Declarada alerta por escasez de agua en los municipios pontevedreses de Nigrán y Baiona

Vista del embalse de Eiras en el río Oitavén.

Las lluvias caídas hace unos días en Galicia están lejos de resolver la situación de sequía en la comunidad y la falta de agua derivada de la falta de precipitaciones. Los municipios pontevedreses de Baiona y Nigrán acaban de entrar en alerta por escasez de agua. Los datos de los embalses de los que se abastecen, los de Zamáns y Baíña, han provocado que la Oficina Técnica da Seca de la Xunta de Galicia haya decidido cambiar el nivel desde la prealerta en la que se encontraban desde hace semanas.

La Xunta pone en prealerta por escasez de agua a Santiago

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Son los primeros sistemas que entran en alerta dentro de la demarcación Galicia-Costa -administrada por el Gobierno gallego- en este periodo de sequía prolongada. Aunque una pequeña parte del municipio de Vigo también recibe habitualmente agua de Zamáns, hace unas semanas el Ayuntamiento anunció que dejaba de captar de este embalse para evitar empeorar la situación para el resto de poblaciones que dependen de esta infraestructura.

La decisión de declarar la alerta se tomó en una reunión de seguimiento de la oficina, que ha constadado la “anomalía hidrológica” que se registra desde principios de año, por la escasez de lluvias. Los caudales circulantes continúan en valores inferiores a los habituales en esta época del año. Están un 30 % por debajo de la media de los últimos diez años, a pesar del “pico muy puntual” registrado debido a las lluvias entre el 12 y el 15 de septiembre.

Por su parte, la ocupación de los embalses en esta demarcación hidrográfica (un 61,58 %) también está por debajo del promedio histórico. El pasado mes de agosto fue seco y extremadamente cálido, con precipitaciones por debajo de la medi, en especial en esta zona.

Además, la Oficina Técnica da Seca ha acordado ampliar la prealerta por escasez a nuevos sistemas: el sistema 1, que abarca los ríos Verdugo y Oitavén, y las rías de Vigo y Baiona; y el sistema 2, que engloba la costa de Pontevedra.

La situación de escasez del río Verdugo y Oitavén, señala la Xunta, viene determinada en gran medida “por la capacidad del embalse de Eiras para garantizar el abastecimiento a todos los ayuntamientos que se suministran de él”. Aunque este embalse se encuentra al 73 % de su capacidad, “la preocupación de los técnicos viene derivada por la imposibilidad actual de aprovechar toda el agua disponible”, ya que, de bajar el nivel de ocupación del 37%, la estación potabilizadora de O Casal, en Vigo, tiene problemas para tratar el agua.

En el resto de sistemas en los que ya estaba activada la prealerta, esta se mantiene, agrega la Xunta. Son los del río Lérez y la ría de Pontevedra; el sistema del río Tambre y la ría de Muros y Noia; la cuenca del río Grande y de los ríos que van a la ría de Camariñas y la costa de Cabana, Laxe y Muxía; la cuenca del río Anllóns; y el sistema del río Mero, Arteixo y la ría de A Coruña.

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