Aragón desplegará a diario 627 efectivos en campaña de verano contra incendios con el eclipse como reto logístico
El Gobierno de Aragón pone en marcha el próximo 12 de junio la fase de máxima activación de medios del Dispositivo para la Prevención y Extinción de Incendios Forestales (INFOAR), que se prolongará hasta el 13 de septiembre. Supone un despliegue diario de 627 profesionales, cifra ampliable según el riesgo y las emergencias, con los días del 10 al 12 de agosto marcados en rojo por el eclipse y el desafío que supondrá para la movilidad y la gestión de cualquier incidencia. La financiación del dispositivo INFOAR este año supera los 54,8 millones de euros.
La directora general de Gestión Forestal, Ana Oliván, y la jefa del Servicio de Gestión de Incendios Forestales y Coordinación, Maribel Ureta, han detallado una campaña que comienza con un contexto favorable en cuanto al estado hídrico de la vegetación.
Las precipitaciones registradas a principios de mayo, especialmente en la mitad occidental de la Comunidad han contribuido a mantener los combustibles vivos en condiciones óptimas, lo que podría traducirse en un inicio con niveles de riesgo bajos, aunque por otra parte, ha advertido Ureta, ese aporte de agua “hace que la vegetación fina se mantenga durante más tiempo y, una vez que se agoste, puede propiciar propagaciones más rápidas de los incendios”.
Con todo, ha advertido Oliván, esta situación “está sujeta a la evolución meteorológica de las próximas semanas”. El incremento de las temperaturas y la posible ausencia de precipitaciones serán factores determinantes en la transición hacia escenarios de mayor peligrosidad. Y como es habitual, la campaña estará marcada por episodios de calor extremo y precipitaciones escasas.
En este contexto, es posible la aparición de “ventanas” propicias para Grandes Incendios Forestales (GIF), especialmente en la mitad sureste de Aragón. El déficit hídrico acumulado en esa zona podría adelantar estos episodios, incrementando la probabilidad de siniestros de alta intensidad.
El reto del eclipse
El eclipse del 12 de agosto preocupa al Departamento ante la previsible concentración de personas en espacios naturales que, unida a condiciones meteorológicas adversas, podría aumentar el riesgo de incendios y dificultar la respuesta operativa en caso de simultaneidad de siniestros. Por ello, el Gobierno de Aragón trabaja ya en un plan transversal con medidas específicas de prevención, como el refuerzo de la vigilancia e información pública.
La propia meteorología de ese día 12 puede condicionar el comportamiento de miles de espectadores del eclipse y comprometer la movilidad y la seguridad, según ha advertido Oliván. Por ello, Medio Ambiente y Fomento trabajan en un plan de movilidad que busca garantizar el buen estado de vías alternativas a las carreteras como caminos y pistas en caso de colapso.
Ante el debate existente en la calle, la jefa del Servicio de Gestión de Incendios Forestales y Coordinación, Maribel Ureta, ha reivindicado la gestión forestal: “La prevención de incendios es algo más que desbroces. Es evitar las igniciones y los incendios y esto se consigue con algo más que desbroces, con normativas, con planificación, con sensibilización, con tratamiento sobre la vegetación, con infraestructuras y con preparación del personal”.
Del 1 de junio al 15 de octubre la Dirección General de Gestión Forestal elabora y publica a diario el Nivel de Alerta por Peligro de Incendios Forestales (NAPIF), herramienta clave que establece cinco categorías de riesgo (verde, amarillo, naranja, rojo y rojo plus) y regula las actividades susceptibles de generar igniciones.
Para la rojo plus el decreto del Gobierno del pasado 18 de marzo recopila y aclara como prohibiciones el encender fuego en espacios abiertos, el uso de maquinaria y equipos en los montes y en las áreas rurales situadas en una franja de 400 metros, el uso de material pirotécnico, las pruebas deportivas y actos públicos en el entorno forestal, así como el acceso mediante vehículos a motor a los montes de personas ajenas a la vigilancia, a la extinción y gestión, salvo el acceso a la propiedad, el desarrollo de actividades profesionales, agrícolas y ganadería.
