Cientos de jóvenes en Castilla y León han salido este viernes a las calles de las nueve capitales de provincia en una jornada de huelga convocada por el sindicato de estudiantes para alertar de la “ola retrógrada” que, a su juicio, se vive en las aulas por el apoyo que cosechan los “partidos fascistas” entre la juventud.
Así lo ha asegurado el portavoz del sindicato de estudiantes en Castilla y León, Eduardo Alonso, en la principal protesta de esta jornada, en Valladolid, que ha reunido a casi un centenar de jóvenes en la céntrica plaza de Fuente Dorada con mensajes contra el “fascismo” y la violencia machista.
Convocada a dos días del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, con el objetivo de “vaciar las aulas” y reivindicar la “continuidad de la lucha feminista entre la juventud”, los estudiantes han alertado de que estas posiciones “reaccionarias” están provocando que muchas jóvenes se sientan “solas y en riesgo” ante estos discursos, ha expresado por su parte la responsable de Juventud de Podemos Castilla y León, Abril Martín.
Así, ambos portavoces han puesto el foco en el contexto político y social que, a su juicio, afronta la juventud.
Alonso ha insistido en que existe una “gran preocupación” por el respaldo que partidos de “ultraderecha”, especialmente Vox, están obteniendo entre jóvenes de entre 18 y 25 años.
Según ha argumentado, en ese grupo de edad se estaría consolidando un apoyo creciente a discursos que ha tildado de “retrógrados, machistas y negacionistas de la violencia de género”.
A su juicio, ese fenómeno estaría alimentado por contenidos difundidos en redes sociales por algunos creadores de contenido e “influencers”, a quienes ha acusado de difundir mensajes de odio que influyen especialmente en los jóvenes.
El representante estudiantil ha defendido que la violencia de género existe y que las mujeres siguen siendo víctimas de asesinatos por el hecho de ser mujeres, por lo que ha considerado necesario “reforzar la educación y la información sobre igualdad”.
En ese sentido, ha reclamado una mayor formación histórica y social en los centros educativos y ha animado a los jóvenes a “informarse a través de fuentes fiables y a leer sobre la historia del feminismo y la lucha por los derechos de las mujeres”.
Por su parte, Martín ha explicado que muchas jóvenes perciben que en sus aulas se reproducen mensajes críticos con el feminismo o con los avances en igualdad, lo que genera “un clima de incomodidad y de soledad”.
Ha señalado que esta situación se percibe especialmente en ámbitos educativos con fuerte presencia masculina, como algunos estudios tecnológicos, donde las alumnas siguen siendo minoría.
“Las chicas y las estudiantes no están solas”, ha resumido Martín, que ha reivindicado la movilización feminista como una “red de apoyo para defender sus derechos”.
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