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Entrevista Presidenta Comité Científico Asesor para la COVID-19 en Catalunya

Magda Campins: “Sin medidas drásticas en Catalunya la situación en unas semanas era de colapso sanitario”

La jefa de Epidemiología del Hospital Vall d'Hebron, Magda Campins.EFE/ Marta Pérez/Archivo

Catalunya pasará en unos día de no tener apenas restricciones por la COVID-19 a cerrar el ocio nocturno, reducir el aforo de los bares, decretar el toque de queda –si lo avala la justicia– y limitar las reuniones a un máximo de diez personas. Los expertos venían alertando del peligroso aumento de positivos en esta sexta ola, pero la aparición de la variante ómicron, más contagiosa, ha acabado de disparar las cifras en toda Europa. 

Catalunya llega al final de trimestre con récord de contagios entre alumnos

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Magda Campins, jefa de Epidemiología y Medicina Preventiva en el Hospital Vall d'Hebron, preside en estos momentos el Comité Científico Asesor para la COVID-19 en Catalunya. El último informe de este organismo, en el que se ha basado la Generalitat para adoptar las medidas más duras de todas las comunidades autónomas, alertaba este domingo de que se podían superar los 25.000 contagios diarios a principios de enero si no se reaccionaba de forma contundente.  

Sus recomendaciones iban incluso más allá de las adoptadas por el Govern, como el cierre por completo de los interiores de los bares o la reducción de reuniones a cuatro personas, pero a la vez no contemplaban la prohibición de la movilidad nocturna. Una medida que el Ejecutivo catalán sí ve necesaria para acompañar a las demás.

¿Cuánto ha cambiado la situación en las últimas dos semanas para que hayamos pasado de no tener restricciones a recuperar algunas de las más contundentes?

Hace dos semanas habíamos crecido un 30%, desde la semana anterior, y esta última semana hemos crecido un 56%. Esto va asociado a que hemos ido conociendo lo que pasaba con la variante ómicron, que desde que se descubrió en Sudáfrica se vio que su transmisibilidad era mucho más alta. Después se confirmó en Reino Unido y Dinamarca. Debido a esa transmisibilidad, las estimaciones matemáticas que hicieron algunos miembros de Comité Científico Asesor del Govern reflejaban que nosotros estábamos creciendo al mismo ritmo.

En el informe del Comité Asesor advertían que se podían alcanzar los 25.000 contagios diarios en enero. ¿Con las medidas actuales este escenario se va a evitar?

Depende de más factores. Para empezar, del cumplimiento de estas medidas porque, claro, una cosa es ponerlas, pero otra es monitorizar que estas se cumplan. Porque por ejemplo todos hemos visto que el cumplimiento del certificado COVID es irregular o que en el ocio nocturno debía irse con mascarilla y en las discotecas no la lleva nadie. Por eso cuestiones como reducir las interacciones en las reuniones familiares a 10 personas son muy difíciles de controlar, porque dentro de un domicilio particular habrá familias que lo cumplan estrictamente y otras que se junten 25 personas. Todo depende de la responsabilidad individual.

Y por otro lado, también dependerá de cómo se comporta la variante. Parece en estos momentos que sí que puede ser menos grave que la Delta y, si eso es así, aunque a nivel de saturación de los hospitales y las UCI, que es lo que más nos marca, si paramos un poco los contagios quizás no haya que endurecer más las medidas. Pero no todo el mundo se toma muy en serio la importancia de todas estas medidas o tendremos que ir a medidas más contundentes.

O todo el mundo se toma muy en serio la importancia de todas estas medidas o tendremos que ir a medidas más contundentes

¿Están satisfechos con las medidas tomadas por el Govern?

Sí, como Comité científico estamos satisfechos, en el sentido de que el Govern ha valorado todas las evidencias y la justificación científica del documento y realmente ha tomado medidas. Estamos, por decirlo de alguna forma, contentos, porque vemos que se están dando pasos y, además, pasos que son difíciles. Porque yo entiendo que el que está en el Gobierno y tiene que tomar unas medidas de este tipo, a tres días de Navidad, realmente no lo tiene nada fácil. 

Cuando advierten sobre medidas contundentes es difícil no pensar en un confinamiento total como el de la primavera de 2020. ¿Es posible un escenario así?

Yo creo que antes tenemos un poco de recorrido, actuar en los lugares donde sabemos que hay más interacción y por tanto más riesgo de contagio, que sabemos que son ocio nocturno y restauración. Y el ocio nocturno ya se ha cerrado, así que antes podríamos llegar al cierre de todos los espacios interiores de la restauración, porque son los lugares que se va sin mascarilla, cierre de gimnasios, de cines… Es decir, todos lo que son cosas no esenciales. Y un confinamiento como el de la primera ola no lo hemos contemplado. Hemos contemplado que se podría llegar a un confinamiento pero en el que tú puedes salir de casa, para ir a caminar, a hacer ejercicio, trabajar etc.

Ustedes pedían el cierre por completo de los interiores de los bares y un máximo de reuniones de cuatro personas. ¿Cree que el Govern se ha quedado corto?

