El método de ‘La Ordenatriz’ para mantener la ropa organizada y ahorrar espacio tras el cambio de armario

El cambio de armario es una buena oportunidad para recuperar el orden.

Paloma Martínez Varela

0

Con el cambio de estación llega cada año uno de los rituales más temidos y postergados de la casa: el cambio de armario. Lo que para muchos supone enfrentarse a la realidad desbordante de los montones de ropa, puede convertirse en la oportunidad ideal para recuperar el orden y, por qué no, espacio en el dormitorio.

“Lo ideal sería tener todo a la vista: que pueda ver todas las camisas a la vez, todas las camisetas a la vez...”, valora la divulgadora y experta en orden Begoña Pérez, conocida en redes sociales como ‘La Ordenatriz’, que aboga por la visibilidad a la hora de llevar a cabo una reorganización. En su libro Contigo en cada cambio (Editorial Planeta, 2026) plantea abordar el cambio de armario como un ejercicio de bienestar.

Como el espacio es limitado y no se pueden colgar todas las prendas, lo más lógico es doblar las cosas que no se arrugan. “¿Qué es lo que mejor aguanta las dobleces? Las camisetas de algodón y los vaqueros. Los vaqueros los puedes doblar, los puedes retorcer… que aguantan fenomenal cualquier doblado”, explica Pérez, que recomienda el doblado vertical en estos casos, es decir, plegar las prendas repetidamente de modo que se aguanten de pie, puedan guardarse de forma vertical y así ahorrar espacio y evitar que se desordene al buscar. 

Bolsas de vacío

Para reducir el volumen de edredones, mantas o prendas de invierno, la divulgadora considera este recurso “imprescindible” también para que esa ropa no se estropee mientras no se usa. “No valen para todo: al sacar el aire de la bolsa, la ropa puede quedar muy arrugada”, advierte, y no recomienda utilizarlas, por ejemplo con abrigos de piel o polipiel.

Etiquetas y marcadores

Se guarde en bolsas o en cajas, cada paquete debe estar identificado y etiquetado con rotulador permanente para ir sobre seguro y evitar revolverlo todo cuando se busque algo, defiende la experta. 

Una prenda por percha

En línea con sus recomendaciones de visibilidad de las prendas, La Ordenatriz aconseja no ir acumulando ropa sobre una misma percha, “porque no vas a saber qué hay en ella”. “Te recomiendo que las utilices de algún material que no resbale, como el terciopelo, y que las coloques con el gancho hacia dentro”, apunta, para facilitar el uso. 

Por peso y color

Precisamente para seguir la misma lógica del uso y la estética, Pérez prefiere agrupar por tipos y ordenar por peso y color. Las prendas más pesadas y oscuras a la izquierda y las más ligeras y claras a la derecha, “y que estén camisas con camisas, camisetas con camisetas, pantalones con pantalones y faldas con faldas, que parece muy obvio, pero luego de repente está el cinturón o la corbata en la percha con un traje, en vez de bien puesta”, destaca.

Sostener el orden

“Un hábito que nos ayuda a mantener el armario ordenado claramente es que todo lo que sale hay que dejarlo en el mismo lugar. Es decir, nada de la silla al lado de la cama, porque ahí van pasando los meses, y tampoco la típica camisa que dejo fuera porque a lo mejor me la he puesto pero no me la he puesto. Todo lo que sale vuelve a su mismo lugar”, indica la experta. 

“Otro hábito que suele mantener el orden fenomenal es tener preparada la ropa el día anterior, porque te hace ver claramente lo que te vas a poner al día siguiente y lo que has usado, y las prendas que no hay que lavar todos los días, un chaleco por ejemplo, puede volver a su sitio con tranquilidad”, concluye La Ordenatriz, que cree que no hay sistema de organización que perdure sin pequeñas rutinas sencillas.

Etiquetas
stats