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Este blog se dedicará a hablar de uno de los fenómenos más incipientes de la actualidad: el mundo seriéfilo. Recomendará, analizará y traerá curiosidades de series de televisión estadounidenses, británicas, europeas y de otros países del mundo.

 

’Love’: el amor ya no es lo que era

Foto: Netflix.com

Las comedias románticas de nuevo cuño que han surgido en estos últimos años, como ‘Man Seeking Woman’, ‘You´re the Worst’ (de la que ya escribí aquí), ‘Scrotal Recall’ o ‘Catastrophe’ han supuesto un verdadero soplo de aire fresco a un género manido y trillado. Además, los treinta -excepto en la última que cité- se han convertido en la edad favorita en este tipo de series a la hora de analizar, reflexionar y explorar los nuevos paradigmas en las relaciones de pareja, aunque también para mostrarnos el lado menos amable de una generación que se esfuerza por madurar y salir adelante en un mundo tremendamente hostil y complejo.

Hace unos días Netflix, el gigante del ‘streaming’, estrenó ‘Love’, su nueva comedia ‘romántica’. Esta nueva propuesta está creada por el mítico Judd Apatow (‘Freaks and Geeks’, ‘Girls’ o ‘The 10-Year-Old Virgin’), con una más que dilatada carrera en dirección, producción y escritura. Junto a él está Paul Rust (‘Arrested Development’), que la protagoniza, y Lesley Arfin (‘Brooklyn Nine Nine’, ‘Girls’ o ‘Awkward’). La serie, de corte ligero y carne de ‘binge watching’, consta de una primera temporada de diez episodios y aunque ya se ha ganado la renovación por una segunda que se estrenará seguramente en 2017.

Chica conoce a chico o chico conoce a chica, da igual porque ‘Love’ narra la historia de dos treintañeros: Mickey (Gillian Jacobs) imprevisible, desvergonzada y con mucho amor propio y de Guy (Paul Rust), un ‘nerd’ de manual. La relación que surge entre ambos sirve para navegar por el compromiso, la intimidad, la amistad, las adicciones, los sueños, el síndrome de Peter Pan y por supuesto el amor.

Judd Apatow no ha construido una comedia romántica al uso, cierto es, pero sí que da la impresión durante gran parte de ella, de que es algo que ya hemos visto antes. La historia se mueve entre lo insípido -la parte central de la temporada- y algo más brillante en los episodios finales cuando hay más fuerza dramática. Le falta equilibrio narrativo entre la comedia -a veces no termina de funcionar- y el drama -donde está más fina-, pero sin duda, la serie deja algún capítulo y momento digno de reseñar.

‘Love’ no empieza a funcionar mejor hasta mitad de la temporada cuando le dan un puntito más trágico y más crudo al binomio protagonista y, quizás, ese sea el camino a seguir en la segunda temporada. Aunque realmente la baza de la serie es que empatices con Mickey y Guy, y que te gusten este tipo de historias con tintes (a)románticos. Al final, pienso que se quedan a mitad de camino de algo más ácido e hiriente.

Lo positivo de la serie de Judd Apatow es que es una vez que le pillas el punto, es muy jodida a su manera, es decir, al final se establece una reflexión sobre las relaciones tóxicas y disfuncionales -cuáles no lo son ahora-, además de la dificultad de establecer vínculos reales y afectivos en una sociedad hiperconectada. El relato también explora la imposibilidad (o no) de madurar en una contemporaneidad que se presenta con más trabas que facilidades.

Las relaciones de pareja, para bien o para mal, han cambiado y eso hay que tenerlo en cuenta y, así lo retratan este tipo de series. En ‘Love’ los protagonistas se esfuerzan tantísimo en ser normales que a veces da risa y de ahí algún momento cómico brillante. La actriz Gillians Jacobs, infravalorada en ‘Community’, se marca un personaje que le sienta como anillo al dedo. Mickey es adicta a todo: al amor, a las relaciones, a las drogas, al alcohol y al desastre en general; pero, ante todo es una narcisista redomada que es especialista en aprovecharse de todos los que están a su alrededor. Los mejores momentos en la serie son de ella. Paul Rust interpreta a Gus, un flacucho, ‘bueno’ y esmirriado ‘nerd’ de manual al que se le dan mal las chicas. La ficción está narrada prácticamente desde su perspectiva, se nota que es productor; aunque, sinceramente me atrae más la de ella, mucho más compleja e interesante. Ellos desprenden química en la pantalla y son la excusa perfecta para comprar ‘Love’.

Los secundarios aparecen para contrapuntear a los protas: Bertie (Claudia O`Doherty), genial y simpática compañera de piso de Mickey; Aria (Iris Apatow) joven, caprichosa y emergente estrella de televisión; o el Dr. Greg Colter (Brett Gelman) el excéntrico jefe de Mickey, entre otros.

La evolución de ‘Love’, una vez que pillas el tono, es muy favorable y, como dije antes, gana mucho a mitad de temporada hasta el final. De hecho, no sabes realmente quién es más tóxico de los dos protagonistas. Aún así, la serie es ligera y un pelín sosa flojeando en muchos aspectos -sobre todo en muchos de los diálogos y en alguna parte cómica-, pero que deja algunos momentos muy buenos.

En conclusión, ‘Love’ no es ni mucho menos la serie del año y tampoco llega a mostrar algo que no hayamos visto antes pero sí que se convierte en un producto perfecto para maratonear una tarde de domingo. Una historia para amantes del género que están cansados de los típicos cuentos de hadas. Porque el amor ya no es lo que era.

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29 de febrero de 2016 - 11:28 h

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