoja definitivamente más profundo y complejo que ganar unas elecciones.

2. Una suerte de vuelco unánime hacia el campo electoral parece funcionar como combustible que alimenta el generalizado clima de euforia. En cierta medida, dicho vuelco puede ser interpretado como un ejercicio de realismo. Más de cuatro décadas de neoliberalismo han demostrado que los poderosos y sus malos gobiernos han abolido unilateralmente toda posibilidad de mediación y de negociación. En el actual orden postdemocrático aparece como una urgencia inapelable el desalojo de las élites de la gestión del orden institucional instituido. La aparente incapacidad de las plazas y de las continuas movilizaciones que hemos experimentado en los últimos años para la consecución de tal propósito dibuja para muchos el límite de lo social y de sus movimientos. No es este, en ningún caso, nuestro punto de vista. Han sido, precisamente, la sociedad civil y sus tejidos sociales los que no sólo han erosionado la legitimidad de lo instituido, sino que han puesto en juego prácticas instituyentes.

Seguir leyendo »

Cuatro errores económicos que el PSOE no debería repetir

21 Comentarios

El PSOE ya tiene nuevo Secretario General, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, que tiene la responsabilidad de liderar una transformación radical del funcionamiento interno del partido, de sus formas de relacionarse con la sociedad y de su contenido programático, para volver a conectar con la ciudadanía y optar a gobernar de nuevo el país. Y entre esos cambios programáticos, los que se refieren a la política económica deben ocupar a nuestro juicio un lugar central. Porque una de las cuestiones que precisamente han propiciado de forma más evidente la pérdida de confianza de su electorado ha sido la política económica que ha desarrollado durante sus años de gobierno. Es una opinión bastante extendida que las diferencias entre PSOE y PP (los dos partidos, hasta ahora, con opciones reales de gobernar en España) han sido y son evidentes en materia social y de derechos ciudadanos, pero mucho menos perceptibles en materia económica.

Esta percepción no afecta solo al PSOE, sino al conjunto de la socialdemocracia europea, cuyas posiciones en materia económica se han visto contaminadas de los planteamientos del discurso neoliberal, aplicando cuando han gobernado políticas que, en sus rasgos esenciales, poco se han diferenciado de las realizadas por los partidos conservadores. El brusco giro dado a las políticas puestas en práctica en mayo de 2010 a nivel europeo, con la imposición de una agenda de austeridad a ultranza, aceleró este proceso de divergencia entre la política económica aplicada por los los grandes partidos de raíz socialdemócrata de Europa y los deseos de sus potenciales votantes, aumentando su desafección. La reciente actuación del gobierno francés de Hollande y Valls sirve para ejemplificar esta deriva.

En el caso del PSOE este proceso ha sido muy notorio y, sin duda, tiene mucha responsabilidad en el continuo desplome de sus apoyos electorales. El auge de Podemos en las últimas elecciones europeas quizá haya servido para poner de manifiesto, en contra de determinadas interpretaciones, que si el Partido Socialista ha perdido apoyos no es por no contentar a los votantes de centro, sino por perder su identidad como referente de la izquierda democrática de nuestro país, y con ello, su credibilidad como partido de gobierno que puede confrontar un programa de izquierda realista con el defendido por la derecha.

Seguir leyendo »

Los jóvenes de ayer

El eurodiputado del Partido Popular Miguel Arias Cañete consiguió con una sola frase estigmatizar su campaña electoral de tal modo que, incluso, permitió a su oponente, la socialista Elena Valenciano, construir un sentido a partir de ella y encontrar un relato para contar a los electores. Arias Cañete se caracteriza por expresar en plaza pública lo que en su partido se suele compartir en la trastienda; así desgrana sin pudor su punto de vista sobre inmigración a partir de la degradación hostelera o relativiza la inteligencia de la mujer en términos –desde su perspectiva–compasivos. Pero esta semana llamó la atención con una intervención que tampoco es frecuente en su partido –incluso en el backstage– ya que se trata de una formulación de calado político. Vino a decir Arias Cañete que el ascenso de Podemos responde a la crisis de la socialdemocracia en Europa. Hay que reparar que el eurodiputado popular no cometió la torpeza de quedarse en Ferraz: ha hecho una lectura mucho más amplia.

El relato socialdemócrata desde hace tiempo, demasiado, incluso más allá de la caída del Muro de Berlín, se han conformado con una meta modesta: ganar las elecciones. Cuando Manuel Valls, el primer ministro francés, afirma que la izquierda puede morir si no se reinventa no hace otra cosa que afirmar aquello que Michel Rocard –uno de sus referentes, según afirma en la misma entrevista– sostuvo en un célebre artículo " El impotente poder de la socialdemocracia”,  en el que culpa a su ineficacia frente a los mercados financieros pero nada aporta para revertir el problema. Se diría que la cuestión económica, la crisis desatada por el capital financiero es algo que se cuestiona desde la tribuna y se concilia con ella en el poder. Felipe González, otro referente de Valls, hizo lo propio en otro plano con la OTAN.

