eldiario.es

Podemos: notables al borde de un ataque de nervios

No pueden creer lo que les está sucediendo. A sus ojos, la reunión de Podemos para decidir cómo quiere ser su partido pinta igual de mal que cada uno de sus pasos. Han decidido por su cuenta que las ideas que se plantean son decretos irrevocables y no propuestas –sometidas a votación durante toda esta semana-. Y se cumplen los peores pronósticos: ahora son menos radicales, y, sin duda, contradictorias. ¿Cabe mayor horror? Porque "populistas" no han dejado de ser ni aún así. Ocurre que los miembros de Podemos son muchos y preferían hablar de su futuro en Vistalegre, cómodos, y a salvo de las fuerzas de la Congregación de Notables. Hace unos días, los participantes en el Círculo de Úbeda (Jaén) fueron multados con 100 euros, por órden del alcalde del PP que consideró actividad que altera la seguridad colectiva reunirse en un parque público un domingo a las 12 la mañana.

 Ellos se reúnen en sus círculos, sus actos, sus restaurantes, escriben en sus periódicos y no hablan de otra cosa: ese populista hortera y desgraciado está embaucando a la sociedad. Lo que parecía un simple capricho, una aventura, lleva camino de convertirse en una relación seria. Ella, la sociedad, ya sabemos, es tonta; ni cuenta en esta historia. Lo que realmente resulta intolerable es que haya osado meterse por medio ese mindundi de tres al cuarto – esgarramantas decimos en Aragón que para esto somos muy expresivos. Incomprensible, desde luego. ¿Es que no les han mirado bien? Ese señorío, esa enorme altura intelectual, los trajes que usan, lo repeinados que van hasta por debajo del cuero cabelludo, tan excelsos que su democracia profiláctica les sale por el cogote. ¿En qué está pensando ese espantajo al creer que tiene algo qué hacer comparado con nosotros?, arguyen en voz baja o en alta.

Mentiroso y populista, no como nosotros que nos volcamos en llevar la verdad por delante, cumplirla hasta dejarnos la vida y no prometemos nada que no vayamos a cumplir. ¿Qué son esas paparruchas de la renta básica, la dación en pago o repartir las cargas? ¿Cómo va a ser viable eso sin que perdamos privilegios la gente que de verdad importamos? Los que sabemos lo que hay que hacer, lo que ella necesita, lo que quiere, lo que debe pensar, y cómo tratarla. La sociedad no sería nada lejos de nuestro lado. Él, en cambio, es un soberbio.

Seguir leyendo »

Ganar es fundamental, pero no es lo único que importa

Este pasado fin de semana he asistido a la Asamblea de Podemos como militante que soy desde el principio de esta formación. En su momento, además, decidí apoyar con mi firma el documento organizativo que presentaba Pablo Echenique. De entre los dos documentos con posibilidades de salir elegidos, el de Echenique, Sumando Podemos, y el de Iglesias, Claro que Podemos aposté por Sumando Podemos, porque coincido con él en los aspectos clave, pero eso no quiere decir que el de Iglesias no contenga, en mi opinión, algunos aspectos importantes con los que estoy de acuerdo. Digamos que en las cuestiones que considero más importantes coincido más con Sumando Podemos que con el documento de Iglesias, aunque hay cosas que también me gustan de este último.

Por eso, a mí, como a casi todo el mundo, me hubiera gustado que se hubieran sentado a negociar con el equipo de Echenique y Rodriguez; a mí y la mayoría de la gente de Podemos, que ha venido expresando esta petición por todos los medios que ha podido. Es normal que cada uno apueste por su modelo organizativo y lo defienda pero negociar no tiene por qué significar renunciar. Negociar y consensuar suele significar la posibilidad de mejorar o enriquecer el propio texto con otras voces y con otras visiones. Claro que hay líneas rojas por las que no puede entrar ningún consenso, pero creo que aquí no se daba esa situación; estamos naciendo como partido y es en este momento cuando es importante tener en cuenta cómo hemos llegado hasta aquí, qué hemos aprendido en el camino, qué miradas o voces merece la pena tener en cuenta. El documento que presentaba Echenique fue desde el principio uno de los documentos más valorados por la gente que ha participado en el proceso y más aún cuando este equipo sí hizo el esfuerzo de negociar con los promotores de muchos otros documentos y de formular una propuesta común. Parece entonces difícil creer que la manera de organizarnos que propone Sumando Podemos y que ha tenido tan buena acogida, sea imposible de asumir por quienes presentan otro borrador; por quienes proponen otra manera de organizarnos.

