Un año de Insausti como alcalde de Donostia con los presupuestos de 2027 y el plan general en la agenda
A punto de cumplirse un año de la salida de Eneko Goia, su sustituto como alcalde de Donostia, Jon Insausti, del PNV, ha confiado en poder evitar el “ruido” de las elecciones generales para apurar la legislatura municipal y lograr los presupuestos y avanzar en el plan general de ordenación urbana o PGOU. Curiosamente, había sido la oposición la que le había acusado a él de electoralismo al haber logrado la proyección de ser el primer edil meses antes de las municipales.
“Vamos a entrar en unas semanas de mucho ruido”, ha advertido Insausti, que entiende que “el ruido viene de fuera”. Ha añadido que “no va a parar esta ciudad”. De hecho, en un contexto electoral, el Ayuntamiento afronta este mes la negociación de los presupuestos de 2027, el avance del PGOU y también el debate de política general, previsto para el 14 de octubre.
En cuanto a los presupuestos de 2027, cuya aprobación está garantizada porque el PNV gobierna con mayoría absoluta en coalición con el PSE-EE, Insausti ha destacado que el proyecto ya ha sido presentado en las comisiones de Hacienda y lo ha definido como el más social de la historia local. El proyecto contempla 17,6 millones de euros para la atención de personas mayores —lo que supone 348,77 euros por cada donostiarra de 65 años o más— y 14 millones para colectivos en situación de exclusión. El Gobierno municipal prevé llevar el documento a aprobación plenaria a comienzos de noviembre para que entre en vigor el 1 de enero de 2027.
Aunque se aprobará sí o sí, el regidor ha dicho que “hay una amplia disposición por parte del Gobierno municipal para negociar con todos los grupos políticos del Ayuntamiento, para ensanchar el acuerdo y para que el presupuesto sea mejor”. Volviendo al “ruido”, ha defendido la necesidad de mantener “debates sosegados”. “Discrepar, sí, pero desde la sanidad política y democrática”, ha señalado. El alcalde ha apostado por “un debate sano, sin demagogia ni populismos” y por alcanzar acuerdos amplios para la ciudad frente al “ambiente contaminado que viene de Madrid”.
El otro asunto que afronta el Ayuntamiento es el PGOU, con el que Donostia definirá su desarrollo “para las próximas décadas”. Tras la dotación de crédito aprobada en septiembre, este mes de octubre se conocerá la firma redactora del plan, después de un procedimiento negociado entre tres propuestas. “Por eso, es hora de pisar el acelerador y no quedarse mirando a otros sitios”, ha señalado el primer edil. Esto coincide con los nuevos desarrollos y regulaciones lanzados desde el Gobierno vasco, concretamente por el consejero de Vivienda, el donostiarra Denis Itxaso, con el que Insausti ha mantenido varios encontronazos.
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