Las promesas rotas del 'America First': la subida del gasto militar que Trump quiere impulsar lamina programas sociales
La guerra contra Irán ha impactado ya en el bolsillo de los estadounidenses, que ven como esta semana el precio de la gasolina ha superado los cuatro dólares el galón (3,78 litros). Pero más allá del previsible aumento del coste de vida, la campaña militar en Oriente Medio también amenaza con empobrecer de otra forma a los estadounidenses. Donald Trump quiere aumentar para el 2027 un 40% el presupuesto en Defensa, lo que prevé compensar con un tijeretazo de 73.000 millones de dólares en programas sociales. El republicano volvió a la Casa Blanca con la promesa del America First y priorizar a los estadounidenses, pero ahora quiere desinvertir en ayudas para sus ciudadanos y dedicarlas a conflictos exteriores.
Los días antes de presentar el presupuesto, Trump había comentado a sus asesores en una comida privada la necesidad de convertir el gasto militar en una prioridad nacional. Aunque fuera a costa de programas sociales como el Medicaid y el Medicare, destinados a ayudar a pagar el seguro médico.
“No nos podemos ocupar de las guarderías, de Medicaid, de Medicare y de todas estas cuestiones individuales. Lo pueden hacer los estados. Somos un país grande. [...] Estamos librando guerras. No nos podemos ocupar de las guarderías”, dijo el presidente. Las declaraciones que hizo durante el encuentro las compartió la Casa Blanca por error en su canal de YouTube y después las eliminó. Aún se conserva el vídeo completo porque Business Insider lo grabó.
Este recorte de 73.000 millones implicaría eliminar algunos programas sobre temas como el cambio climático, el servicio meteorológico, la vivienda y la educación. Esta sangría se sumaría a un contexto donde, durante un año, la nueva administración se ha dedicado a mermar muchos de estos programas. El presidente ya ha desmantelado buena parte de la agencia de emergencias meteorológicas (la FEMA) y ha provocado inquietud en cuanto a la capacidad del país de prevenir futuros desastres relacionados con el mal tiempo. El año 2025 estuvo marcado por las inundaciones mortales de Texas, con al menos 119 muertos y más de 160 desaparecidos.
Por otra parte, el presidente ha reducido buena parte de los programas de ayudas sociales del Departamento de Educación. En su primer año de gobierno, el republicano amenazó con suspender la financiación a los centros que apliquen políticas DEI (las siglas de Diversidad, Equidad e Igualdad).
En materia de vivienda, el presupuesto prevé recortar 50 millones de dólares de un programa que otorgaba subvenciones competitivas a estados y gobiernos locales para reducir los obstáculos al acceso a viviendas asequibles. El gobierno Trump ha acusado al programa de subvenciones de financiar “agencias DEI divisivas”.
Lagunas legales para tiburones inmobiliarios
Por contra, una de las pocas medidas que ha aplicado Trump para intentar solucionar la crisis que sufren los estadounidenses es aprobar un decreto ley que prohíbe que los gigantes de Wall Street compren edificios para alquilarlos. Sin embargo, deja un vacío legal que sí les permite construir vivienda para dedicarla a alquiler.
Las grandes firmas estadounidenses de capital privado como Blackstone ya se han pasado a este mercado en los últimos años. El alza de los precios de las casas y las bajas tasas de ejecución hipotecaria han hecho que estas compras sean menos rentables frente al mercado de las nuevas construcciones dedicadas al alquiler. El presidente ha querido solucionar la crisis del mercado inmobiliario poniendo en el foco en los grandes inversores, cuando actualmente se estima que solo poseen entre el 1% y el 3% de todas las viviendas unifamiliares en alquiler del país.
Este recorte que prevé el nuevo presupuesto se sumaría ya al tijeretazo que dio Trump el año pasado con su Big Beautiful Bill [Gran Bella Ley]. El reverso de mantener la rebaja de impuestos para las empresas que aprobó durante su primer mandato es que más de 11 millones de estadounidenses se quedaran sin cobertura médica para 2034. Esto se debe a que la norma recortará un billón de dólares del Medicaid –uno de los programas para poder recibir asistencia médica en un país sin sistema de salud pública– y reducirá las ayudas alimentarias para los más vulnerables.
La One Big Beautiful Bill ya preveía aumentar la deuda pública en más de 3,3 billones de dólares, y, ahora, el presupuesto de defensa que ha presentado Trump amenaza con inflarlo aún más. Por no hablar de cómo el déficit que ha creado el primer mes de guerra también impactará en la deuda del país. Otra de las promesas de campaña del republicano era reducir la deuda pública, y bajo esta supuesta premisa Trump dejó que Elon Musk pasara la motosierra por las agencias federales los primeros meses de gobierno. Una oleada de despidos que también sirvió para purgar al funcionariado.
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