40 años del Consejo de Juventud de Extremadura
Esta semana se celebraba el 40 aniversario del Consejo de la Juventud de Extremadura, una institución que lleva ya cuatro décadas defendiendo y siendo altavoz de los derechos de la juventud extremeña. En el acto central por este cumpleaños, diputadas y diputados de la Asamblea (a excepción de VOX) escuchamos muchas de sus reivindicaciones, algunas históricas.
En sus discursos se habló mucho de vivienda y de empleo, talones de Aquiles de los y las jóvenes. No podemos obviar que la emancipación en Extremadura sigue siendo de las más bajas del país y que la marcha de nuestros pueblos sigue siendo una opción muy presente para todas y todos. Cuanto mayor es la formación, más segura es la marcha y esto en ningún caso es una buena noticia.
No podemos seguir haciendo políticas de espaldas a esta realidad que tanto duele, especialmente a quienes se marchan y a sus familias. Las recetas del pasado no pueden seguir siendo válidas cuando sabemos de sobra que no han funcionado. En un mundo cada vez más tecnológico, las soluciones tienen que ser otras. Debemos tener más en cuenta a nuestro territorio, nuestra riqueza cultural y nuestro folclore están siendo reinventados por jóvenes con muchísimo talento porque de eso en nuestra tierra hay de sobra.
La identidad y el orgullo de pertenencia a esta tierra tienen que transformarse en un impulso para el cambio y no en un eco en el que las reivindicaciones se quedan solo en el aire. No tienen que venir los de fuera a decirnos que podemos, lo que valemos, tenemos que ser nosotras y nosotros con nuestro impulso los que cambiemos de verdad el lugar que habitamos para que esos y esas jóvenes que tanto lo quieren, puedan quedarse aquí y desarrollar sus proyectos de vida, sus sueños y sus ilusiones. Y que las maletas sólo las cojan para conocer el mundo con ojos curiosos que les permitan traerse nuevas ideas aquí.
Con 40 años el Consejo de la Juventud sigue siendo una entidad joven pero ya con experiencia, una experiencia que les permitirá seguir insistiendo en su razón de ser, seguir siendo altavoz y continuar recordando a quienes ocupan las instituciones que la juventud extremeña está, siente y quiere vivir con todos sus derechos.
Desde la tribuna los y las jóvenes que hablaron también casi suplicaron que el Consejo y las asociaciones que representan tenían que seguir con su trabajo, que los ecos de la ultraderecha que nos acechan y que en breve serán una realidad en forma de un gobierno extraño y doloroso, no podían ser una amenaza para su desaparición. Son centro de diana junto a la cooperación extremeña, nuestra ley LGTBI y las políticas feministas, todo eso que nos hace ser región, fortalezas que tenemos que blindar a pesar de las amenazas constantes de señoros que invocan al altísimo desde esa misma tribuna.
Estaremos junto a la sociedad extremeña, no echando espuma por la boca como nos quisieran, tampoco calladas como les gustamos, sino luchando para impedir el recorte de tan sólo uno de nuestros derechos. No lo permitiremos.
El acto se cerró con la música de jóvenes de la Orquesta de la Ciudad de Mérida, interpretaron “El hombre pájaro” de Robe, él que tanto reclamó locales de ensayo para los y las jóvenes será siempre fuente de inspiración para nosotras y para las que vengan. Por 40 años más del Consejo de Juventud.
0