UGT reprocha a la Junta de Castilla y León que no refuerce a los bomberos forestales porque la UME “ya soluciona los problemas”
UGT reprocha a la Junta de Castilla y León que no refuerce sus plantillas porque “se ha acostumbrado” a que venga la UME “a solucionar los problemas”. “La UME se creó para cosas excepcionales, no para todos los días. Y últimamente se llama todo el rato a la UME”, ha protestado este miércoles en rueda de prensa el secretario general de UGT Servicios Públicos Castilla y León, Tomás Pérez Urueña.
“Hay una permanente carencia de personal. No se cubren las bajas, vacaciones, se tarda un año en cubrir una jubilación, la maternidad también… No solo en época de peligro bajo y medio, sino también en peligro alto”, ha lamentado el vicesecretario de administración autonómica y Diálogo Social, Carlos Arenas.
El sindicato ha valorado positivamente que el Gobierno de España asumiera el mando único durante el incendio que afectó a 77.000 hectáreas entre las provincias de Ávila, Madrid y Toledo. El sistema de comunicación es diferente en Castilla y León a otras autonomías -lo que normalmente ralentiza al operativo-, pero en esta ocasión la comunicación ha mejorado, ha explicado Carlos Arenas. “El mando único fue un acierto, pero debe ser extraordinario. Las BRIF y la UME son un refuerzo, no algo ordinario”, ha reivindicado el responsable federal de bomberos forestales, Javier García.
Vacantes sin cubrir
Según ha ejemplificado el sindicato, ayer en Valladolid no funcionaban la mitad de las autobombas porque uno de sus miembros estaba de baja o vacaciones, había 14 puestos vacantes de los 72 agentes medioambientales y otros 14 trabajadores no habían recibido la formación necesaria sobre incendios. Además, había tres torretas (de 12) sin vigilancia porque las vacantes no se cubren.
En su visita a la base de Carrascal (Quintanilla de Onésimo) constataron que solo uno de los siete trabajadores de Tragsa trabajaba todo el año: otro tenía un contrato fijo discontinuo de cinco meses y otros cuatro solo temporal de cuatro meses, con una formación que no incluía el comportamiento de los incendios de sexta generación. “Estamos cansados de que la Junta de Castilla y León haga conciertos con las empresas privadas y luego no vigile que estas cumplan”, ha afeado Pérez Urueña.
La secretaria del Sector de Administración Autonómica, Isabel Zurro, ha reclamado que “se tome en serio a las personas que trabajan en el operativo” y se aplique un protocolo que obligue al regreso a base de todo el personal para encapsular la ropa sucia y realizar evaluaciones de riesgo adaptadas a cada puesto.
Piden una reforma real
Los diferentes portavoces de UGT han reclamado al presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, que reforme y amplíe el operativo de extinción de incendios. “La Junta de Castilla y León quiere legislar. Lo que tiene que hacer es cumplir la Ley que ya está aprobada”, ha reivindicado Javier García, que ha recordado que aún está pendiente el 90% de los planes municipales de evacuación y de anillos de seguridad y que la dotación sigue sin ser suficiente dado el elevado volumen de masa forestal de Castilla y León. Además, todavía se sigue hablando de “peón forestal” a pesar de que la Ley Básica de bomberos forestales obligaba a reevaluar las categorías profesionales para homogeneizar los dispositivos.
UGT ha recibido una convocatoria para reunirse con la Junta de Castilla y León el 15 de septiembre y negociar los presupuestos autonómicos, aunque Pérez Urueña ha puesto el foco en la importancia de que estas cuentas luego se ejecuten. “La Junta mantiene el 15-20% de las plazas sin cubrir y utiliza ese dinero flotante, ese remanente, para sus propios intereses, como una interinidad o una comisión de servicio”, ha protestado Carlos Arenas.
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