Cádiz, Málaga y Córdoba salen a las calles por la vivienda: “Ni alquileres por las nubes ni salarios por los suelos”
Cádiz, Málaga y Córdoba se manifiestan este viernes contra la crisis de vivienda que se expande por todo el país y que afecta especialmente a Andalucía en un contexto donde la turistificación y la pérdida de poder adquisitivo en los salarios plantea graves grietas para la convivencia social. En las marchas organizadas en las capitales de ciudad, siendo la de Córdoba a las 19.30 horas, clamaron contra el tensionamiento de un mercado que a lo largo de la última década no ha dejado de encarecerse: un 23,03% de media en los alquileres de toda la comunidad entre 2015 y 2024, y un nuevo máximo histórico en el precio del metro cuadrado.
El Ministerio de Vivienda difundió a finales de mayo que el precio había alcanzado los 2.315 euros en el primer trimestre de 2026 en el conjunto del país, un 13,9% más que en el mismo periodo del año anterior. En las provincias andaluzas, Huelva tuvo una variación del 11,1% frente a 2025, con 1.480 euros por metro cuadrado, mientras que Sevilla fue del 12,8% (1.839 euros/m2); Cádiz con un 13,4% (1.988 euros/m2); Málaga un 14,2% (2.988 euros/m2); Córdoba un 10,7% (1.285 euros euros/m2); Jaén con un 8,8% (868 euros/m2); así como Granada con un 14,9% (1.635 euros/m2); y Almería, que experimentó una subida del 11,2% hasta llegar a los 1.454 euros por metro cuadrado.
En este contexto, las organizaciones vecinales han dado un golpe en la mesa, criticando la precarización a la que está sometida la población. En Cádiz, la marcha convocada a las 12.00 horas por el Sindicato de Inquilinas logró atraer a unas 500 personas, según la organización, que partieron desde la plaza de San Antonio hasta llegar a la plaza de San Juan de Dios. Entre los participantes, estuvieron las asociaciones locales y plataformas estudiantiles, al igual que partidos políticos y organizaciones sindicales. María Sánchez, portavoz del Sindicato de Inquilinas, reclamó que “Cádiz no es el paraíso de la especulación ni de los rentistas”.
El centro histórico, similar a lo que sucede en las demás capitales andaluzas, vive las consecuencias de la proliferación de los apartamentos turísticos, aseguró, como la pérdida del 25% de su población en los últimos veinte años, especialmente en los barrios de La Viña y El Pópulo. “La vivienda es un derecho y no un lujo”, reclamó, para lo que se necesitan precios “acorde con los salarios” y acabar con “el fraude de ley de los alquileres temporales”.
Málaga
Más de 4.500 personas, según la Policía Nacional, salieron a las calles de Málaga para manifestarse contra la crisis de la vivienda en una ciudad donde los precios han escalado sin dar tregua: entre 2015 y 2024 los alquileres se encarecieron un 32,7% frente al 23,03% de media en toda Andalucía, según los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística (INE), acelerando así el proceso de gentrificación en la Costa del Sol. Con el lema “por la vivienda, contra la precariedad y la destrucción del territorio”, los manifestantes marcharon bajo el sol reclamando una gestión pública y una solución urgente para el tensionamiento del mercado.
La manifestación, que partió a las 11.30 horas de la plaza de la Merced, incidió en que “ni alquileres por las nubes ni salarios por los suelos”. Así, se trata de la cuarta movilización desde 2024, tras la del 29 de junio, el 9 de noviembre y el 5 de abril del pasado año. En una atención a los medios, Lula Mir, representante Málaga para Vivir, aseveró que “la crisis habitacional ha llegado a un límite”: “La crisis llega a todos los entornos de la vida, destroza el territorio, la huella ecológica es terrible, y frente a los grandes inversores, los vecinos y las vecinas son expulsadas”.
Hacia la huelga general
Mir pidió “poner el freno” e ir “hacia una huelga general”: “No esperamos a que las instituciones respondan, porque no lo van a hacer, saben perfectamente cómo regular el precio de la vivienda y cómo se protege a la ciudadanía, y solo dejan caer las medidas para tener una mínima protección”, en referencia al escudo social que rechazó PP, Vox y Junts.
Por su parte, Alberto Martín, portavoz de la plataforma, aseguró que ante la “situación de precarización” están abriendo un proceso organizativo para que culmine en esta movilización nacional. “Vemos que la turistificación de la vivienda expulsa a las vecinas cada vez más lejos y lo que haremos será autoorganizarnos hacia una huelga general por la vivienda que frente este proceso de mercantilización”, aunque no especificaron cuáles son los interlocutores con los que cuenta el colectivo. En todo caso, buscarán “forzar” el proceso porque “los sindicatos no están escuchando”, aunque pretenden que se sumen a esta convocatoria pronto.
Los ingredientes para este caldo de cultivo son transversales, complejos y conocidos: escasa oferta, altos precios de compraventa de inmuebles y mayores costes del alquiler frente a una política de vivienda escasa mientras que la entrada de viviendas turísticas ha ido in crescendo en toda Andalucía en el último lustro frente a la construcción de un 6,5% de VPO en una década. En mayo de 2025 había un total de 96.176 viviendas destinadas al alquiler turístico, un aumento del 8,8% en comparación a 2024 y que representa el 2,06% sobre el parque total de viviendas, tal y como recoge el Informe sobre la situación de la vivienda en Andalucía 2025, publicado por CCOO. De esta cifra, Málaga posee el mayor porcentaje de viviendas turísticas de la autonomía: un 50,3% con un total de 48.412 inmuebles.
El análisis advierte que hay 152.774 viviendas vacías, de las que 16.638 se encuentran en la capital y se trata de la única provincia que en 2025 experimentó un crecimiento del alquiler medio por encima del centro (a unos 914 euros). Además, un ciudadano debe dedicar de media hasta un 48% de su salario para pagar el mes, dando cuenta de la extensión de la crisis habitacional y de la falta de poder adquisitivo de los habitantes del sur andaluz.
“Se dejó caer el escudo social”
En el manifiesto del 27J los manifestantes incidieron en que salen “para demostrar una vez más que, ante esta situación de crisis que vivimos, con alquileres por las nubes y salarios por los suelos, no nos resignamos”. “Que vamos a seguir organizándonos y movilizándonos hasta lograr acabar con este modelo de ciudad y de sociedad que extrae beneficios para unos cuantos a costa de precariedad y miseria para las muchas”, apuntaron.
Además, recordaron que “no es una manifestación aislada, hace parte de un ciclo de luchas que avanza sin detenerse, porque nos va la vida en ello”. Frente a la movilización ciudadana, criticaron la inacción de “los distintos gobiernos, central, autonómico y local” que “no se hacen cargo de una situación que no deja de empeorar, y se dejan caer medidas básicas pero necesarias como el escudo social contra los desahucios y el decreto de prórroga de alquileres”.
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