Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Sobre este blog

La historia tras la foto de un entierro de Gaza

Iñigo Sáenz de Ugarte

0

La foto de Paul Hansen que ha ganado el World Press Photo nos coloca al frente del cortejo funerario de dos niños muertos en un ataque israelí sobre Gaza en noviembre. Las dos víctimas tenían dos y cuatro años. Un informe de Human Rights Watch dedica unos párrafos a este ataque y sus consecuencias:

“El 19 de noviembre en torno a las 7.30 pm, un solo proyectil impactó en la casa de la familia Hijazi en el bloque 8 del campo de refugiados de Yabalía. La casa, de dos plantas de altura, quedó destruida en su mayor parte cuando los diez miembros de la familia se encontraban en su interior. El ataque mató a Fouad Hijazi, de 46 años y conserje en el instituto de secundaria Hamad, y dos de sus hijos, Mohamed, de cuatro años, y Sohaib, de dos. Su mujer, Amna, resultó herida, así como sus hijos y una hija.

Una de las supervivientes, Nur Hijazi, de 18 años, dijo que estaba en casa con sus padres, cuatro hermanos y una hermana cuando se produjo el ataque.

“Mohamed y Sohaib estaban con mi padre en otra habitación. El resto de la familia estábamos en otra habitación viendo la televisión. A las 7.30, vi cómo todo se puso de color rojo y toda la casa se vino abajo sobre nosotros. Me desperté en la casa de un vecino, y ellos me llevaron a una ambulancia. Estuve cuatro días en el hospital Kamal Adwan. Tengo dos huesos rotos en la espalda. No he necesitado que me operen, pero tengo mucho dolor. (Los médicos) Me han dicho que debo estar en la cama durante un mes”.

La casa de los Hijazi, inspeccionada por Human Rights Watch el 28 de noviembre, está en ruinas. Los edificios cercanos, en una zona muy poblada, sufrieron daños menores, excepto daños más evidentes en un lado de la casa que está al lado. El daño hace pensar en una bomba lanzada por un avión israelí. Human Rights Watch no encontró restos de proyectiles en la zona.

Un vecino que vive al otro lado de la estrecha calle, demasiado pequeña para que pase un coche, dice que no oyó ningún lanzamiento de cohetes en la zona en el momento (del ataque) o en cualquier otro durante los ocho días del conflicto. No hubo más explosiones en la zona esa noche. Él y otros vecinos dicen que no saben por qué fue atacada la familia Hijazi, porque la familia no tenía ningún contacto con grupos armados de Gaza. Uno de los hijos de Fouad había muerto en un ataque israelí cinco años atrás, dijo un vecino, pero fue un civil al que mataron de forma accidental.“

Muchos análisis han destacado la gran carga simbólica de la imagen, en especial por el precio que pagan las víctimas inocentes en todas las guerras. Hay otra lectura posible a la luz del análisis hecho por Human Rights Watch. En este como en otros ataques similares, no se pudo encontrar ninguna justificación material de mayor o menor peso en el ataque a una zona civil. No había en la zona, según HRW, milicianos armados que supusieran una amenaza a las fuerzas israelíes ni que estuvieran realizando ataques con cohetes sobre localidades del sur de Israel.

HRW recuerda que todos estos ataques deliberados sobre zonas civiles son crímenes de guerra.

Imágenes del rescate de las víctimas del ataque.

Sobre este blog

Etiquetas
stats