La visión que Sumando Podemos tiene de cómo debe organizarse Podemos no es la visión de una o dos personas, o de un equipo o muchos. En la Asamblea se demostró que mucha gente compartía la necesidad de un acuerdo que combinara las dos propuestas principales. Eso quedó claro desde el momento en que el 80% de las preguntas formuladas por appgree, más la inmensa mayoría de las intervenciones, hacían referencia a la necesidad de pactar, negociar, consensuar, encontrar un terreno común. Una tras otra las intervenciones que se sucedían desde el escenario apelaban a la necesidad de que Pablo Iglesias siga siendo la voz y el líder de Podemos pero también a la necesidad de que se recogieran algunas de las cuestiones que plantea Sumando Podemos. Las miles de personas que han acudido este fin de semana a la Asamblea de Podemos no eran figurantes, como ocurre en el resto de los partidos políticos; delegados con el voto decidido y que se deben a sus delegaciones y agrupaciones. Las miles de personas que estaban allí eran activistas sociales, gente con muchos años de lucha política y social detrás. En ese Asamblea había una inteligencia colectiva que tenía que haber sido escuchada y que pedía reiteradamente al grupo promotor que llegase a un acuerdo con el equipo de Sumando Podemos porque todo el mundo sentía que este borrador recogía mejor que el de Iglesias algunos aspectos clave de lo que entendemos que debe ser Podemos, de lo que queremos ser en adelante. Y eso aun cuando prácticamente todos y todas estamos e acuerdo en que el liderazgo de Pablo Iglesias es insustituible para Podemos e indiscutible.

Seguir leyendo »

Podemos: mejor llegar al cielo sin atajos

Pablo Iglesias en la clausura de la Asamblea Ciudadana de Podemos. \ Marta Jara

Podemos es un fenómeno revolucionario que ha venido para quedarse, y quien piense que se trata de algo pasajero, fácil de frenar o reprimir, hace un ejercicio de soberbia tan irracional como estéril. Podemos representa el fin de un régimen caduco que la crisis ha dejado al desnudo. Es una oportunidad histórica de empoderamiento para quienes se han movido en los márgenes del sistema, y canaliza, en cierto modo, el hartazgo y la rabia de mucha gente. Es un auténtico tsunami político de efectos muy palpables, y su acierto, hoy, va más allá de su excelente comunicación política o de su novedoso juego de palabras.

Ahora bien, Podemos puede desinflarse o generar una decepción masiva y devastadora, si no gestiona bien algunos de los retos que tiene por delante.

Para empezar, habrá de solventar adecuadamente sus diferencias internas, sin renunciar ni al debate, ni al consenso. Hasta el momento, el grupo promotor, liderado por Pablo Iglesias, ha dado pocas muestras de generosidad política, tanto por lo que hace a las propuestas del equipo de Echenique, como frente a la mano tendida de Izquierda Unida. Cuando Pablo Iglesias dice que el perdedor en una contienda política ha de echarse a un lado, o identifica los consensos con la cocina de la vieja política, apuesta por una estrategia de confrontación que poco tiene que ver con lo que la gente espera y necesita. Lo que la gente quiere son partidos que no se devoren a sí mismos en eternas carreras por el caudillaje; la gente quiere liderazgos más horizontales y deliberativos, no líderes carismáticos, verticalistas y patriarcales.

