Feijoo califica de “insidias” y “calumnias” las denuncias médicas ante las muertes de enfermos de hepatitis

Evaristo Varo

Alberto Núñez Fejoo fue entrevistado el pasado viernes por Julia Otero en Onda Cero. En el final de la conversación (a partir del minuto 34'30") la periodista le pregunta por los recortes efectuados por el Gobierno gallego en los últimos años, en concreto por los que afectaron a los nuevos tratamientos para la hepatitis C y que, según la denuncia de la Fiscalía, pudieron provocar la muerte de varios pacientes por el retraso en aprobar la medicación. Un caso en el que han sido imputados dos altos cargos de la Xunta.

En su respuesta, el presidente de la Xunta calificó las denuncias presentadas de "calumnia" y de "insidias", criticando especialmente la posición adoptada por los profesionales que alertaron de estas situaciones: "Hay algún médico, que es lo que más me indigna, que debería replantear su actitud”. “Sobre todo cuando alguno de estos médicos hace trasplantes de hígado", añadió. "Un trasplante de hígado tiene un coste de 100.000 euros para la sanidad pública y estos médicos son los que los prescriben libremente. Me parece una insidia impropia que la misma persona que hace trasplantes de hígado, la misma que prescribe si una persona tiene o no posibilidades de ser trasplantado con éxito, le diga a alguien que no se le ha dado el tratamiento de la hepatitis C, sabiendo que ese trasplante vale mucho más dinero que decenas de personas con el tratamiento. Que me digan dónde está el planteamiento economicista", afirmó.

Preguntado entonces Núñez Feijoo por los motivos que han llevado a estos profesionales a denunciar los retrasos en la concesión del tratamiento, el presidente de la Xunta lo achacó a "los líos que hay en los hospitales entre servicios y dentro de los propios servicios". Y añadió que "quien receta el tratamiento son los médicos y no el presidente ni el consejero", descargando de nuevo la responsabilidad en los profesionales, como ya hace unos meses habían hecho los dos altos cargos investigados.

Aunque el presidente de la Xunta no citó a ningún profesional concreto al dirigir sus críticas a los médicos, Evaristo Varo, portavoz del colectivo médico Batas Blancas y jefe de la Unidad de Trasplante Abdominal del Hospital de Santiago de Compostela, se sintió necesariamente aludido. Fue una denuncia de Batas Blancas la que acabó por hacer actuar a la Fiscalía en el caso de los retrasos en el acceso al tratamiento. Y el propio Varo atendió personalmente a varios de los afectados y afectadas. A uno de ellos consiguió salvarle la vida tras enviar, junto a otros dos compañeros, una carta al Sergas (Servicio Gallego de Salud) saltándose todos los protocolos oficiales. Hablamos con Varo sobre la intervención radiofónica del dirigente del Partido Popular.

¿Cómo valora las palabras de Núñez Feijoo, comenzando por esa calificación de "calumnia" y "insidia" para las denuncias que varios profesionales han realizado?

Nosotros no hemos mentido. Lo único que ha hecho Batas Blancas ha sido constatar que había unos hechos anormales, que supuestamente podían ser delictivos, y lo hemos puesto en conocimiento de la Fiscalía. Y la Fiscalía, después de varios meses de investigación junto con la Policía Judicial, después de pedir pruebas, ha acusado a estos altos cargos. El presidente de la Xunta también da a entender que estamos atacando a la sanidad pública. ¡Todo lo contrario! Esta denuncia se dirige únicamente a unos gestores concretos y temporales de la administración sanitaria pública. La medicina pública española es extraordinaria, es una de las mejores del mundo. La pena es que llevamos unos años en Galicia con unos gestores pésimos. Lo que si decimos es que la gestión del señor Feijoo en este tema ha sido nefasta. Lo he dicho ya alguna vez y lo repito, porque lo viví en la propia piel y en la propia vida de los enfermos.

Afirma también Núñez Feijoo que "quien receta el tratamiento son los médicos y no el presidente ni el consejero" y subraya que los especialistas "prescriben libremente los trasplantes de hígado", dando a entender que esto determina su posición en este asunto...

Cada vez que Núñez Feijoo habla de la Hepatitis C, mete la pata. Yo no prescribo trasplantes. El trasplante es un proceso que implica a muchísimos profesionales y la decisión de trasplantar o no la toma un comité formado por profesionales expertos, un comité en el que no hay cargos políticos. Esta comisión lo que hace es seguir unas guías, que rigen a nivel de toda España, a partir de los criterios de las sociedades científicas españolas y europeas. Se siguen, por lo tanto, protocolos en base a criterios científicos, justo lo contrario de los que hizo la subcomisión que creó la Xunta para el virus C: crearon una comisión presidida por políticos, siguiendo criterios economicistas -como ha quedado demostrado y como subraya la Fiscalía- y no aplicaron ni siquiera los criterios que recomendaba la Agencia Española del Medicamento y el Ministerio de Sanidad. La Xunta aplicó unos criterios restrictivos, completamente diferentes a los aplicados en el resto del Estado español.

Con sus palabras Feijoo ha despreciado además la labor que realizan muchísimos profesionales, ha despreciado lo que se consigue con un órgano que una persona ha donado para poder salvar una vida, ha despreciado el trabajo que realiza la Sociedad Española de Trasplantes, líderes a nivel mundial en trasplante hepático. No sé dónde están esos nueve años de gestión sanitaria de los que presume Núñez Feijoo. Dice que nosotros decidimos la vida y la muerte. ¡Nosotros damos vida! Son ellos los que han decidido la vida y la muerte de varios enfermos, por no darles unas pastillas. En su conciencia quedarán las muertes que hubo por no haber actuado bien.

Núñez Feijoo también se refiere al propio proceso judicial, afirmando que "lo que ha dicho el fiscal es una cosa, pero el juez ya ha dicho otra", y mostrando su confianza en que los cargos de la Xunta no serán condenados. ¿Cómo valora este aspecto?

Sí, efectivamente: en la entrevista el señor Feijoo también parece negar que los altos cargos de su administración estén imputados, diciendo algo como “imputados no, están llamados a declarar”. En absoluto: están investigados, imputados, no van a ir al juicio de paseo. Sus palabras no son adecuadas para un presidente. Debería decir, únicamente, que espera que la justicia actúe, no que cree que se va a archivar el caso. No sé que le parecerá todo esto al juez.

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