La estadística es contundente: “El 90 % de la superficie forestal quemada en los últimos 15 años ha ardido en apenas el 1% de los incendios, coincidiendo con días de nivel naranja o rojo”, ha asegurado Ureta.
Refuerzo tecnológico y formación
La campaña de 2026 incorpora como novedades la creación de una nueva unidad de drones integrada por 16 profesionales y dos aeronaves no tripuladas, que permitirá mejorar las labores de vigilancia y apoyo a la extinción. En ella destaca, ha resaltado Oliván, la adquisición de un dron dotado de una cámara térmica para trabajar en las operaciones de remate y de noche e identificar mejor los puntos calientes de cara a planificar estrategias.
Asimismo, se consolida la aplicación FLAMA, que integra distintas herramientas digitales para una gestión más eficiente de los incendios. Entre ellas, la aplicación móvil 'Flamalight', mediante la que el personal podrá tomar datos y preparar cartografía en zonas sin cobertura para luego volcarlo al sistema cuando accedan a una zona con red. Además, se incorpora un nuevo vehículo autobomba con base en Villanueva de Gállego (Zaragoza).
Durante los meses previos se ha intensificado la formación del personal, con cursos de Dirección de extinción, capacitación de nuevos bomberos forestales contratados mediante la empresa pública SARGA y destaca la recuperación de la formación en investigación de causas, dirigida fundamentalmente a agentes para la protección de la naturaleza.
Medios disponibles
El dispositivo INFOAR cuenta con 62 brigadas forestales terrestres —57 simples y cinco dobles— y ocho helitransportadas, dirigidas cada una por un agente para la protección de la naturaleza, y nueve helicópteros.
En lo que se refiere a los medios de extinción, Aragón cuenta con ocho helicópteros de transporte y extinción (seis de carga ligera y dos de carga media) y una aeronave de coordinación.
También dispone de 41 vehículos autobomba tipo 2 —3.500 litros de capacidad—, de las que siete están conveniadas con las comarcas del Maestrazgo, Matarraña y Bajo Martín.
Asimismo, forman parte del dispositivo 26 vehículos 4x4 pick ups dotados con sistema de extinción —un depósito de 450 litros y bomba de impulsión—. Además, durante el periodo de máxima activación, se contratan 3 bulldozer con disponibilidad completa —uno por provincia—, montados sobre camión tractor con plataforma para su despacho inmediato.
La red de vigilancia se compone de un total de 80 puestos fijos en toda la comunidad: 24 en Huesca, 36 en Teruel y 20 en Zaragoza, distribuidos de forma homogénea por toda la geografía, en los que se realizarán un total de 9.496 jornadas.
Las instalaciones que completan el dispositivo de vigilancia y extinción constan de cuatro centros de Dirección y Coordinación y 122 estaciones base de cobertura TETRA y 3.569 puntos de agua. Asimismo, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico pone a disposición de las comunidades distintos recursos de extinción.
Balance antes del verano
Los datos provisionales entre octubre de 2025 y abril de 2026 reflejan una situación favorable. Se han registrado 145 incendios forestales en Aragón, un 6,45% menos que la media histórica, y una superficie afectada de 139,96 hectáreas, lo que supone un descenso del 67,48%. El incendio más relevante tuvo lugar en Zuera (Zaragoza) el pasado 26 de marzo, con 15 hectáreas afectadas.
El 77,24% de los siniestros se han quedado en conatos, lo que evidencia la eficacia de la detección temprana y la rápida intervención. Sin embargo, el análisis de causalidad mantiene la preocupación estructural: el 97,2% de los incendios tienen origen humano, con especial peso de la intencionalidad (31%) y las negligencias (47,6%), muchas de ellas vinculadas a quemas agrícolas.
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