Rueda achaca a cambios organizativos el traslado forzoso de un magistrado al que el PP acusó de ser “juez y parte”
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, atribuyó el traslado forzoso del magistrado Luís Villares a “cambios organizativos” en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Villares, portavoz de En Marea entre 2016 y 2020, recibió duros ataques tanto del PP como del gobierno gallego tras varias sentencias emitidas por la sección tercera de la Sala del Contencioso-Administrativo y que supusieron la paralización de parques eólicos. En 2024, los populares llegaron a acusarlo directamente de ser “juez y parte” en unas causas que, en su nuevo destino, dejará de juzgar. Rueda ha admitido “desacuerdo” con los fallos en los que participó Villares pero negó haberlo criticado, “al contrario de lo que hacen otros partidos”.
En su comparecencia de este lunes tras el Consello de la Xunta, Rueda consideró una “decisión interna” el intercambio forzado de magistrados entre las secciones tercera y cuarta de la Sala de la Contencioso. En un escrito emitido apenas unos días después de tomar cargo, la nueva presidenta de la Sala, María Azucena Recio, enviaba a Villares y a su compañera María Dolores López a la sección cuarta y los sustituía por otros dos jueces procedentes de ella. En el caso de Villares, lo argumentaba en la “salvaguarda de la imparcialidad”, tras la anulación de tres sentencias por parte del Tribunal Supremo. En el del resto de afectados, lo justificaba como una posibilidad de crecimiento profesional.
Xuíces e Xuízas para a Democracia (XXpD) expresó su temor de que la medida tratase de provocar un cambio en los criterios de la sección. El BNG, por su parte, culpó “al poder de las eléctricas y los tentáculos del PP”. Rueda no quiso entrar en honduras. Admitió que su “desacuerdo” era con las sentencias de la sección –de la que Villares era sólo uno de los cuatro integrantes– a la que culpaba de un “alto número de paralizaciones que no se daba en ningún otro lugar de España”.
“Tan en desacuerdo estábamos que las discutimos en el Tribunal Supremo y nos dio la razón cuatro veces”, apuntó antes de añadir que también el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, “a una propuesta de esa propia sección”, respondió que no estaba “actuando adecuadamente”.
Así, Rueda evitó “valorar” la decision de Recio y se “remitió” a sus argumentos: que la reorganización servía para garantizar la imparcialidad de la sala. “Si esta finalidad se consigue, yo lo celebro. Creo que la justicia tiene que funcionar así”.
El presidente de la Xunta actuó en todo momento como si su partido no hubiese señalado directamente a Villares, unos “ataques mediáticos y políticos” denunciados por XXpD a los que la Sala de Gobierno del TSXG llegó a responder en julio de 2023, reclamando “respeto” a la independencia judicial “por parte de las administraciones públicas y la ciudadanía”, algo que consideraba “esencial para el normal funcionamento de las instituciones”.
Esta vez, Rueda optó por el perfil institucional y marcó distancias con “algunos partidos” que, cuando no están conformes con las decisiones judiciales, “critican directamente a los jueces o a las juezas que emiten esos pronunciamientos y no las sentencias”. Lo que no dijo fue si entre esos partidos estaba el suyo.
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