El Archivo Histórico de Zaragoza busca sede definitiva tras casi cuatro décadas ubicado "temporalmente" en un edificio de Ibercaja

El Archivo Histórico Provincial de Zaragoza se ubica en la calle Dormer.

Aragón arrastra desde hace décadas una doble deuda en materia de archivos: por un lado, carece de un archivo propio de la Comunidad Autónoma, una anomalía para una institución que genera sin cesar documentos burocráticos de todo tipo; por otro, la institución más similar a esa figura pendiente, el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, ocupa "temporalmente" -según se lee en el portal dedicado al patrimonio del Gobierno de Aragón- desde 1980 un edificio cedido por Ibercaja, el Palacio Huarte. La solución a esta larga provisionalidad requiere el acuerdo del Gobierno de Aragón y del Ministerio de Cultura. Mientras llega, la situación genera incomodidades a los investigadores que consultan los fondos.

El Archivo Histórico Provincial de Zaragoza cuenta con 14 kilómetros lineales de cajas con documentación, instaladas en distintas dependencias. Su directora, Maite Iranzo, lo define como "el más aragonés de los archivos de Aragón, ya que Zaragoza ha sido durante siglos la capital y sede de las instituciones de gobierno y de justicia, y una parte sustancial de esos fondos están aquí depositados". Sin embargo, el adjetivo "histórico" no debe despistar: además de importantes legajos para desentrañar el pasado remoto, la institución también custodia, por ejemplo, las fichas del catastro, de obligada consulta cuando surgen dudas sobre los límites o propiedad de un terreno.

En plena fase de creación y consolidación de las comunidades autónomas, el Archivo Histórico de Zaragoza fue trasladado a su actual ubicación, el Palacio Huarte, un céntrico e histórico edificio rehabilitado en los años 70 por la entidad financiera que hoy es Ibercaja. La entonces caja de ahorros lo cedió al Ministerio de Cultura por una década, mientras las instituciones implicadas (el propio Ministerio y la Diputación General de Aragón, además del Ayuntamiento de Zaragoza, en tal que localidad donde se ubica) encontraban una sede definitiva. Mientras, en 1986 se aprobaba la ley autonómica de archivos, que recogía la creación del Archivo General de Aragón. A día de hoy, ni uno ni otro asunto están resueltos.

A proyecto por década

Por intentos no ha sido. En 1986 hubo un primer proyecto de trasladar el Archivo al paseo de Sagasta, donde hoy se levanta el centro de salud. En 1996, el destino parecía que iba a ser el cuartel de Pontoneros; sin embargo, con el proyecto ya muy avanzado, la aparición de restos arqueológicos de época musulmana -hoy todavía cubiertos bajo una capa de grava a modo de protección arqueológica- truncó aquella oportunidad. Más tarde, ya en la primera década de este siglo, se planeó un ambicioso centro en Parque Goya, con el objetivo de que sirviera de sede tanto del Archivo Histórico Provincial como del General de Aragón, pero la crisis económica se llevó por delante este nuevo intento.

Posteriormente, se han barajado otras ubicaciones, como la antigua Escuela de Artes en la plaza de los Sitios o, más recientemente, la antigua sede de TVE Aragón, en el entorno del Canal Imperial. Un colectivo oscense también reclamó la posibilidad de descentralizar la institución y llevar el Archivo General a Huesca.

Acuerdo necesario entre instituciones

Cualquiera de las soluciones por las que finalmente se opte implica el acuerdo entre el Ministerio de Cultura, de quien son titularidad los archivos provinciales, y el Gobierno de Aragón, de quien depende su gestión.

Desde el Ejecutivo regional se recuerda que "desde la pasada legislatura, el Departamento de Educación, Cultura y Deporte ha trabajado con el Ministerio de Cultura para buscar una nueva ubicación para el Archivo". Además, recalcan que "es voluntad del Gobierno aragonés que esta sea una de las primeras actuaciones conjuntas que se realice esta legislatura con el Ministerio, porque la inversión que hay que realizar es estatal".

“Las condiciones no son adecuadas”

El espacio del Palacio Huarte es limitado, más cuando se trata de un Bien de Interés Cultural. Es por ello que hace mucho tiempo que sus salas se quedaron pequeñas para tal cantidad de documentación, parte de la cual se almacena en dependencias de la antigua Universidad Laboral, complejo de titularidad autonómica a las afueras de Zaragoza.

Esta es una de las razones por las que en la web institucional Patrimonio Cultural de Aragón se advierte de que se solicite información antes de acceder a la consulta en sala, ya que los documentos buscados pueden encontrarse entre los que están fuera del edificio. Un servicio de valijas se encarga de solventar estas peticiones.

Desde la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, un investigador habituado a consultar el Archivo señala que "aunque la existencia de humedades y vigas de madera en el edificio es preocupante, no hay problemas graves para la conservación de los documentos", pero añade que, con todo, "las condiciones no son adecuadas". "La mayoría de la documentación está fuera de la sede, lo que retrasa la labor de los historiadores, que en muchos casos no saben con antelación qué necesitan consultar para continuar con su trabajo".

Especialmente, se ven afectados por esta circunstancia aquellos investigadores y particulares que solicitan fondos próximos en el tiempo, como los relativos a los pueblos de colonización o al patrimonio industrial, temas de creciente interés historiográfico.

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26 de septiembre de 2019 - 23:36 h

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