Lo veremos en los próximos días. Nosotros en el Comité somos sobre todo sanitarios, aunque también hay matemáticos, economistas y de bioética, pero el tema de las decisiones económicas no podemos valorarlo, porque no sabemos. Lo hemos valorado todo por impacto en salud, y el que puede tener esta ola puede ser muy importante, porque nos enfrentamos a una variante muy, muy transmisible y el incremento de casos puede ser muy importante. Y aunque se confirmase que es menos grave, como se apunta aunque aún sin evidencias muy sólidas –por el número tan alto de casos–, tocarán más casos graves. Con lo cual el escenario es que nos plantemos a final de año con 500 camas de UCI en Catalunya ocupadas por pacientes con COVID-19. Y en enero con 700. 

Siendo Catalunya una comunidad que se distingue por haber impuesto medidas bastante duras, siempre suele tener igualmente las UCI más presionadas que la media española. ¿Hay algún problema específico de capacidad de críticos? 

Yo creo que no. Nosotros tenemos una buena capacidad de UCI. Una explicación puede ser que somos una comunidad autónoma de referencia para determinadas patologías, las más graves, que no se tratan en todas partes. Derivan a pacientes a nuestra comunidad y el hecho de que seamos de referencia para otras comunidades –como por ejemplo Aragón– puede hacer que pacientes que vienen a tratarse aquí, si acaban desarrollando patología grave ingresen en nuestras UCI. Esto puede que pase aquí, en otras comunidades como Madrid, y sería una explicación. 

Los sectores afectados (ocio nocturno, restauración, gimnasios y otros) acusan al Govern de haber tomado la decisión con precipitación y que las pérdidas económicas son muy cuantiosas. ¿Había alternativa?

No, no había alternativa, en absoluto. Cuando oigo manifestaciones de estos sectores diciendo que se han tomado medidas irresponsables, lo que diría es que lo irresponsable habría sido no adoptar estas medidas.

Cuando oigo manifestaciones diciendo que se han tomado medidas irresponsables, lo que diría es que lo irresponsable habría sido no adoptar estas medidas

Las comunidades autónomas se reúnen este miércoles para decidir qué medidas adoptan. ¿Cuáles diría que son las más urgentes?

La medida más urgente es cerrar el ocio nocturno, que está demostrado que es donde se producen el mayor número de contagios, y luego la restauración. Dentro de los niveles de riesgo en ámbitos de exposición, los que están en los niveles más altos de riesgo son ocio nocturno y restauración.

¿Tiene sentido que cada comunidad autónoma adopte sus medidas?

Es mejor adoptarlas de forma coordinada, especialmente aquellas que estemos en un nivel más alto como Navarra, País Vasco, Aragón… Estas ya tendrían que haber adoptado medidas hace días. Además, en una época del año como esta, cuando hay mucha movilidad porque hay familias que viven repartidas en distintas comunidades, son fechas especialmente problemáticas por el tema interacciones. Lo ideal serían medidas contundentes para todas las comunidades y en las que tienen incidencia más elevada, algunas más restrictivas. 

El Govern pedirá el toque de queda, aunque ustedes no lo recogían como una medida recomendable en su informe. ¿Por qué no lo contemplaron y qué le parece?

Un toque de queda de la 1.00 a las 6.00, excepto en días puntuales como fin de año, va a tener poco impacto. Porque interacciones en esos horarios no son tantas estando el ocio nocturno cerrado. Es una medida más de concienciación hacia la población, de decir que ‘cuidado estamos muy mal’. Al igual que hay comunidades que se han pronunciado en el sentido de poner mascarillas en el exterior, cuando sabemos que el riesgo de transmisión al aire libre es bajo y es más de concienciación, de recordar cada día y a cada momento que estás en pandemia. 

Un toque de queda de la 1.00 a las 6.00, excepto en días puntuales como fin de año, va a tener poco impacto. Porque interacciones en esos horarios no son tantas estando el ocio nocturno cerrado

Llegamos a la sexta ola sin más rastreadores o camas de hospital que en la quinta. ¿Cree que no se ha hecho lo suficiente a nivel de incorporación de recursos sanitarios para evitar las restricciones sociales? 

A ver, en la Primaria quizás no se ha hecho lo suficiente. Se tenían que destinar más recursos sobre todo para que la burocracia no la tenga que hacer el personal sanitario. Las bajas muchas veces las está dando personal de enfermería. Tendría que haber más personal administrativo para que realmente el personal sanitario se pudiera dedicar a labores de diagnóstico, clínicas. Falta un refuerzo importante, aunque es difícil porque no hay profesionales sanitarios en este país, no se les ha cuidado bien y se han ido a otros países. En los hospitales, en Catalunya sí diría que se ha invertido para ampliar hospitales adicionales para covid. En Vall d’Hebron tenemos uno, que se puede abrir o cerrar en función de las necesidades, con dos plantas, una de UCI. Tenemos camas, pero el problema es que no tenemos suficiente personal sanitario.

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