El modus operandi, sin duda, es meramente electoralista y de él se pueden sacar frutos a corto plazo, con una economía en alza y un relato de libertades cívicas como ocurrió con la legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, relato que cayó en el olvido cuando se aprobó la reforma constitucional exprés, es decir sin referéndum, sacando adelante el artículo 135 de estabilidad presupuestaria.

Seguir leyendo »

¿Basta ya de horror? A propósito de Gaza

Imagen de un ñino asesinado en una escuela de la ONU en la localidad de Beit Janún, 24 de julio de 2014. EFE

Los medios de comunicación, ayudados por las nuevas tecnologías, nos regalan cada día una muestra de horror recién producido, una macabra primera extracción en frío de lo humano deshumanizado, desmembrado, desarticulado, desvitalizado e inerte. Imágenes de cadáveres de adultos y niños, pura carne, puro cuerpo, aparecen en los telediarios, los periódicos o las redes sociales mientras realizamos nuestras actividades cotidianas. En cualquier momento del día nos acecha la desagradable o macabra sorpresa de un cuerpo ensangrentado, mutilado, muerto, un rostro asustado, alterado, desencajado por el sufrimiento o la angustia.

En los últimos días, tras el comienzo de la ofensiva militar israelí en Gaza, la información y la visión de escenas horribles está presente de forma casi continua en nuestras vidas. Las imágenes impactan y perturban nuestra tranquilidad, ya que son imágenes de muerte incompatibles con nuestras actividades de vida.

Pero si esas imágenes solo nos produjeran rechazo y asco podríamos fácilmente anular su efecto desconectando el medio que nos las ofrece y continuar tranquilamente nuestro ritmo. La realidad no es esa. El otro que vemos en las imágenes (de Gaza, de Siria, de Irak o de cualquier otro lugar del mundo) es un ser humano, un semejante, alguien como yo que tiene mi misma forma física, mis mismos órganos, que derrama su sangre de la misma forma que yo, al que supongo los mismos miedos, los mismos deseos, los mismos vínculos, los mismos afectos. Por ello, su imagen me produce más que horror y desagrado, resuena en mí, me hace compartir su estado, identificarme con él. Su dolor es en parte, mi dolor, su miedo, mi miedo, su rabia, mi rabia. Por ello, no es fácil librarse del impacto de la visión de violencia contra personas. Podemos decir que una vez visualizadas, las imágenes afectan siempre.

Seguir leyendo »

Parrhesía y nueva política

En los dos últimos cursos que dictó en el Collège de France antes de morir, recogidos en sendos volúmenes, Michel Foucault giró hacia uno de los asuntos a mi entender más ricos y sugerentes de su espléndida obra. El autor francés abordó “el gobierno de sí y de los otros”. En un tema político trascendental para la teoría clásica y humanista, que la Modernidad había ido olvidando, Foucault situó como piedra de toque su idea del decir veraz y libre, del hablar franco y con coraje. En su acepción griega, de la parrhesía.

Pero ¿qué tiene que ver este decir con valentía la verdad con el gobierno de uno mismo? ¿Y con el de una comunidad política? Como trataré de explicar, prácticamente todo.

Tomemos nuestra actualidad. Desde el 15M cada vez más en nuestro país se dicen las cosas claras, aún a pesar de que, conscientes de la vieja cultura política incrustada en tantas y tantas instituciones, sepamos que este decir veraz nos pueda acarrear no pocas represalias.

Seguir leyendo »

Podemos hacer algo nuevo. Podemos hacerlo mejor

25 Comentarios

Acaba de ver la luz la primera propuesta de organización y estructura de Podemos, en ese transitar desde un movimiento difuso de desborde con vocación electoral hacia un partido consolidado. O, al menos, esa es la primera impresión que da este borrador. Huelga decir que es un boceto que, desde su presentación, está abierto a comentarios y enmiendas, y es que, en procesos colaborativos de desarrollo de contenidos, más vale no empezar desde cero, si se quiere llegar a algún puerto.

Antes de entrar en el articulado, es de destacar la múltiple referencia que se hace a los requisitos de inscripción en el Registro de Partidos del Ministerio del Interior, cuya rigidez se utiliza, primero, como excusa a la hora de definir elementos asociativos que, en la primera fase de Podemos, eran difusos y que, ahora, se pretenden definir y delimitar mucho más. Además, se hace mención a una necesaria diferencia de ¿estilo? entre el lenguaje que se empleará en el debate político y aquél con el que se formalizarán las modificaciones registrales, al que se define como "más técnico", algo que, como jurista, no termino de entender.

A mi juicio, uno de los elementos más interesantes de la experiencia Podemos era el instrumentalizar una forma juridica (la de partido), sin pretensión de seguir, en su funcionamiento cotidiano, los preceptos legales que la regulan. El Derecho no es algo neutro. Los modos de organizarse que se proponen responden, primero, al contexto histórico en el que se redactan las normas y, segundo, a las estructuras y superestructuras consideradas hegemónicas en ese contexto. Si de verdad se quiere ir más allá de lo que hay hasta ahora, la primera máxima que hay que aplicarse es no dejarse condicionar por este tipo de regulaciones jurídicas puesto que, de lo contrario, su capacidad performativa irá preconfigurando la forma asociativa que interesa (para perpetuar el modelo actual).

