“Ir a la Audiencia Nacional a declarar por defender la desobediencia era volver al pasado”

El concejal Joan Coma en el acto de apoyo de este lunes

Joan Coma (Vic, 1981) practicó la desobediencia civil este lunes y no acudió a declarar ante la Audiencia Nacional, que lo investiga por un delito de incitación a la sedición. El caso nació a partir de denuncia del partido de extrema derecha de Josep Anglada por unas palabras que pronunció el concejal de Capgirem Vic (candidatura participada por la CUP) en el pleno de la ciudad en apoyo a la resolución independentista que aprobó el Parlament el pasado 9 de noviembre.

El edil de la CUP investigado por incitar a la sedición planta a la Audiencia Nacional: "La desobediencia es el camino"

El edil de la CUP investigado por incitar a la sedición planta a la Audiencia Nacional: "La desobediencia es el camino"

Coma defendió la desobediencia como vía para lograr la independencia de Catalunya, igual que decenas de concejales de la CUP en otros plenos y que los diputados cupaires en el Parlament. El concejal ha terminado investigado por la Audiencia Nacional. La incitación a la sedición está penada con entre dos y ocho años de cárcel y el juez Ismael Moreno (el mismo que llevó el caso de los titiriteros de Madrid), podría ordenar la detención de Coma para tomarle declaración.

El lunes recibió el apoyo de su ciudad, de todo el soberanismo y de representantes políticos como el president de la Generalitat, Carles Puigdemont; el teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Asens (BComú); o el líder de Podem Catalunya, Albano Dante–Fachin.

¿Cómo afronta los próximos meses después de los apoyos que recibió el lunes?

Estoy tranquilo y satisfecho de cómo fue todo, en especial por la pluralidad de gente y representantes de distintas sensibilidades políticas que me apoyaron. Ha sido un proceso largo desde el pasado mes de marzo. Durante estos meses hemos trabajado para articular un movimiento de apoyo popular en Vic que ya era muy transversal y también se han trabajado apoyos concretos y plurales. Sin todo esto no hubiera hecho lo que hice este lunes.

La desobediencia civil no violenta tiene sentido si se hace colectivamente. Esto no quiere decir que lo tenga que hacer todo el mundo, sino que quien da el paso tenga un apoyo colectivo detrás. Lo de este lunes tiene sentido por el apoyo de la gente. Sin ellos no tiene sentido no acudir, como individuo, a la Audiencia Nacional.

¿Por qué desobedecer?

No reconocemos la autoridad de ningún tribunal por encima de los derechos fundamentales como la libertad de pensamiento y expresión. Consideramos que se nos esta violentando un derecho fundamental como la libertad política en una institución escogida democráticamente, en este caso el pleno del Ayuntamiento de Vic. Además, tampoco queremos participar de la judicialización de la política catalana que se está llevando a cabo desde el poder judicial español, con clara vinculación con el poder político. Y en el última instancia, no vamos a declarar por dignidad. Llevábamos unas ideas políticas en el programa y nos debemos a la voluntad popular.

¿No hubiera sido más fácil ir a declarar y ahorrarse las consecuencias de no acudir a la Audiencia Nacional?

Depende de cómo se mire. Para mí, no lo es en términos de conciencia. El lunes tuve la conciencia muy tranquila en Vic todo el día con el apoyo de la gente. La gente hubiera respetado si hubiese optado por ir a declarar a la Audiencia Nacional, pero mi conciencia me decía que me debo a mi ciudad, a Vic y a la gente que nos apoyó. Y más allá del sentido de ciudad e institucional, es una cuestión de dignidad política. Tenemos unos derechos ganados gracias a la lucha de mucha gente históricamente. Queremos ir hacia delante, no hacia atrás. Ir a declarar a la Audiencia Nacional por defender en un pleno que para hacer la independencia hace falta la desobediencia para mí era volver al pasado.

