eldiario.es

9

Heridos, hambrientos, ateridos: ayudando a los animales en la naturaleza

Ardilla gris en rehabilitación.

Hay multitud de casos de intervenciones llevadas a cabo para ayudar a los animales que viven en la naturaleza. Por ejemplo, en países como India, Estados Unidos o Canadá es habitual distribuir comida a animales salvajes que se encuentran hambrientos debido a la escasez de recursos causada por un clima extremo. En otros casos, las intervenciones son masivas, como la campaña de vacunación de zorros contra la rabia en Europa, que ha conseguido erradicar dicha enfermedad del continente, siendo un programa después replicado en distintos lugares del mundo.

El éxito de estas intervenciones sugiere que muchas otras son definitivamente viables. El problema consiste en que la ayuda normalmente se restringe a los animales que pertenecen a una especie amenazada, o sólo se lleva a cabo si hay riesgo de que su aflicción se extienda a los humanos. Aquéllos que no satisfacen estas condiciones no reciben el mismo tratamiento y consideración, a pesar de experimentar los mismos niveles de sufrimiento. Sin embargo, la intensidad del sufrimiento de un individuo no depende del tamaño poblacional de su especie ni de los riesgos que suponga para otros seres sintientes. Así que no parece que existan razones que no sean arbitrarias para excluir a la mayoría de los animales de ser ayudados de esta forma y hacerlo cada vez que esté en nuestro poder prevenir o aliviar los daños que padecen.

Sin embargo, se defiende habitualmente que lo mejor que podemos hacer por los animales que viven en la naturaleza es simplemente dejarlos en paz. Es decir, que no tenemos ninguna razón para prevenir o aliviar los daños que los animales padecen a diario en el medio natural. Esto ha sido referido en la literatura como la “intuición laissez-faire”. Esta intuición se basa, habitualmente, en dos asunciones fundamentales. En primer lugar, se apoya en una cierta visión idílica de la naturaleza, según la cual los animales salvajes llevan, en general, vidas buenas, solamente amenazadas por interferencias humanas ocasionales. En segundo lugar, se basa en la idea de que sólo tenemos razones para ayudar a los demás en necesidad cuando su situación esté causada por la acción humana. Sin embargo, hay fuertes razones para pensar que esta intuición no está justificada y que, por tanto, debemos abandonarla.

Seguir leyendo »

¿Animales como ciudadanos?

Delfines en libertad.

La discusión sobre el reconocimiento del estatus moral de los animales, iniciada recientemente en los 70’s, ha ido transitando por nuevas sendas que amplían la discusión y brinda estrategias argumentativas que demuestran la necesidad de valorar la vida de los animales no humanos. Ese camino nos hace reconsiderar el criterio a través del cual los animales no humanos son acogidos dentro de nuestra comunidad moral de consideración, pasando del plano de lo ético hacia el plano de lo político.

Los conceptos clave de la Ética Animal, que a su vez constituyen el caudal argumentativo para justificar moralmente por qué un animal debe ser considerado, son sintiencia, intereses (Singer, Liberación Animal, 1975), individualidad, derechos (Regan, The case of the animal rights, 1983) y capacidades (Nussbaum, Las fronteras de la justicia, 2006)

No obstante, aprovechando ese caudal teórico, los estudios sobre la relación humano-animal han avanzado hacia el reconocimiento del estatus político del animal no humano, sobre la base de las obligaciones relacionales que tenemos con ellos dado que co-habitamos el territorio. Con ello, desplazamos el debate desde el campo de la teoría moral, hacia el campo de la teoría política a través del cual se les reconocería a los animales no humanos un estatus de ciudadanía diferenciada. Ello sería posible, primero, a partir de la idea de que los animales son seres sintientes con intereses y capacidades, esto es, reconociendo desde un punto de vista no-especista, que los animales tienen valor moral por sí mismos, no un mero valor instrumental. Y, segundo, construyendo una teoría política no-especista que reconozca que los animales también tienen un lugar en las relaciones sociales y que tienen cierta forma de pertenencia política.

Seguir leyendo »

El furtivismo, la cara más amarga de la caza

Rebecos decapitados por cazadores furtivos. Foto: Ecologistas de Asturias

"El Seprona desmantela en León una red que vendía por Internet trofeos de rebecos, corzos e incluso lobos y organizaba cacerías, en la mayor operación contra el furtivismo realizada desde hace años en esta provincia"

 "Tres detenidos y veinte imputados en una operación contra el furtivismo en la sierra Norte de Málaga. La red se dedicaba a la caza ilegal de cabra montés"

"La Guardia Civil detiene a 17 personas en la denominada Operación Pardina, que se dedicaban a la caza ilegal en Aznalcázar y los alrededores del Parque Natural de Doñana, territorio de expansión del lince ibérico"

Seguir leyendo »

Philip Wollen: de vicepresidente de Citibank a productor de Earthlings

21 Comentarios

Philip Wollen con sus perros adoptivos

La forma en la que nos expresamos puede conseguir que quien nos escucha o lee entienda, comparta y en muchas ocasiones se involucre. Con cierta frecuencia, en internet y en la vida real, las personas que luchamos por los derechos de los animales tenemos una cantidad de información tan brutal, tan devastadora sobre su sufrimiento, que volcamos todo nuestro dolor, nuestra rabia, de forma desordenada, incluso violenta en las palabras, provocando en ocasiones que nuestra denuncia no llegue a difundirse como debiera. Dicho de otra manera, a veces se consigue el objetivo contrario: asustar en lugar de empatizar, que es algo que no debería suceder jamás.

Hoy traemos el discurso de Philip Wollen pronunciado en el St. James Ethics Centre en Australia en 2012. Wollen es uno de los mejores activistas y oradores que el medio ambiente y los animales puedan tener. Brillante, certero, literario, honesto, profundo, Wollen tiene la capacidad de derramar empatía cuando habla. Todo en su argumentación encaja como si fuera un puzzle. Y aunque el dolor sustente cada palabra de su discurso, la medida, el equilibrio, la eficacia de cada una de las imágenes que crea lo hacen eficaz como pocos discursos consiguen hacerlo. Wollen nos muestra el mundo con dureza, pero también con ternura, con sentido del humor y, por supuesto, con esperanza. La esperanza del cambio necesario. El vídeo y el texto que hoy os mostramos son diez minutos de belleza shakespeariana. Disfrutad de un hombre esencialmente bueno y brillante, el señor Philip Wollen.

Philip Wollen, nacido en Australia en 1950, fue vicepresidente de Citibank y gerente general de Citicorp. A los 34 años, su nombre figuraba en la lista de los cuarenta principales ejecutivos de su país. En 2005 recibió la Orden de Australia y en 2007 obtuvo el reconocimiento de Australiano del Año. A los cuarenta años dio un giro a su vida convirtiéndose en un filántropo. Desde hace décadas, Wollen colabora en más de medio millar de proyectos en cuarenta países, fundamentalmente dedicados a la infancia, el medio ambiente y los derechos de los animales. Se puede seguir su trabajo a través de Winsome Constance Kindness Australia. Wollen es además el productor de la trilogía Earthlings.

Seguir leyendo »

La determinación animalista de Gustavo Petro, alcalde de Bogotá

Valla publicitaria en Bogotá: "Las corridas no vuelven. Petro se queda". Foto: Plataforma ALTO (Animales Libres de Tortura)

La protección animal en Colombia

Permítanme un par párrafos de historia, y así evitamos perdernos en una maraña de leyes, sentencias, instancias y jerga jurídica. 

En 2004 se redacta en Colombia la Ley 916 de "Protección Animal", que incluye un reglamento taurino que ningún amante de la mitología puede dejar de leer. Con expresiones que no se usan desde el Mío Cid, un grupo de nobles caballeros con armadura y hachas de petos redacta uno de los textos más alucinantes que se conozcan en ámbitos legislativos de la era moderna (esto es, no escrito en piedra).

Seguir leyendo »

Sean generosos con las amapolas y con las prohibiciones

Soldado británico con su perro en el frente. Primera Guerra Mundial, 1915. Foto: Library Congress

Desde hace tiempo viene ocurriendo una variación en la señalización que restringe el acceso de un perro a toda zona ajardinada. Se ha elegido e impreso a un pastor alemán, barrado en rojo, y en pose de certamen canino. Puede contener esto alguna lógica y acaso tengan libre circulación los terrier, los collie, los galgos, los chihuahuas… Acaso. Sucede algo similar con la prohibición escrita de no alimentar a las palomas urbanitas, pues es posible entender que sí se puede repartir algo entre los palomos. Lo cierto es que la raza seleccionada como prohibición pareciera añadir una cierta peligrosidad a cualquier perro que intenté cruzar del asfalto a la tierra sembrada.

Los modos y maneras de la prohibición resultan inestables, varían, fingen un cuidado y hasta parecieran esmeradísimas disertaciones silenciosas, siempre elucubradas para proteger al ciudadano. Se prohíbe al perro la entrada al parque, jardín o plaza pública, luego se prohíben las bicicletas y balones (o pelotas, según) y le sigue el resto de las ruedas (patines, patinetes, monopatines…), más tarde desaparecen las arenas y arriates y abunda el concreto y las losas, los bancos pasan a tener reposabrazos y tanto llega a parecerse esa zona ajardinada al asfalto circundante que ¿para qué conservar ya esos árboles sin nada alrededor? (como ocurre en la actualidad con la plaza de la Villa de París, en Madrid, que está encontrando resistencia ciudadana para evitar su desaparición).

