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M.I.A.: Matangi

Esa chica es M.I.A.

Javier Pulido / Javier Pulido

Madrid —

Disco de la semana: M.I.A. -Matangi-

MatangiSon tan sonoras la meteduras de pata del antipático personaje público que se ha creado, que es mejor no hacer demasiado caso a las boutades de Mathangi 'Maya' Arulpgrasam. Asegura ahora que no está muy al día de las nuevas tendencias musicales, lo que resulta muy difícil de creer cuando se echa un vistazo al batallón de productores que ha trabajado en su último disco: Switch, Partysquad, So Jaan y hasta Hit-Boy. También alardea de que es su disco más espiritual, aunque arranca a cuchillo, con cuatro punzantes piezas que explotan su lado más belicoso y reivindicativo: bajos atronadores, samples de Chimo Bayo y cacofonías aliñadas con especias orientales, muy en la línea de su mejor disco hasta la fecha, Kala, aunque se haya difuminado ya el factor sorpresa.

¿Cómo puede ser entonces que la compañía secuestrara el disco hace meses por ser 'demasiado positivo'? Come Walk with me nos da la pista: una melodía tontorrona y machacona que podría venir fácilmente firmada por Icona Pop. Abre el camino a un batiburrillo no exento de relleno -¿de verdad hacían falta canciones como Light?- y bien surtido de beats torturados, ritmos fragmentados, fraseos desacompasados y abuso del autotune. Matangi es un disco que celebra la contradicción y se nutre de ella, lo que no es necesariamente malo. El problema es que, como sucedió recientemente con el como sucedió recientemente con el Reflektor de Arcade Fire, el conjunto carece de cohesión y resulta algo desnortado, lo que no impide que brillen piezas como Y.A.L.A -lo más parecido a un hit en un disco que no los tiene, si exceptuamos Bad Girls, que ya nos sabíamos de memoria- o la dupla de R&B narcótico Exodus/Sexodus, con sample y colaboración de The Weeknd. Evidentemente, Matangi es un paso en la buena dirección tras el batacazo del disonante Maya (2010), pero acostumbrados al nivel de excelencia de sus dos primeros discos nos sabe aún a poco.

Canción de la semana: Morrissey -Satellite of Love-

Satellite of LoveMorrissey no ha hecho más que darnos disgustos en los últimos años: enfermedades, giras canceladas, sonados encontronazos con discográficas...Ya han pasado más de cuatro años desde Years of refusal y tenemos hambre de Mozzer, que su incendiaria autobiografía no acaba de saciar. A primeros de diciembre sacará la versión en formato audiolibro de la obra, y como primer single ha rescatado la versión en directo que hizo hace un par de años en Las Vegas del Satellite of Love de Lou Reed. “Oh, Lou, ¿por qué nos ha dejado así?”, se lamentaba Morrissey en su página web hace un par de semanas, así que no cabe esperar de esta sentido versión ni un gramo de su proverbial ironía, sino un inmaculado respeto, aunque el mancuniano no se resista a la tentación de modificar la inmortal letra de Lou: “No puedo soportar la televisión”, canta sardónico, en lugar de “Me gusta ver cosas en la tele”. Tan sólo se echan en falta los coros femeninos de la original, aquí reemplazados con un mayor ardor guitarrero.

Clásico de la semana: Violent femmes -Violent femmes-

Violent femmes-

Como buen adolescente, Gordon Gano (letrista y cantante de Violent Femmes) quería acostarse con todo el mundo. El problema es que nadie parecía estar dispuesto a hacerlo con él. Kristin Hersh -líder de Throwing Muses- condensaba así de bien la paradoja del debut homónimo de Violent Femmes, que expresa como pocos la angustia y las contradicciones de la adolescencia y el pánico a entrar en la vida adulta. Gano, que aún estaba en el instituto cuando escribió las letras del álbum, no presumía de macho alfa ni glamourizaba el acné como hasta entonces se había hecho en la música pop. Prefería preguntarse en alto -Add it up- por qué no podía echar un polvo de una vez. “Supongo que tendrá que ver con la suerte, pero llevo esperando toda la vida”, y un pelotón de nerds a los que hasta entonces no se había dado voz corrió a comprarse un disco que jamás entró en las listas de ventas ni fue promocionado debidamente, pero que ya lleva vendidas más de un millón de copias.

