La movilidad mejora en Barcelona con la recuperación de los trenes de Rodalies pero siguen las retenciones por el corte de AP-7
Las principales vías de acceso a Barcelona registran este viernes retenciones por el corte de la AP-7 en Martorell en sentido sur por el riesgo de hundimiento de la infraestructura que sostiene esta autopista en Gelida, aunque la situación ha mejorado respecto al jueves tras la recuperación del servicio de Rodalies.
Según han informado a EFE fuentes del Servicio Catalán de Tráfico (SCT), la vía más afectada es la A-2, en la que hay 5,5 kilómetros de retenciones entre Sant Joan Despí y Sant Vicenç dels Horts, mientras que ayer esta autovía tuvo un pico de 18 kilómetros de cola. La A-2 no se ha visto afectada de manera directa por el corte de la AP-7, pero muchos usuarios están utilizando esta autovía para acceder a la C-32 sur, una de las vías alternativas recomendadas por el SCT que mantiene las barreras de los peajes levantadas para agilizar la movilidad.
A estos problemas en esa autopista se han sumado a primeras horas de esta mañana los causados por un accidente, en este caso en Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona) en sentido Girona, que ha obligado a cortar también esa vía a la circulación, que ya ha sido reabierta. También hay colas en otras vías alternativas a consecuencia de este corte como en la B-24, entre Cervelló y Vallirana, y en la N-340 y la C-15 en Vilafranca del Penedés.
En los accesos sur hacia Barcelona, hay retenciones en la C-32 en Sant Boi de Llobregat y en Esplugues; desde la zona del Llobregat, en la B-23 en Sant Feliu de Llobregat y en Esplugues y en los accesos desde el Vallès, en la C-17 en Parets y en la C-58 en Sabadell y Ripollet.
Informa EFE