Alba Pavón convierte la rehabilitación de una casa en un pueblo casi despoblado en un relato íntimo sobre la vida rural
La escritora y profesora de Lengua y Literatura Alba Pavón Bernal presenta este jueves 14 de mayo su libro Un trozo de planeta, de la editorial Libros Indie, una obra escrita a medio camino entre el diario personal y el género epistolar en la que narra el profundo cambio vital que supuso abandonar la ciudad para rehabilitar una antigua casa del siglo XIX en uno de los pueblos más despoblados de la provincia de Cáceres.
La presentación tendrá lugar a las 20.30 horas en Belleartes y la autora estará acompañada por el catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras Miguel Ángel Lama.
Amante de la naturaleza y del deporte al aire libre, Alba Pavón llevaba años soñando con un proyecto de vida vinculado al campo. En 2020 convenció a su marido para comprar una vieja casona prácticamente en ruinas y comenzar una reforma integral que acabaría transformando no solo la vivienda, sino también sus vidas.
La búsqueda de la casa ideal se prolongó durante años entre visitas a inmuebles y portales inmobiliarios hasta encontrar una vivienda que encajara tanto en sus aspiraciones como en sus posibilidades económicas. Sin embargo, el proyecto arrancó en uno de los peores momentos posibles: subida histórica de precios, escasez de materiales, falta de mano de obra cualificada y una burocracia que convirtió la rehabilitación en una carrera de obstáculos.
Sin conocimientos previos de albañilería, fontanería o electricidad, la pareja acabó implicándose directamente en las obras, apoyada por la ayuda de un tío de la autora, su arquitecto y un joven albañil de la zona. De aquella experiencia absorbente nació el impulso de escribir.
Un trozo de planeta recoge en tiempo real las vivencias, dificultades y pequeños descubrimientos cotidianos de esos casi tres años de reforma y adaptación al entorno rural. El paso de las estaciones, la fauna, el paisaje, los vecinos, los alumnos y compañeros de trabajo forman parte de un relato profundamente atravesado por la naturaleza y la idea de pertenencia a la tierra.
Pero entre todos los personajes del libro destacan especialmente Oliver, el perro de la familia; IggyPop, un gato callejero; y, sobre todo, 'LA CASA', escrita así, en mayúsculas, convertida casi en un ser vivo con personalidad propia y presencia constante en la vida de sus habitantes.
El entorno
La autora reconoce que desde niña sintió una especial preocupación por la naturaleza y por la necesidad de proteger el entorno. “Mientras que a finales de los 80 el ecologismo y la vida en la naturaleza eran cosas de hippies o eremitas new age, yo, siendo tan solo una niña, me daba cuenta de la importancia de cuidar y proteger el medio ambiente, las especies salvajes, los oficios ancestrales como la trashumancia y lo trascendental de convivir en armonía con la naturaleza”, explica Pavón.
Con este libro, la escritora cacereña convierte una experiencia doméstica y personal en una reflexión sobre el despoblamiento, la sostenibilidad, los vínculos con el territorio y la posibilidad de construir otra manera de habitar el mundo desde lo cotidiano.
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