El ataque de EEUU a la estratégica isla iraní de Jarg amenaza con agravar la crisis petrolera mundial
Estados Unidos ha atacado “la joya de la corona de Irán”: la isla de Jarg, por donde pasa el 90% de las exportaciones de crudo de la República Islámica y clave para el mercado del petróleo internacional.
El presidente Donald Trump ha anunciado en la madrugada del sábado (en España) que en el ataque, uno de los “más poderosos de la historia de Oriente Medio”, se han eliminado “por completo todos los objetivos militares en la isla”. “Nuestras armas son las más poderosas y sofisticadas que el mundo haya conocido jamás, pero, por razones de decencia, he optado por NO destruir la infraestructura petrolera de la isla”, ha agregado el republicano en su red social Truth Social.
Sin embargo, ha advertido de que “si Irán o cualquier otro país hiciera algo que interfiriera en el tránsito libre y seguro de los barcos a través del estrecho de Ormuz”, EEUU podría atacar esa infraestructura clave para el régimen iraní y también para la estabilidad de los mercados energéticos.
Un ataque que pusiera fuera de servicio las terminales de Jarg diapararía aún más el precio del crudo, ya que equivaldría a sacar del mercado la totalidad de las exportaciones diarias de petróleo de Irán. “Es demasiado importante para los mercados energéticos mundiales”, dijo a The Guardian Neil Quilliam, experto del centro de estudios Chatham House.
Lynette Nusbacher, exoficial de Inteligencia del Ejército británico, también coincidió en que destruir Jarg o dañar las instalaciones de exportación “acarrea el riesgo de provocar un aumento del precio del petróleo que afectaría a la economía y que no bajaría rápidamente”.
Sin daños en las instalaciones petroleras
Este sábado, las autoridades iraníes han asegurado que las instalaciones petroleras no se han visto afectadas por el ataque de EEUU, que se limitó a las instalaciones militares, según la agencia de noticias semioficial Fars.
“Las operaciones de exportación e importación, así como las actividades de las empresas con sede en la isla, continúan con normalidad”, ha afirmado Ehsan Jahaniyan, vicegobernador de la provincia de Bushehr, de la que forma parte Jarg, en declaraciones recogidas por Nour News, un medio cercano al Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán. Jahaniyan también ha asegurado que la vida transcurre con normalidad en la isla y que los ataques no causaron víctimas.
Fuentes oficiales iraníes, citada por la agencia Mehr, han señalado que la isla permanece bajo control total de Irán tras el ataque, que “no logró sus objetivos”. Las mismas fuentes han afirmado que la infraestructura petrolera esencial no sufrió daños y que todas sus operaciones continúan con normalidad. Por su parte, la agencia Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria, ha asegurado que no se registraron bajas entre las fuerzas armadas, los empleados de las compañías petroleras ni los residentes de la isla.
El propio Comando Central del Ejército de EEUU ha dicho en un comunicado que el ataque de la madrugada “destruyó instalaciones de almacenamiento de minas navales, búnkeres de misiles y otros emplazamientos militares”, hasta un total de 90 objetivos militares, pero “sin dañar la infraestructura petrolera”.
Habitualmente, pasan por Jarg entre 1,3 y 1,6 millones de barriles de petróleo al día, aunque Irán aumentó el volumen a 3 millones diarios a mediados de febrero, según el banco de inversión JP Morgan, en previsión de un ataque liderado por EEUU. Esa entidad financiera calcula que en las instalaciones de la isla se guardan 18 millones de barriles de reserva.
Por su parte, el Ejército iraní ha respondido al bombardeo de EEUU con una amenaza poco tranquilizadora para los mercados mundiales.
“En caso de un ataque contra la infraestructura petrolera, económica y energética de la República Islámica de Irán, todas las infraestructuras petroleras, económicas y energéticas pertenecientes a compañías petroleras de toda la región que tengan acciones estadounidenses o cooperen con Estados Unidos serán destruidas y convertidas en un montón de cenizas”, ha advertido el portavoz del Cuartel General Central.
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