El discurso por el que está investigado no dista demasiado, de hecho en algunos aspectos es idéntico, al que otros compañeros suyos de la CUP pronuncian en otros ayuntamientos o en el Parlament.

Aquí hay un factor muy importante que es que a mí me denuncia la extrema derecha de Vic, el partido de Josep Anglada. Otros cargos públicos han dicho palabras iguales o similares a las mías y nadie les ha denunciado. La mitad de lo que dije, de hecho, estaba en un documento en la web de la CUP. Es otro de los motivos para no ir a declarar. No es la primera vez que la extrema derecha nos lleva a los tribunales, pero queremos combatir de todas las formas posibles la conexión entre la extrema derecha y las cloacas del Estado. No ir a declarar es una manera de combatirla. No es de extrañar que tanto a Vic como en Badalona quien lleva a los juzgados un tema político sean Xavier García Albiol y Josep Anglada.

Ahora se enfrenta a que el juez ordene su detención para que finalmente acuda a declarar.

Lo afronto con tranquilidad. En la concentración de apoyo había gente independentista y no independentista, y gente a favor y en contra de la desobediencia. Esto convierte mi acto de desobediencia en un acto de soberanía colectiva. Conseguir eso me dio tranquilidad el lunes y me da tranquilidad ante el juez. Me reafirmaré en mis palabras y le diré que no tenemos nada en contra de él. El problema lo tiene un Estado que usa la justicia para resolver una cuestión política que se tendría que resolver en las urnas.

¿Cree que se tendrían que intensificar los actos de desobediencia como el suyo?

La idea es que todos juntos seamos capaces de generar las condiciones necesarias para que todo el mundo que se vea perseguido por el Estado pueda decidir libremente si obedece o desobedece, si va o no va a declarar. Aquí hay que tener en cuenta el apoyo popular, que en mi caso ha sido muy transversal, y por otro lado el apoyo institucional, que también lo tuve el lunes.

¿Si algunos cargos públicos desobedecen pero otros y otras instituciones no lo hacen, el proceso soberanista no terminaría eternizándose definitivamente?

La desobediencia es un acto de libertad. Nadie puede decir “si no desobedeces, muy mal”. En ultima instancia el paso es individual, aunque se tenga una red de apoyo. La desobediencia obligatoria no existe, sería obediencia a otras cosas. Nosotros creemos que la desobediencia civil no violenta es el camino, pero hay que respetar que es un acto voluntario. Una cosa es que se entienda que sea el mejor camino, la otra es perder el respeto a quien no siga este camino. Esto no puede ser. Y viceversa, me apoyó gente que a lo mejor no está tanto por la desobediencia como yo. Creo que mucha gente de los pueblos de España puede entender mi situación perfectamente, porque me quieren llevar a la Audiencia Nacional por unas palabras en un pleno.

¿Qué papel deben tener los Mossos d'Esquadra frente a actos de desobediencia?

Nosotros pedimos al cuerpo de los Mossos d'Esquadra que no acaten este tipo de órdenes. No obstante, hay que distinguir entre el Cuerpo como institución y los funcionarios. Igual que pedimos al Parlament que no acate el levantamiento de la prohibición de los toros, nosotros creemos en la vía de la desobediencia pero por otro lado mostramos todo nuestro respeto a la decisión que se tome porque en ultima instancia la desobediencia es un acto de decisión propia.

En ningún momento buscamos la confrontación porque tenemos claro que el conflicto es con el Estado. Si viene a detenerme la Guardia Civil o los Mossos pediré lo mismo: desobediencia civil, no violenta y sin insultar porque no aporta nada. Tenemos que ser capaces de ser soberanos con nosotros mismos y controlar las situaciones de tensión. Sabemos que habrá una situación de tensión cuando sea detenido por orden de la Audiencia Nacional, pero para ese momento no tenemos ningún interés en ningún tipo de conflicto. Queremos resolver las cosas de forma no violenta y democrática.

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats