Los agricultores que ayudaron a sofocar incendios en Aragón aún esperan el pago del gasóleo: “No hemos recibido nada”
Los agricultores que durante los incendios forestales de este verano han puesto sus tractores y maquinaria a disposición de las labores de extinción esperan ahora recuperar el dinero que gastaron para hacerlo. Entre los principales costes asumidos por los profesionales del campo está el combustible utilizado durante las horas de trabajo y los desplazamientos.
El Gobierno de Aragón asegura que estos agricultores serán compensados y que el procedimiento para solicitar el abono se concretará una vez que las emergencias hayan pasado a la fase de recuperación. Así lo trasladan desde Presidencia del Gobierno de Aragón, que sitúa estas compensaciones en el Decreto-ley 6/2025, de 2 de octubre, aprobado como marco general para atender los daños y pérdidas provocados por situaciones de emergencia de protección civil.
“Este es el Decreto Marco que establece las ayudas ante cualquier emergencia de protección civil”, explica el Ejecutivo autonómico. En concreto, el artículo 5 establece la compensación a personas físicas o jurídicas que hayan efectuado prestaciones personales o de bienes durante una emergencia. El departamento competente en materia de emergencias debe sufragar los gastos ocasionados cuando esas prestaciones se hayan realizado en las condiciones previstas por la norma. Desde el Gobierno de Aragón aseguran que este artículo “incluye a los agricultores voluntarios” y que “siempre, en todas y cada una de las emergencias, se pagan esos daños”.
“Cada vez que hay una emergencia de protección civil anunciamos las correspondientes ayudas que, aunque vienen recogidas en este decreto marco, se especifican en cada emergencia”, explican desde Presidencia. También explican que el sistema se activa una vez superada la fase de emergencia. “Lo habitual es que cuando la emergencia pasa a fase recuperación, es decir, cuando el incendio está ya apagado, se abre el plazo para solicitar las compensaciones. Siempre se hace así”, señalan.
Sin embargo, desde finales del mes de junio, cuando se declaró el primer incendio en el que intervinieron agricultores de la comunidad, la Administración todavía no ha abonado estos gastos, tal y como denuncian los afectados. Y, hasta la fecha, tampoco se ha explicado a los interesados cuál es el procedimiento concreto para realizar la petición de las compensaciones. El Gobierno asegura que “en su momento se explicará” y que será cuando los incendios estén extinguidos cuando se concrete cómo deberán realizarse estos trámites, algo que sucederá previsiblemente “en las próximas semanas”, tal y como han adelantado fuentes del ejecutivo a este medio.
No han cobrado todavía
Mientras la Administración, sigue sin fijar una fecha concreta y continúa preparando este procedimiento, quienes están colaborando con sus propios medios necesitan saber cuanto antes quién asumirá el coste de una ayuda que, en muchos casos, están prestando a costa de su propio combustible, del desgaste de su maquinaria y de sus horas de trabajo.
Es el caso de Fernando Luna, agricultor de Robres y uno de los profesionales que acudieron con su maquinaria al incendio declarado en Leciñena para abrir franjas de seguridad y colaborar en la contención de las llamas. Preguntado por si ya les han abonado los gastos de gasóleo derivados de su participación, su respuesta es clara: “No”. Tampoco, según explica, les han comunicado cuándo se realizará el pago.
La incertidumbre se extiende también a la documentación que tendrán que aportar para justificar los gastos. “En Robres hemos presentado un listado de horas al Ayuntamiento”, explica Luna, que señala así uno de los mecanismos utilizados por los agricultores para dejar constancia del trabajo realizado durante la emergencia.
Los que salieron a hacer frente al incendio de Orés explican una situación similar: “Nos dijeron lo que había que hacer para cobrarlo, presentar ticket o declaración responsable”, confirma Diego Pemán, ganadero de Uncastillo, localidad afectada por este incendio. “Al Ayuntamiento se presentaron todos gastos que en teoría hubo y que se calcularon desde el grupo de voluntarios teniendo en cuenta donaciones de comida, aguas y demás, y los gastos de gasoil”, recuerda Pemán.
En Uncastillo se estima que colaboraron 58 tractores y 30 todorerrenos del pueblo, además de los de los vecinos de localidades próximas a esta villa. Los gastos derivados del combustible en la localidad rondaron los 11.000 euros, a los que se sumaron los cerca de 3.000 euros de los todoterrenos y más de 15.000 euros de tractoristas voluntarios de pueblos próximos a la zona. Desde que llevaron estos documentos a sus respectivos ayuntamientos, ninguno de estos agricultores y ganaderos han tenido noticia de la evolución de estos trámites por parte de las autoridades competentes.
Ahora, la cuestión más importante para ellos es saber cómo se traducirá en la práctica la compensación anunciada por el Gobierno de Aragón: qué documentación definitiva tendrán que presentar, cómo se calculará el importe y, lo más acuciante de todo, cuándo recibirán “un dinero necesario para nosotros”, recuerdan los afectados, que en muchos casos están soportando pérdidas en sus explotaciones debido a los temporales de viento, lluvia y granizo de extrema violencia registrados desde el fin de semana en distintos puntos de la comunidad.