Los símbolos están revueltos, y las prohibiciones andan desatadas, y hasta los perros prohibidos han cambiado de tamaño. Ya desde hace décadas ha conllevado numerosos problemas esto del prohibir. Por razón del año que se conmemora como inicio de la Gran Guerra (que reviviremos hasta el Armisticio, en el próximo 2018), cabe recordar al perro de guerra, leal, paciente, entregado y siempre víctima.

Seguir leyendo »

No hay nada más triste que los caballitos pony

Carrusel con ponis en una feria de verano. Foto: Partido Animalista (PACMA)

Lo dice la canción de Hidrogenesse:

“No me digas que no hay nada más triste que lo tuyo.

Hay miles de cosas en el mundo

Seguir leyendo »

Un infierno sobre ruedas: daños colaterales de la tauromaquia

31 Comentarios

@Roger Olmos 2014. SIN PALABRAS (FAADA/Logos edizioni)

Hay una tragedia que no se plasma en el ruedo, y que por tanto nadie es capaz de maquillar con las consabidas pildoritas sedantes del arte y la cultura.

Con frecuencia hay un después de la lidia, cuando la gente fija su atención en el diestro, héroe o villano, para el aplauso o el insulto, según toque. El toro, al derrumbarse sobre el albero, oficialmente derrotado, cesa en su protagonismo. Pero a menudo el morlaco sigue dándose cuenta de todo, aunque su cuerpo ya no le responda, por la sencilla razón de que fue cercenada su médula espinal, o como se llame eso que nos permite a los vertebrados gestionar nuestras extremidades con cierto libre albedrío. A pesar de todo, los pulmones suelen ser unos órganos tozudos, y continúan su labor, para desgracia del animal, que siente así que se ahoga; y siente bien, porque la mayoría muere por falta de oxígeno. (Pruebe el lector a dejar de respirar durante unos segundos, y comprobará en carne propia de lo que se habla). Y a veces llegan conscientes al desolladero, lo cual no es óbice para que los operarios den comienzo al protocolo de desguace, pues el siguiente –vivo o muerto– apenas tardará veinte minutos en traspasar la cortina de plástico hediondo.

Y hay un antes. Una tragedia que los toros traen en su mochila biográfica, rumiada en la dehesa, lejos de miradas indiscretas, y de manera especial durante el desconcertante último capítulo de su vida campestre, cuando un buen día aparece en lontananza un cubo tambaleante y móvil, cada vez más grande. Vienen a por ellos.

Seguir leyendo »

No te traigas un macaco, no son "mascotas"

Viva, hembra rescatada de macaco de Berbería. Foto: Primadomus Fundación APP

En 1974 había en Marruecos unos 17.000 macacos de Berbería, la única especie de primates originaria del norte del Sáhara. Quedan menos de 5.000, debido sobre todo a la captura de crías, que son víctimas del tráfico ilegal a través del Estrecho de Gibraltar y, desde España, acaban como “mascotas” en cualquier punto de Europa.

“No somos mascotas” es el lema de una campaña para concienciar a los cientos de miles de viajeros que cada verano cruzan el Estrecho. Quienes hacen alguna de las rutas entre España y Marruecos a bordo de los ferrys de la compañía FRS durante los meses de julio y agosto están viendo en las pantallas un vídeo animado sobre los riesgos de adquirir una cría de macaco. Además, reciben un folleto explicativo junto a sus tarjetas de embarque, y pueden obtener más información en posters exhibidos en los barcos.

Es el quinto año que se pone en marcha esta iniciativa para frenar un comercio ilegal que, según los expertos, afecta directamente a 200 macacos cada año y pone en serio peligro la supervivencia de las poblaciones naturales de esta especie.

Seguir leyendo »

Becerradas: cachorros víctimas de miserables

105 Comentarios

Los "mozos" cortan una oreja a un becerro aún vivo, el pasado domingo en El Escorial. Foto: Partido Animalista PACMA

Cada verano el municipio de El Escorial celebra sus fiestas de "Mozos, casados, solteros y viudos", con actividades de todo tipo y para todos los públicos, incluidos niños. Y como es desgraciadamente habitual en España, también en este caso el maltrato animal está incluido en el programa de festejos. El sufrimiento de animales amparado en la tradición y en la diversión es siempre deleznable, pero más aún cuando se trata de cachorros de menos de dos años, que son sometidos a todo tipo de vejaciones y torturas por parte de los “mozos” del pueblo, ávidos de sadismo y sin atisbo alguno de compasión o empatía.

Después de varios años de suspensión de la becerrada, este año el equipo de gobierno municipal, del PP, desoyó las solicitudes formuladas por el Partido Animalista (Pacma) para trasladar la opinión de las más de 14.000 personas que habían pedido con su firma una nueva suspensión.

Seguir leyendo »