Los osos se acercan a Oviedo atraídos por las colmenas de entornos forestales
El Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) ha avistado en los últimos meses hasta tres osos pardos acercándose a las mismas puertas de la capital asturiana atraídos por colmenas instaladas en entornos forestales.
El trabajo de seguimiento que realizan sus integrantes, en colaboración con el Ayuntamiento de Oviedo, les ha permitido comprobar que el incremento forestal de las áreas periurbanas se convierte en una excepcional posibilidad para las abejas que recolectan pólenes y néctares de los bosques generando mieles de alta calidad y esta presencia de colmenas en el interior de los bosques representa también un gran atractivo para los osos que buscan alimento.
Bosques que aportan alimento
Al igual que ocurre con los jabalíes que cada vez proliferan más en núcleos habitados, los osos tampoco rehúyen las zonas del extrarradio de las ciudades.
Desde la asociación conservacionista subrayan que Oviedo/Uviéu es un entorno especial para los osos, ya que existen magníficos bosques de hoja caducifolia que aportan el refugio y el alimento para que los plantígrados puedan habitar tan cerca de la ciudad.
Buenos recursos naturales
Este conjunto de factores condiciona que abejas y osos se encuentren: “Asturias es una región que cuenta con formidables recursos naturales que llega a la practica totalidad de su territorio, excepto las zonas urbanas e industriales”, comentan desde FAPAS.
Las cámaras que han instalado han detectado en estos últimos meses la presencia de tres ejemplares de oso pardo, una circunstancia que consideran que no es nada excepcional ya que llevan más de 20 años identificando osos con sus cámaras en entornos rurales del concejo de Oviedo/Uviéu.
Las cámaras del FAPAS han detectado en los últimos meses a tres ejemplares de oso pardo a raíz de que iniciara un trabajo de seguimiento de fauna salvaje en colaboración con el Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu
Cuando iniciaron estas labores de seguimiento el oso acudía a los fondos de los valles ovetenses a comer las primeras cerezas maduras. Actualmente, lo hacen atraídos por el incremento de las colmenas que los apicultores han instalado en entornos forestales, lo que implica que haya presencia de osos durante más meses del año.
La asociación reconoce que la mejor solución para evitar problemas ante la presencia de osos en zonas donde hay instaladas colmenas es recurrir a la instalación de cierres de protección para evitar que se genere un conflicto entre la conservación del oso y la actividad apícola que cada vez más se asienta en las montañas cantábricas como una actividad económica con un gran futuro por la excelente calidad de las mieles naturales que se producen.
Protección ante los ataques del oso
La relación entre apicultores y FAPAS se está haciendo muy intensa especialmente con la puesta en marcha del proyecto de Apoyo a la Apicultura de Montaña en zonas oseras que permite que las colmenas queden protegidas cuando han sido atacadas por un oso.
El mismo día que se produce el daño, los miembros de FAPAS son avisados por el apicultor y acuden a valorar el sistema de cierre de protección a construir para que las colmenas queden perfectamente protegidas del oso.
Traslados a otros emplazamientos
En esta primera quincena de mayo ya ha sido protegido el primer colmenar dañado por el oso, y miembros del FAPAS ya han visitado esta semana un segundo colmenar en las inmediaciones de Trubia. De momento, el apicultor ha tenido que trasladar sus colmenas a otro emplazamiento que la asociación conservacionista ha construido.
Los colmenares dañados por el oso necesitan en general una reestructuración de los emplazamientos de las colmenas, estudiar por dónde se acceda con vehículos y facilitar en el futuro el manejo de las colmenas.
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