Movilización vecinal para sufragar gastos
La incertidumbre sobre cuándo y cómo se compensará a los agricultores ha llevado a algunos vecinos a organizar iniciativas propias para intentar ayudar a quienes están participando activamente en las labores de extinción del incendio de Las Peñas de Riglos. La Asociación Vivir en la Canal de Berdún ha puesto en marcha una campaña de recogida de fondos destinada a sufragar los gastos de los agricultores que han aportado en maquinaria, combustible y tiempo en la emergencia.
Su presidente, Peter Rich, explica que la iniciativa surge ante la falta de información clara por parte del ejecutivo aragonés. Además, ha subrayado en distintas declaraciones que “Cada tractor puede consumir hasta 500 litros de gasoil al día”, un gasto al que hay que sumar el desgaste de los aperos y otras averías que pueden derivar del desgaste general debido al trabajo de unas “máquinas cuyo valor puede ascender hasta 300.000 euros”.
Cuando se hizo pública esta iniciativa vecinal, el Gobierno de Aragón emitió un comunicado calificándola de “bulo” y aseguró por varios canales de comunicación que era el Ejecutivo el que se iba a hacer cargo de esos gastos.
Sin embargo, en el incendio de las Peñas de Riglos, no el Gobierno de Aragón pero sí otra institución pública, en este caso la Comarca de la Jacetania, ha aprobado 40.000 euros específicamente para cubrir el combustible de agricultores y ganaderos voluntarios que utilizaron su propia maquinaria en las labores de extinción del fuego. El acuerdo se aprobó por unanimidad en el pleno comarcal del 20 de agosto y la información publicada el día 21 señala que la cuantía de 55.000 euros aprobada de urgencia -40.000 € para combustible y otros 15.000 € para diferentes gastos- tienen como finalidad realizar un “pago rápido” a quienes colaboraron en el incendio. Por el momento no se ha confirmado que las transferencias ya se hayan efectuado a los interesados.
Incendios ya extinguidos y sin compensación para los agricultores
Durante el verano de 2026, Aragón ha sufrido varios incendios forestales de especial relevancia. El incendio de Tamarite de Litera -Huesca- se declaró el 25 de junio y afectó a unas 4.525 hectáreas, aunque la mayor parte correspondió a superficie agrícola. El 30 de junio se declaró el incendio de Leciñena, Robres y Alcubierre -Zaragoza-, en la Sierra de Alcubierre, que afectó a más de 3.000 hectáreas, con aproximadamente un 80 % de masa forestal. Además de los incendios en Loporzano, Castillonroy y Plan -Huesca-, Almonacid de la Sierra -Zaragoza- y de Ejulve -Teruel-, uno de los episodios más graves comenzó el 15 de julio en Orés, en la comarca de las Cinco Villas (Zaragoza), donde el fuego llegó a afectar a unas 15.700 hectáreas.
Hasta la fecha el incendio declarado el 10 de agosto ya denominado como gran incendio de Las Peñas de Riglos -Huesca-, con unas 14.500 hectáreas calcinadas y más de 1.000 personas desalojadas de 19 municipios, se encuentra desde el día 21 de agosto controlado, aunque todavía no se considera oficialmente extinguido.
Quitando este, el resto de los incendios en los que ha habido colaboración por parte de los agricultores en las labores de extinción se han dado ya por extinguidos, algunos desde hace semanas, es decir, la emergencia ha pasado a fase recuperación, por lo que tal y como explican desde Presidencia se debería “abrir el plazo para solicitar las compensaciones”. Sin embargo, los agricultores aseguran no haber recibido información a este respecto.
El gasóleo, entre los gastos que se quieren compensar
La base jurídica de estas ayudas se encuentra en el Decreto-ley 6/2025, cuyo artículo 5 establece que el Gobierno de Aragón compensará los gastos, daños o perjuicios derivados de la prestación de bienes o servicios durante una emergencia, incluidos los realizados por agricultores voluntarios, según la interpretación de Presidencia. Aprobado en octubre de 2025 y convalidado posteriormente por las Cortes de Aragón, el decreto permite además extender estas ayudas a otros acontecimientos catastróficos cuando se solicite su declaración como emergencia de interés nacional o como zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil.
La principal preocupación de los agricultores es el coste del combustible consumido durante las horas de colaboración. El Gobierno de Aragón asegura que estos gastos están incluidos dentro de las compensaciones.
La Administración deberá concretar ahora cómo se acredita ese consumo y qué sistema se utilizará para calcular el importe que corresponde a cada agricultor. Desde Presidencia insisten en que el procedimiento se explicará cuando las emergencias pasen a la fase de recuperación. Será entonces cuando se conozcan los plazos para solicitar las compensaciones, los requisitos y la forma en la que se determinará el importe que recibirá cada agricultor.
Hasta entonces, quienes se subieron al tractor para ayudar a frenar las llamas, quienes han puesto horas de trabajo, maquinaria y combustible para colaborar en la extinción, tendrán que esperar a que esos gastos, tal y como asegura el Gobierno de Aragón, sean finalmente resarcidos y que los costes derivados de esa participación no terminen saliendo de sus bolsillos.
0