Griñán quiere desmontar las “insidias” del PP sobre los ERE en el Parlamento

Griñán comparece este miércoles a petición propia ante el Pleno del Parlamento sobre el caso de los ERE

Hace diez días, en la Ejecutiva Regional del PSOE, José Antonio Griñán tomó la decisión personal de someterse de nuevo al interrogatorio de la oposición sobre el caso de los ERE en el Parlamento andaluz. Hace justo seis meses lo hizo en comisión de investigación, entonces bajo juramento y forzado por exigencia del pacto de gobierno con IU, y hoy lo hará de nuevo, pero voluntariamente, en el pleno. Se subirá a la tribuna con el objetivo de desmontar las “insidias”, combatir “maldades y mentiras” del PP, que arrecian desde esta última fase de la instrucción del caso, la operación Heracles, que se ha saldado con 22 nuevas detenciones y 7 imputados entre rejas.

En el Gobierno andaluz están convencidos de que la intervención de Griñán tendrá una doble lectura: no tiene nada que ocultar y defenderá por qué tiene su “conciencia tranquila” y por qué no existe “ningún argumento legal” para su imputación, y será un gesto de valentía mientras otros, en cambio, rehúyen dar cualquier tipo de explicaciones. Como ayer resumió el portavoz del Ejecutivo, Miguel Ángel Vázquez, la comparencia le “ennoblece” y refuerza su “sentido del deber” y de “servicio público”, algo que “contrasta con lo que se hace en otras comunidades y administraciones donde hay presidentes y consejeros que no comparecen y no dan la cara”. En definitiva, "un ejemplo de transparencia", a su juicio.

Lo importante en este enésimo duelo parlamentario sobre los ERE (el presidente andaluz, aparte de en la comisión de investigación, ha respondido a doce preguntas en sesión de control, amén de otras 77 preguntas orales y 389 escritas que se han formulado al Ejecutivo) no es tanto lo que se le pregunte, sino qué responda. Cuando aceptó el reto que lanzó el PP de comparecer ante el Parlamento, ya dejó caer que el PSOE tal vez podría haber cometido un error tras aquella fallida comisión de investigación parlamentaria que acabó sin un dictamen final porque los tres partidos no lograron ponerse de acuerdo en sus conclusiones. El PSOE no quiso aceptar entonces lo que IU, su socio de gobierno, le puso por delante: había que buscar responsabilidades políticas y estas residían en los dos ex consejeros de Empleo José Antonio Viera y Antonio Fernández.

La coalición de izquierdas espera, precisamente, que haga alguna “aportación interesante” en su comparecencia y que vaya más allá de lo que ya le escuchó en aquel interrogatorio, que quedará recogido en un volumen de más de un millar de páginas y que está a punto de editarse. El repunte del caso de los ERE ha abierto algunas fisuras dentro de IU, y podría afectar al cogobierno pero, como apuntó el diputado que fuera presidente de la comisión de investigación, Ignacio García, hay que “esperar a ver qué ocurre, qué magnitud tiene y a quién alcanza" la investigación, entendiendo que “cualquier hipótesis en este momento es aventurada”. Lo importante para IU no es tanto la capacidad de aguante del Ejecutivo, sino “el aguante que tiene la ciudadanía” porque no sólo están los ERE, sino como recordó García, “gobiernos que están aguantando tramas relativas al negocio textil de trajes, relativas a sobres y que están aguantando incluso hasta contactos con la mafia del narcotráfico”.

Con este paso al frente, Griñán dará explicaciones ante una cámara autonómica por un escándalo, pero no será el único. Le seguirá su homólogo gallego, Alberto Núñez Feijóo, que tiene la intención de hacer lo mismo la semana próxima sobre las fotos que se hizo hace veinte años en la cubierta del yate del entonces contrabandista y hoy narco condenado Marcial Dorado. La diferencia entre las comparecencias de ambos es que mientras el PP intenta forzar que en el debate andaluz además de réplica, haya contrarréplica de la oposición (el formato definitivo se decide hoy en Junta de Portavoces, que lo lógico sería la secuencia gobierno-oposición-gobierno), en Galicia han forzado a los tres partidos de la oposición (PSOE, BNG y Alternativa Galega de Esquerda) a que si quieren preguntar, tienen que renunciar a todas las cuestiones para la sesión de control al Gobierno gallego.

Donde ya está claro que no comparecerá el presidente andaluz es en el Congreso de los Diputados. El Grupo Parlamentario Popular enterró ayer cualquier opción de que esta se produjera tras entender que no tiene encaje reglamentario. Así queda en nada el órdago que lanzó el presidente del PP-A, Juan Ignacio Zoido,y que Griñán aceptó, retando a una comisión de investigación "conjunta" sobre los ERE y Bárcenas en Madrid.

En cuanto a la ofensiva del PP sobre los fondos de formación para el empleo, al que han rebautizado como nuevo “fondo de reptiles” (sería el tercero, ya que el segundo lo situó en la sociedad de capital riesgo de la Junta, Invercaria), el Gobierno andaluz no quiere entrar en el juego. Su máxima: si hay irregularidades, que los populares lo lleven ante los tribunales. Tampoco parece querer entrar al trapo ni participar de lo que considera una “cacería absolutamente desproporcionada” contra CCOO y UGT, a raíz de la investigación de la juez Alaya, que les sitúa como supuestos perceptores de comisiones por 4,2 millones de euros de una de las aseguradoras implicadas en el caso de los ERE.

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Publicado el
2 de abril de 2013 - 23:27 h

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