Seguir leyendo »

El escándalo de la democracia llega a Vistalegre

Podemos ha saltado este fin de semana plenamente al tablero institucional, en palabras de Pablo Iglesias, para "ocupar su centralidad". De movimiento ciudadano a partido político. Quienes allá por el mes de enero ordenaban como podían el acceso al pequeño Teatro del barrio de Lavapiés, donde se presentaron, este sábado entraban en Vistalegre aclamados por miles de gargantas, rodeados por las principales cámaras del país. Lo impredecible del mundo político es capaz de esto y mucho más.

Y si las acciones en el mundo político son difíciles de prever, más aún lo son si hay libertad de expresión y se retira la autocensura. Esto es lo que ha sucedido en Vistalegre. Normal que escandalicen. Un congreso donde, previamente, decenas de equipos han estudiado y trabajado los documentos a presentar estos días mediante múltiples encuentros por toda la geografía española. Sin que nadie les dijera lo que debían decir o callar. Y vaya si han dicho.

El nuevo partido en ciernes se enfrenta a un dilema de enjundia, y la llamada Asamblea Presencial se ha encargado de dejar las posturas claras. Hay una oposición considerable dentro de Podemos a ser meramente centro del tablero. En su lugar se busca empezar a cambiar las reglas del juego, hacer saltar el tablero desde el propio modelo de partido. Al mismo tiempo, eso no obstaculiza que haya un gran apoyo, que no entrega, al equipo que hasta el momento ha liderado el proceso.

Seguir leyendo »

Revolución solar y alegría colectiva

Parte del equipo humano de Ecooo en su espacio participativo Savia Solar, alimentado al 100% por fuentes renovables.

En un ambiente político intoxicado por nombres como Blesa, Bárcenas, Rato, Soria, Cañete, Mato o Rajoy; en un escenario social de indignación, rabia, desesperanza; en una realidad laboral de abuso, desempleo, precariedad; en situación de  última llamada del ecosistema planetario: ¿qué podemos hacer?, ¿es posible actuar, crear, reconducir, reinventar?, ¿es posible buscar vías de regeneración, de cambio radical?, ¿es posible una economía del bien común?, ¿es posible crecer decreciendo?, ¿es posible una empresa de no lucro sino de transformación social?

Para encontrar respuesta a estas acuciantes preguntas, debemos empezar a poner el foco sobre otros nombres, otras personas, otros colectivos, que, más allá de los grandes teóricos, de los sesudos ideólogos, de los intelectuales especulativos (todos ellos imprescindibles para un también necesario proceso doctrinal), están dispuestos, con propuestas concretas, a desintoxicarnos, a limpiar el ambiente, a desarrollar la inteligencia colectiva y el asociacionismo, a ser otra clase de emprendedores. Debemos visibilizar proyectos que nos devuelvan un poco de fe en el futuro.

Es el caso, por ejemplo, de Ecooo, una iniciativa de desarrollo sostenible y compromiso con el medio ambiente puesta en marcha por profesionales de distintos ámbitos (ingeniería, economía, derecho, periodismo, investigación, ciencias políticas y educación): Cote Romero, Mario Sánchez Herrero, José Vicente Barcia, Juan José del Valle, Aurora Blanco y Rodrigo Irurzun. Otra clase de personas, otra clase de nombres.

Seguir leyendo »

Las promesas (mentiras) políticas

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. / Efe

"Solo una cosa no hay. Es el olvido"

J. L Borges

Con tantas desgracias que asuelan el país, como la pésima gestión del ébola y las tarjetas negras de los más inmorales de Bankia, entre otras, parece que la nefasta realidad de acontecimientos sucesivos marca sobre qué escribir. Pero hay temas de fondo que deben recordarse periódicamente. Quiero referirme al valor de la palabra y las promesas de los políticos, su engaño indisimulado y la tolerancia que amplio sector de la población tiene sobre ello.

Seguir leyendo »

El roce de la piel de los escritores

La primera vez que me acerqué a un escritor estaba tumbada sobre la hierba y él no lo sabía: recorría su piel con mis dedos, cambiaba de postura, cerraba y abría las manos para ver si sus pensamientos se escapaban.

