Dos imputados del caso Montoro defienden la “intermediación” de Jordi Pujol Ferrusola con una constructora: “Lo importante es la agenda”
El juicio a la familia Pujol Ferrusola encara su recta final con la comparecencia de los peritos. La sorpresa ha saltado este martes con el currículum de dos de los expertos propuestos por la defensa del empresario Josep Cornadó para defender los pagos de la constructora Copisa a Jordi Pujol Ferrusola. De entre todos los peritos a elegir, han comparecido ante el tribunal Manuel de Vicente Tutor y Francisco Piedras, inspectores de Hacienda en excedencia e imputados en el caso Montoro.
El juez de Tarragona que también mantiene investigado al exministro de Hacienda describe a Tutor y Piedras, que siguieron a Montoro tanto en su despacho privado Equipo Económico como en el Ministerio, como receptores de pagos de empresas gasistas para obtener “modificaciones legislativas favorables”. Para ello, ambos “habrían utilizado sus influencias en el Ministerio de Hacienda”, agrega el instructor.
Este martes, Tutor y Piedras han comparecido como peritos en el caso Pujol a propuesta del exresponsable de la constructora Copisa. Según la Fiscalía, la empresa pagó 2,5 millones en comisiones al hijo mayor del expresident por supuestos servicios de asesoramiento e intermediación en operaciones inmobiliarias, de los que, sin embargo, para Anticorrupción no constan documentos que los demuestren.
Ni Tutor ni Piedras han detallado al tribunal que han formado parte del despacho del exministro de Hacienda. Piedras sí ha contado que fue director del gabinete técnico del Ministerio y que lleva 20 años como “consultor”. Tutor ha indicado que lleva 18 años en excedencia de su plaza de inspector de Hacienda y que ha realizado varios peritajes en causas judiciales.
Según Tutor, el dinero que recibió Pujol de Copisa forma parte de “las prácticas de mercado existentes”. Ambos peritos han instruido al tribunal sobre el papel de los intermediarios en lo que ha sido una clase sobre la evolución del capitalismo en España. Y han destacado que su pericia era “de carácter teórico”.
De Tutor ha remarcado que en España, con datos de 2019, había 166.000 personas dedicadas a la intermediación comercial, un trabajo, que, según su pericia, se puede llevar a cabo de forma unipersonal “con un teléfono”.
El fiscal anticorrupción Fernando Bermejo ha logrado acorralar al perito al preguntarle por los distintos ámbitos (una refinería, un parque de placas fotovoltaicas, inmobiliario, financiero) por los que Pujol Ferrusola recibió pagos de Copisa. “¿Se puede ser experto en todo eso?”, ha inquirido el fiscal. “Lo importante es la agenda, no es necesario ser ingeniero”, ha respondido Tutor.
Más allá de las eventuales responsabilidades penales, tanto Jordi Pujol Ferrusola como Equipo Económico compartían una gran cantidad de contactos, tal y como han constatado los respectivos casos.
La descripción de Piedras de la labor del intermediario ha sido canónica: “El profesional que se dedica a poner en contacto a vendedor y comprador para un negocio que aporte valor a ambas partes”. En especial, ha agregado el perito, en “mercados donde existe asimetría de información”, esto es, donde el negocio no aparece en boletines oficiales, como sí pasa en una licitación pública.
Así ocurre, ha ahondado Piedras, en el mercado de la construcción en el que se establecieron las relaciones comerciales entre Pujol Ferrusola y Copisa. De Tutor también ha explicado que los márgenes de remuneración de los intermediarios, según parámetros de la OCDE citados por el perito, son de entre el 2 y el 5% de las operaciones. Los pagos recibidos por Pujol están dentro de estos márgenes, ha agregado.
Ambos peritos también han justificado el punto que más ha atacado el fiscal: la falta de documentación (contratos, correos electrónicos) de las labores de documentación. “Depende de la confianza que exista entre intermediario y la empresa es posible que no exista documentación”, ha valorado Piedras. Así funciona el mundo de los negocios, según dos imputados del caso Montoro.
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