La crítica lo pasó un poco peor para etiquetar el álbum. El recitado monocorde de canciones como Confessions les llevó a declararles hijos no declarados de Lou Reed, y la parquedad instrumental del disco les sirvió de excusa para emparentarles con los Modern Rockets de Jonathan Richman. Nadie se fijó en la influencia del jazz tanto en el brío de la sección rítmica como en su afición por las improvisaciones desmelenadas. En realidad, Violent Femmes no inventaron absolutamente nada en su debut, pero fueron los primeros en mezclar la adrenalina punk con la instrumentación acústica; siempre a bajo volumen, por supuesto, que les encantaba tocar las narices a las producciones megalómanas de la época. Ya se habían desfogado así durante meses en actuaciones callejeras antes de que les descubriera el bueno de James Honeyman-Scott, de The Pretenders, el primero en darles una oportunidad. Violent femmes contiene folk-rock brioso, con alguna escapada al doo-wop, producción en crudo y dianas infalibles como Prove my love, Kiss off, Gone Daddy gone y, por supuesto, la inmortal Blisster in the sun, energética oda al onanismo (aunque ellos lo hayan desmentido alguna vez) que debe haber sonado en todas las discos indies de los últimos 30 años. La discografía posterior de Violent Femmes esconde agradables sorpresas, pero la banda nunca fue capaz de superar la grandeza de su debut.

Videoclip de la semana: Jackson and his Computer Band -G.I. Jane (fill me up)-

G.I. Jane (fill me up)-

Petra Mrzyk y Jean Francois Moriceau son una pareja muy conocida y reconocida en el mundo de la ilustración por su habilidad para sexualizar la iconografía popular a base de diseños sencillos y efectivos. Su vídeo para Jackson and his computer band, descrito por el artista parisino como “entretenimiento fálico para todo el mundo”, es una sublimación de sus obsesiones. A grandes rasgos, G.I. Jane (fill me up) narra la odisea pulp de una estilizada heroína en implacable batalla contra un ejército de penes. Los aficionados al hentai reconocerán la huella ultraviolenta de Urotsukidōji, pero el clip también lanza un guiño a las animaciones retrofuturistas de la saga Tron. Aunque sea un vídeo animado, no resulta muy recomendable si estás en el trabajo o eres un hombre en crisis de virilidad. En ambos casos, aquí tienes la versión codificada del vídeo.

Festival de la semana: Primavera Sound Touring Party

Gabi Ruiz, director del Primavera Sound, lo tiene muy claro. La gente ha perdido el interés por los conciertos, así que ha decidido liarse la manta a la cabeza y traer la música a las ciudades. El Primavera Sound Touring Party movilizará dos autobuses que llevarán a 14 bandas por 12 ciudades (diez de la geografía estatal, pero también Londres y Burdeos) del 16 al 30 de noviembre. Hasta ahí, nada demasiado raro. La novedad es de que los cotilleos y tensiones en la carretera nos enteraremos gracias a un reality show protagonizado por los músicos. El programa, del que no se espera que haya nominados ni regañinas de Mercedes Milá si a alguno le da por liarse un pitillo, se podrá seguir en el perfil del Google+ del Primavera Sound a partir del 20 de noviembre. Si todo esto te da igual y estás aquí por la música, el festival itinerante contará con la presencia de, entre otros, Lee Ranaldo and the dust, Refree, Svper, Extraperlo o Za!, además de las actuaciones puntuales de Manel (Valladolid), Mishima (Santiago de Compostela) y Los Planetas (Londres).Primavera Soundel perfil del Google+ del Primavera Sound

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