Seguir leyendo »

La consulta y la intransigencia

Las personas, tanto individualmente como en grupo, nos relacionamos y organizamos de una manera u otra por muy diversas razones. Las más de las veces hacemos cosas juntos sencillamente porque nos conviene (o, al menos, así lo creemos); en algunas ocasiones, en cambio, porque incluso cuando pragmáticamente no parece una buena opción subirse al carro ciertos lazos de afecto nos llevan a ello; pero en otras porque, queramos o no, nos obligan por la fuerza.

Es sintomático que en el “proceso” que ya desde hace años enfrenta España, con una creciente parte de la población de al menos dos sustanciales partes del territorio del país manifestando su voluntad de hacer vida por su cuenta, la reacción mayoritaria de la opinión pública (o más bien, de la opinión publicada a través de sus filtros habituales) y del sistema político e institucional para zanjar la cuestión sea recurrir a la tercera de las razones.

En efecto, los catalanes (ahora principal foco de atención) llevan ya demasiado tiempo bombardeados por argumentos que parecen salidos de los ejemplos de retóricas de la intransigencia que diseccionó Hirschman como los de “mira tu DNI”, “Cataluña es España y punto”, “la indisoluble unidad de la patria no puede ser puesta en cuestión” o “la Constitución impide cambiar nada”, pasando por la afirmación algo más jurídica pero igualmente cerril de que “está prohibido consultar a la gente sobre si quiere seguir siendo parte de España”.

Seguir leyendo »

Cuando la autorregulación en el periodismo es solo impunidad

La presidenta de la FAPE, Elsa González

Dos de las últimas resoluciones de la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) nos dan pie a algunas reflexiones sobre el sistema de autorregulación que tanto gustan de defender algunas voces del periodismo y, sobre todo, de las empresas de comunicación.

Una de ellas hace referencia a una "entrevista imaginaria" de la entonces princesa Letizia en la revista Diez Minutos, el pasado 28 de mayo. Ocupaba la portada con el título "Letizia la Princesa cumple 10 años", seguida de dos sumarios también en portada: "Entrevista imaginaria: recreamos con datos contrastados y testimonios fiables la conversación que podría haber tenido con nuestra revista".

Según la conclusión de la FAPE, "desde la defensa de la libertad de expresión, así como de la necesidad de velar por la calidad y credibilidad del periodismo y a partir de que la primera exigencia del periodismo es el respeto a la verdad, sin tergiversación o deformación, no nos hallamos ante una buena práctica periodística".

Seguir leyendo »

Muere Karl Albrecht, la cara oscura del éxito alemán

Muere Karl Albrecht, cofundador de Aldi y el hombre más rico de Alemania. \ Efe

Tenía un nombre prosaico y no se dejaba ver mucho en público. Muy pocos reconocerían su cara y menos aún su nombre, a pesar de su influencia sobre la vida de millones de personas en toda Europa. Karl Albrecht, cofundador de la cadena de supermercados Aldi, falleció la semana pasada en Essen a los 94 años. Su absoluta mediocridad como persona y su indiscutible éxito como empresario –era el hombre más rico de Alemania, según la revista Forbes– lo convirtieron en un ejemplo a seguir en la Alemania merkeliana, donde los multimillonarios son elogiados por no hacer gala de su riqueza, lo cual, se supone, es una muestra de virtud protestante frente a los orgiásticos desenfrenos de oligarcas rusos y jeques árabes. Pero, en el fondo, no es más que una prueba de la profunda hipocresía de la sociedad alemana, pues en el país no hay prohombre que no se rija por el viejo lema de "virtudes públicas, vicios privados".

"Era un empresario justo [...], un hombre que vivió con convencimiento y en base a sus valores cristianos", escribió el grupo Aldi Süd en un comunicado de prensa. "Tenía un estilo de vida ascético y comía poco", loaba un articulista el día del anuncio de su muerte en el Frankfurter Allgemeine Zeitung. Heinz Deichmann, propietario de una conocida cadena de zapaterías de bajo coste, se unió al coro de plañideras: "Le aprecié mucho como persona. Siempre me impresionaron su modestia y simpatía."

Lejos queda ya aquella fotografía en blanco y negro de la tienda de ultramarinos donde los Albrecht vendían bananas a 59 marcos en Essen, el corazón de la cuenca del Ruhr, otrora región minera e industrial y durante décadas bastión socialdemócrata. Aquel establecimiento fue el banco de pruebas que permitiría a la familia construir su imperio sobre pirámides de latas de conservas y rollos de papel higiénico.

Seguir leyendo »

sobre este blog

Zona Crítica es el canal de opinión política de eldiario.es. Un espacio colectivo de reflexión, análisis y testimonio directo.

- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -