El PP de Zaragoza impulsa el desalojo del Kike Mur, el último centro social okupado activo en la ciudad
El Ayuntamiento de Zaragoza ha aprobado el proyecto para transformar la antigua cárcel de Torrero en un Centro de Convivencia para Mayores, lo que supone el desalojo del centro social okupado (CSO) Kike Mur, que ocupa el edificio desde 2010. Esta decisión ha sido duramente criticada desde Zaragoza en Común (ZeC), al tratarse del último centro social okupado con actividad continuada en la ciudad.
El proyecto, con una inversión de 3,37 millones de euros, plantea una rehabilitación integral del inmueble manteniendo su estructura original, con el objetivo de convertirlo en un equipamiento municipal destinado a personas mayores del barrio. La propuesta incluye salas de convivencia, espacios polivalentes para actividades, aulas formativas, talleres y zonas de encuentro, además de la recuperación del patio central como espacio ajardinado.
El diseño contempla también la creación de una cafetería y comedor, así como despachos administrativos y una sala de actos, todo ello organizado en torno al antiguo patio de la cárcel, que se plantea como eje del nuevo centro. Según el Ayuntamiento, la intervención busca compatibilizar la conservación del edificio histórico con su adaptación a un uso “abierto, accesible y sostenible”.
La alcaldesa, Natalia Chueca, ha defendido que la actuación permitirá “recuperar un edificio ocupado ilegalmente desde hace más de 16 años” y transformarlo en un recurso para los mayores de la zona. El equipo de gobierno sostiene que la aprobación del proyecto básico es un paso necesario para poder iniciar el proceso judicial que permita el desalojo del espacio, una vía ya utilizada en otros inmuebles municipales ocupados.
Desde Zaragoza en Común, el concejal y presidente de la junta de distrito de Torrero, Suso Domínguez, ha cuestionado la operación y ha defendido que el CSO Kike Mur es “un activo en el barrio” que desarrolla actividad cultural, social y comunitaria. En su opinión, el proyecto responde a “una estrategia política que está suponiendo el cierre de espacios autogestionados en la ciudad”.
Domínguez ha asegurado además que el barrio ya cuenta con centros de mayores suficientes y que “no existía demanda vecinal” para ampliar este tipo de equipamientos en el edificio. En ese sentido, ha enmarcado la decisión municipal en una tendencia de “sustitución de espacios de gestión comunitaria” por proyectos institucionales.
Por su parte, el PSOE de Zaragoza ha defendido en anteriores ocasiones una propuesta alternativa para el futuro del inmueble. El concejal Horacio Royo ha planteado su transformación en un Centro de Memoria Democrática, en recuerdo de los presos políticos de la dictadura franquista vinculados a la antigua cárcel de Torrero.
El CSO Kike Mur ocupa el edificio desde 2010, en un espacio que formaba parte del antiguo complejo penitenciario de Torrero, construido en 1928 y cerrado como prisión en 2001. Desde entonces, el inmueble ha tenido distintos proyectos de transformación, mientras el edificio principal ha permanecido en uso como centro social autogestionado.
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