Judit Martín revela que el director Lluís Pasqual usó una imitación suya de Montserrat Caballé como verídica
Judit Martín guardó silencio durante años sobre una historia que le provocaba una mezcla de incredulidad y fascinación profesional. Sin embargo, la actriz y humorista catalana ha decidido contar ahora un episodio que abre multitud de interrogantes sobre uno de los mayores homenajes dedicados a Montserrat Caballé tras su muerte, el que dirigió el dramaturgo Lluís Pasqual en el Liceu en 2019.
La revelación llegó en La Ruina, el pódcast presentado por Ignasi Taltavull y Tomàs Fuentes, donde los invitados comparten experiencias embarazosas o surrealistas. Martín apareció dispuesta a explicar una anécdota que llevaba mucho tiempo reservándose, según dijo, “por posibles problemas legales”.
Según explicó la actriz, que se encuentra en plena gira de presentación de la película Pizza Movies, hace seis años, cuando todavía empezaba en el mundo de las imitaciones en la radio recibió un mensaje de “alguien muy prestigioso relacionado con el mundo del teatro”. Aquella persona le comentó que Carlos Latre la había recomendado para un trabajo muy concreto: recrear la voz de Montserrat Caballé.
Aquel misterioso hombre no era otro que Lluís Pasqual, fundador del Teatre Lliure y figura clave de la escena teatral catalana e internacional. El encargo estaba relacionado con el homenaje que el Gran Teatre del Liceu dedicó a la soprano en 2019, un año después de su fallecimiento.
Judit Martín explicó en el pódcast que el trabajo exigía un nivel de precisión enorme. Tenía que reproducir la voz de Caballé a finales de los años ochenta y no solo eso, sino que sonara como la voz de la diva catalana después de cantar. “Era algo serio, yo estaba acojonada y me lo trabajé muchísimo”, explicó en La Ruina.
La grabación se realizó en los estudios del Liceu. Allí, según recordó, “había una persona que había sido mánager o muy cercana a la soprano. Y estaba todo el equipo mirándome desde la pecera. Yo tenía que leer unas frases, hice unas pruebas y me dijeron que era correcto, pero que después de cantar, la soprano hacía una voz un poco más engolada. Lo repetí hasta la saciedad, hasta que vi que a la que había sido su mano derecha se le perlaron los ojos: '¡Es ella!'”.
La actriz asegura que jamás se concretó ninguna remuneración. Le comunicaron que producción contactaría con ella más adelante, aunque aquella llamada nunca llegó. “Yo no tuve el valor de reclamar más”, explicó después en declaraciones al programa Versió RAC1.
La sorpresa más grande apareció tiempo después, durante la emisión televisiva del homenaje desde el Liceu. Judit Martín seguía el acto desde casa cuando escuchó una voz muy familiar. Era la suya.
En escena, Lluís Pasqual presentó una supuesta grabación histórica de una entrevista realizada a Montserrat Caballé en 1988, después de una actuación en el Teatre Fortuy de Reus. En aquel audio, que se emitió en la gala del Liceu, la soprano hablaba con el director teatral y expresaba su deseo de que, si algún día se organizaba un homenaje en su honor, fuera él quien lo dirigiera.
Este diario se puso en contacto, sin éxito, este jueves con Pasqual para recabar su versión de los hechos. Este viernes, el director ha manifestado a elDiario.es que no tiene “nada que añadir” a lo que ha tildado de “broma de mal gusto”, y ha pedido “dirigirse a las fuentes para saber qué es verdad y qué no”.
Según Martín, nadie informó al público de que aquella voz pertenecía realmente a una imitadora. “Me enteré viendo el homenaje en directo desde mi casa. Me quedé helada”, afirmó en Versió RAC1.
La actriz insiste en que entendía el trabajo como una recreación sonora. Lo que nunca imaginó fue que el audio acabaría presentándose públicamente sin aclarar su origen. “Creo que en ningún momento se explicó que la persona que hablaba era yo”, señaló también en RAC1.
En el fragmento emitido durante el homenaje, Pasqual le pedía a Caballé “que no muriera nunca”. La soprano (que en realidad era Martín) respondía que, llegado el día de un homenaje para que “la gente no se aburra”, quería que él se encargara de dirigirlo.
A pesar de todo, Martín considera posible que aquella conversación entre Caballé y Pasqual se produjera realmente y que el documento sonoro se hubiera perdido con el tiempo. Aun así, subraya que nadie le comunicó que la recreación se utilizaría de aquella manera: “No salí ni en los créditos”.
El uso de dramatizaciones forma parte del lenguaje audiovisual y teatral desde hace décadas. No obstante, esta controversia nace de la ausencia de una explicación al público asistente al evento sobre el origen de aquella voz.
Martín ha afrontado toda la situación con una mezcla de desconcierto e ironía. Incluso bromeó sobre el resultado de su trabajo. “Lo que me hace más ilusión de todo es que como imitadora no puedo aspirar a más”, dijo entre risas en RAC1, orgullosa de que la interpretación resultara tan convincente.
Las declaraciones de la actriz han tenido consecuencias inmediatas. Fuentes del Gran Teatre del Liceu explicaron a Versió RAC1 que la institución ha abierto una investigación interna para aclarar lo sucedido. Desde el teatro aseguran haberse mostrado muy sorprendidos por las revelaciones y recuerdan que los hechos ocurrieron bajo una dirección anterior. También están recopilando información y contactando con Lluís Pasqual para reconstruir cómo se realizó aquella grabación y de qué manera terminó formando parte del homenaje.
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