Conocí a Quiroga antes de ir al zoológico. Los flamingos siempre han tenido para mí su dolor en las patas rojas. Las almohadas, sus peligrosas plumas. Mi madre alternaba a Horacio Quiroga con Las mil y una noches, pero yo prefería los cuentos de sus autores, los del otro lado del charco. Ella nos los leía a la edad en que se forjan los primeros miedos y algunas ilusiones, y juntas leímos también Eisenhower y la tiqui-tiqui-tín. Recuerdo su voz, siempre teatral, musical. Y me leyó y me hizo leer una y otra vez Sábado de gloria. Nos encantaba.

De tal suerte que fue Sábado de gloria mi primera bofetada con un escritor. Mi admiración era de tal calibre que a mediados de los ochenta tuve la oportunidad de cruzarme en su camino en un lugar un tanto especial, un acto de la ONCE celebrado en algún precioso palacio madrileño. Para un lector absolutamente entregado, como era yo, me pareció la única oportunidad de decirle que su literatura era "el mundo", "mi mundo". Pasé toda la conferencia pensando la frase, la frase para decirle, mi obligación de decírsela, y cuando me puse de pie y corrí por si se iba, me acerqué y titubeé a su lado, "Sábado de gloria, sábado de gloria", como si así fuera a mostrarme al menos una sonrisa. Era bajita, delgada y de voz escuálida. Mi voz ha tardado mucho en ser audible, así que hoy sé que no me oyó, pero no lo supe entonces. Después tuve oportunidad de leer y recitar a Benedetti. Nunca se lo dije; nunca más le dije nada de mi admiración. Le miraba, le escuchaba y seguía leyéndole.

Seguir leyendo »

Cinco jardines donde Podemos no debería meterse

70 Comentarios

Carolina Bescansa defendiendo la propuesta organizativa del equipo 'Claro que podemos'. / Marta Jara

La asamblea ciudadana de Podemos ha resultado un gran éxito. Todo el mundo tiene lo que quería. Podemos ha visualizado con brillantez su fuerza y su carácter emergente. Quienes les usan para dar miedo tienen más titulares para asustar. Quienes pretenden coaptarlos suman nuevas frases para sus cábalas. Todo ha ido tan bien que parecía una excursión de fin de semana, aunque puede que haya jardines que deberían evitar.

El primero es no liarse hasta acabar perdidos en su propio laberinto. En política es importante mantener el sentido de la orientación y no quedarse en medio de la nada por querer llegar a todas partes. Nadie es omnipresente. Ni siquiera Pablo Iglesias. No se puede tomar el cielo por consenso. Es cierto. Pero tampoco se puede ocupar "la centralidad" por asalto. A lo mejor es que no se pueden ganar ambos a la vez y hay que elegir.

El segundo jardín sería no plantear falsos dilemas. En ninguna parte está escrito que haya que elegir entre participación y eficacia, entre pluralismo y éxito. Es un mensaje que suena viejo. Proclamar esas cosas te echa treinta años encima de golpe. Pedir debate fuera y sostener que dentro supone un atraso y una pérdida de tiempo, antes o después, se paga.

Seguir leyendo »

Podemos, hiperliderazgos y pluralidad

28 Comentarios

Pablo Iglesias en la Asamblea fundacional de Podemos. / Marta Jara

De la palmada en el trasero a Pablo Iglesias a las críticas desde el estrado al liderazgo excesivo de Pablo Iglesias. Cada uno puede elegir el momento que quiera para definir la asamblea fundacional de Podemos o puede asumir que la construcción de un partido inevitablemente comporta situaciones paradójicas y hasta confusas. No es difícil conseguir que millones de personas se unan en el rechazo a una realidad política injusta y moribunda. Siempre será más complicado reunir a todos ellos en la defensa de un único proyecto, plural y también coherente.

Al final, la política debería ser como el rugby, un deporte de salvajes practicado por caballeros. ¿Pero quién decide cómo debe comportarse un caballero?

