El expresidente del Parlament balear recurre su imputación por llamar “puto nazi” a un diputado de Vox
LEER ESTE TEXTO EN CATALÁN
Balti Picornell, expresidente del Parlament, ha comparecido este martes en los juzgados de Palma para declarar en el marco de la querella interpuesta por el diputado de Vox en el Congreso, Jorge Campos, por un presunto delito de injurias. La causa se inició a raíz de una publicación en la red social X –antes Twitter– en la que Picornell difundió una imagen en la que aparecía junto a una pintada en la que se leía “J. Campos puto nazi”.
La defensa del ex presidente de la Cámara autonómica ha presentado un recurso de apelación contra el auto dictado el 13 de marzo de 2026, por el que el juzgado acordó incoar diligencias previas y abrir una investigación por estos hechos. Este recurso se ha presentado ante la Audiencia Provincial de Balears después de que el juzgado admitiera la querella “por un presunto delito de injurias graves a la autoridad”. El abogado de Picornell, Josep Rosell Fossas, sostiene a elDiario.es que la querella carece de “la mínima consistencia jurídico-penal exigible”, al no describir hechos concretos con relevancia penal, sino expresiones valorativas enmarcadas en un contexto de crítica política y confrontación ideológica.
En su recurso, la defensa subraya que ni siquiera se desprende de la querella que Picornell sea el autor de la pintada, sino únicamente que se habría fotografiado junto a un muro en el que aparecía la frase indicada. Rosell recuerda que el derecho penal “debe intervenir de forma excepcional en materia de honor, especialmente cuando las expresiones se producen en el ámbito del debate político”, la ironía o la provocación propias del espacio público. En este sentido, invoca el artículo 20 de la Constitución Española y advierte de que admitir a trámite una querella de este tipo sin una ponderación adecuada entre el derecho al honor y la libertad de expresión “puede generar un efecto disuasorio incompatible con una sociedad democrática”.
El recurso también critica la falta de motivación del auto impugnado, que considera insuficiente y generador de indefensión, al “no justificar por qué los hechos descritos superarían el umbral de gravedad exigible para apreciar un delito de injurias”. El letrado insiste en que solo cabría investigación penal “si existieran indicios razonables” de criminalidad, algo que, a su juicio, no concurre en este caso. En su opinión, se está produciendo una utilización expansiva del derecho penal “para perseguir expresiones emitidas en el espacio público y dirigidas a representantes políticos en un contexto de debate ideológico”.
Libertad de expresión
La defensa de Picornell también sostiene que el procedimiento ejemplifica la necesidad de extremar el control judicial en este tipo de casos, precisamente para evitar que la vía penal se utilice como mecanismo de restricción de la libertad de expresión en el debate político. Rosell enmarca además su argumentación en la doctrina constitucional sobre libertad de expresión, según la cual las manifestaciones realizadas en contextos de confrontación política gozan de un nivel reforzado de protección.
De hecho, el letrado enmarca esta libertad de expresión en un sentido amplio. Recuerda que Jorge Campos ha participado en actos de campaña, con Vox, en lugares que son símbolos de la exaltación franquista, como aquellos celebrados en Sa Feixina. El monolito de Sa Feixina fue erigido por el franquismo en 1947 para glorificar a los “héroes” del Crucero Baleares, hundido en marzo de 1938 y responsable del bombardeo llevado a cabo un año antes contra la población civil que huía de Málaga a Almería en plena ofensiva fascista –episodio históricamente conocido como 'la Desbandá'–. Convertido en uno de los símbolos más controvertidos de Palma, este vestigio de la arquitectura fascista ha sido, durante décadas, foco de varios intentos de resignificación, campañas en pro de su demolición y distintas batallas judiciales.
“Creo que estamos dentro de la libertad de expresión”, valora Rosell y añade que debe de haber libertad de expresión “incluso en aquellos casos en que una persona va a actos en el Valle de los Caídos” y se burla, según su opinión, de los represaliados y fusilados por el régimen de Franco. “Fue un aliado de los nazis hasta que los alemanes perdieron la guerra, entonces, se buscó a otros”, analiza. Esta argumentación refuerza a su juicio la petición de inadmisión del procedimiento.
En la misma línea, Picornell valoró que el procedimiento es un intento de la extrema derecha de restringir la crítica política. “Lo que no podemos permitir es que personajes como este intenten recortar nuestra libertad de expresión, intenten mantenernos callados y que no podamos expresar lo que una persona reaccionaria dice en redes sociales”. “Tenemos que tener un derecho fundamental a la libertad de expresión y hay que hacerles frente”, ha incidido.
Por su parte, el abogado de Campos refuta los argumentos de Rosell y afirma que “la querella es bastante clara”. “La libertad de expresión no ampara las lesiones a la dignidad ni al honor”, asegura. Añade que las publicaciones –de Balti Picornell– “se hacen fuera de todo contexto de discusión” política y que son “gratuitas y sin debate ni crítica previa”. A su juicio, Picornell “sabía perfectamente el contenido de la querella porque lo publicó en X antes de declarar”.
Picornell fue presidente del Parlament balear entre 2017 y 2019, durante la primera legislatura del Govern de la socialista Francina Armengol, quien llegó a la presidencia tras alcanzar un acuerdo con todo el espectro progresista –Unidas Podemos, Més per Mallorca y Més per Menorca–.
La trayectoria de Campos está marcada por un discurso agresivo contra la inmigración, las identidades LGTBI+, las políticas en favor de la lengua catalana y la memoria democrática. Recientemente comparó la gran manifestación celebrada en favor del catalán con la Alemania nazi, utilizando para ello la imagen de un desfile de antorchas celebrado apenas unos meses después de que Adolf Hitler ascendiera al poder. Campos también señaló en otro mensaje en redes sociales a catalanistas e independentistas en el contexto de la Diada de Mallorca. “Este día sabemos que, en Palma de Mallorca, los separatistas pancatalanistas están todos en el mismo sitio. Estas oportunidades habría que aprovecharlas”, escribió en su cuenta de X. “Contra su enfermedad, nuestra inmensa ilusión de hacer un país mejor que el que ellos representan”, añadió.
0