La asamblea fundacional de Podemos ha contado con instantes muy diferentes, pero con un rasgo común: ha disfrutado de un nivel de discusión que cada día es más difícil de encontrar en los partidos políticos, y no sólo en España. La entronización del líder y la imposición del poder del aparato son la norma que en España adquiere niveles de autoparodia cuando los senadores del PP aplauden a Rajoy ANTES de que empiece a hablar. O cuando el PSOE confía en que todos sus problemas se solucionarán tras elegir a un nuevo líder al que la mayoría de sus militantes ni siquiera conocía hace seis meses. Creen que tienen un nuevo Zapatero y que todo terminará sucediendo como en 2004. Como las secuelas de Hollywood: si Transformers ha tenido éxito en las taquillas, la idea de hacer  Transformers 2 no puede ser mala.

Seguir leyendo »

¿Naufraga el Partido Pirata alemán?

Activistas del Partido Pirata posan con máscaras del exanalista de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, Edward Snowden, durante una protesta ante Bundestag, en mayo. / Efe

Se hace difícil, por no decir imposible, no recurrir a metáforas náuticas: el Partido Pirata alemán hace agua. Su auge fue de vértigo y su caída también parece que va camino de serlo, aunque si la formación irrumpió en el escenario político con una considerable repercusión nacional e internacional –también en España, donde se la comparó precipitadamente con el 15M–, todo apunta a que su salida será haciendo un mutis por el foro. En 2011 el Partido Pirata consiguió entrar por sorpresa en el Senado de Berlín cosechando un 8,9% de los votos. Al año siguiente entró con buenos resultados en los parlamentos de Renania del Norte-Westfalia (7,8%), el Sarre (7,4%) y Schleswig-Holstein (8,2%). En la cresta de la ola, las encuestas llegaron a darle un 10% de intención de voto a nivel federal. Pero en 2013 los resultados del Partido Pirata se desplomaron en las elecciones de Baviera (2,0%), Hesse (1,9%) y Baja Sajonia (2,1%), y en el año 2014 el partido tocó definitivamente fondo: un 1,5% en las elecciones de Brandeburgo, un 1,1% en las de Sajonia y un 1% en las de Turingia.

El Partido Pirata se coló en el parlamento de Berlín navegando sobre una ola de descontento. Los errores de gestión de la llamada coalición roji-roja (socialdemócratas y poscomunistas) erosionaron la confianza del electorado en todos y cada uno de los partidos del arco parlamentario, cuya credibilidad política estaba en entredicho por su actividad institucional. A su lado, el Partido Pirata era algo nuevo, con rostros sobre todo jóvenes, su campaña electoral era original y no sólo introducía nuevos temas en la agenda política (como la política digital), sino nuevas herramientas de trabajo como LiquidFeedback. Los resultados obtenidos en el estado federado del Sarre demostraban que el partido podía crecer fuera de los entornos urbanos a los que los politólogos lo habían destinado.

Más que la falta de experiencia, parece que los conflictos internos han acabado dando al traste con la proyección del Partido Pirata. Un ala del partido, mayoritaria sobre todo en Berlín-Brandeburgo, quería ampliar su programa para evitar convertirse en un partido monotemático. El motivo de disputa pronto se convirtió en hacia dónde llevar esa ampliación: gracias a su indefinición inicial, el Partido Pirata consiguió captar votos no sólo del resto de partidos, sino entre los no votantes, y entre sus militantes había desde izquierdistas hasta defensores de ideas neoliberales. El ala izquierda del partido quiso dar más importancia a las cuestiones sociales, como conceder el derecho de voto a los inmigrantes, introducir una renta básica universal y la gratuidad de los servicios de transporte públicos, incrementar la transparencia y participación democrática de las instituciones, y enarbolar las banderas del feminismo y el antifascismo. Pero una parte de la tropa se amotinó haciendo ondear la bandera del social-liberalismo. Las peleas entre alas del partido sobre cuál era la idea correcta de "libertad" estallaron y las mismas redes sociales que se habían utilizado como base para su ascenso sirvieron para campañas de difamación.

Seguir leyendo »

sobre este blog

Zona Crítica es el canal de opinión política de eldiario.es. Un espacio colectivo de reflexión, análisis y testimonio directo.

- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -
- PUBLICIDAD -